Acerca de los trastornos de la voz
Los trastornos de la voz son afecciones en las que la voz de una persona suena diferente de lo que es típico para su género, edad o entorno. Pueden afectar qué tan aguda o grave es la voz, qué tan fuerte se oye, o qué tan clara o áspera suena.
Producir la voz depende del flujo de aire, la fuerza de los músculos y de espacios del cuerpo que ayudan con el sonido, llamados cavidades de resonancia. Estos incluyen la faringe (garganta), la cavidad oral (boca) y la cavidad nasal (nariz).
Los trastornos de la voz pueden clasificarse en tres grupos: orgánicos (causados por problemas físicos), funcionales (relacionados con el uso incorrecto o excesivo de la voz) y psicógenos (debidos a factores psicológicos o emocionales).
Los problemas de la voz pueden tener varias causas. Hay factores de riesgo que no se pueden cambiar y otros que sí se pueden cambiar. A continuación, vea cada grupo:
Factores de riesgo que no se pueden cambiar
- Sexo: Los estudios muestran que las mujeres tienen más riesgo de tener problemas de la voz que los hombres. Esto podría deberse a que las cuerdas vocales femeninas son naturalmente menos tensas, por lo que requieren más esfuerzo para mantenerse firmes en ciertos tonos.
- Edad: La edad no se relaciona de forma marcada con los problemas de la voz, pero es un factor que no se puede cambiar. Con los años, las cuerdas vocales cambian de manera natural, y esto puede contribuir a problemas de la voz.
Factores de riesgo que sí se pueden cambiar
- Problemas de las vías respiratorias altas: Afecciones como laringitis (inflamación de la laringe), sinusitis (inflamación de los senos paranasales) e infecciones de las vías respiratorias altas (nariz y garganta) se han identificado como factores de riesgo por sí solos para problemas de la voz. Estas condiciones pueden causar ronquera y otros problemas vocales.
- Consumo de cafeína: Tomar mucha cafeína, presente en el café, el té, las bebidas energéticas y algunos refrescos, puede contribuir a problemas de la voz. La cafeína es un diurético, es decir, hace orinar más y puede causar deshidratación. Esto afecta la capacidad de las cuerdas vocales de vibrar bien.
- Hablar en voz alta: Hablar en voz alta o gritar con frecuencia tensa las cuerdas vocales y aumenta el riesgo de problemas de la voz.
- Número de clases por semana: Docentes que imparten más clases por semana pueden tener mayor riesgo de problemas de la voz por la alta demanda vocal.
Es importante saber que estos factores modificables se pueden manejar o cambiar para bajar el riesgo. Por ejemplo, usted puede ajustar su consumo de cafeína o buscar tratamiento para problemas de las vías respiratorias altas.
En resumen, entender las causas y los factores de riesgo de los problemas de la voz le ayuda a tomar medidas de prevención y a buscar las intervenciones adecuadas si las necesita.
Los trastornos de la voz pueden causar varios síntomas, tanto en las etapas iniciales como cuando el problema avanza. A continuación verá los síntomas tempranos más comunes y otros que pueden aparecer en etapas más avanzadas o cuando el trastorno es más grave:
Síntomas tempranos más comunes de los trastornos de la voz:
- Garganta seca
- Ronquera
- Aclararse la garganta con frecuencia
Estas molestias son comunes en maestras y maestros en todo el mundo. Afectan a entre 20 y 80 de cada 100. Sin embargo, muchas personas con cambios en la voz no buscan ayuda médica porque piensan que los síntomas son temporales o no son graves. Por eso, las etapas iniciales del trastorno pueden pasar desapercibidas.
Otros síntomas que pueden aparecer en etapas más avanzadas, con la progresión o mayor gravedad del trastorno de la voz incluyen:
- Dificultad para tragar (disfagia)
- Ganglios inflamados en el cuello
- Cambios en la voz, como ronquera que empeora
- Dolor en el cuello, la garganta o la mandíbula
- Sensación de atragantarse
- Cansancio
Es importante saber que estos síntomas son menos comunes y pueden no presentarse en todas las personas con un trastorno de la voz. De hecho, solo alrededor de 20 de cada 100 personas con ciertos trastornos de la voz presentan ronquera o dificultad para tragar. Además, a medida que el trastorno avanza, pueden aparecer más síntomas, pero esto es poco frecuente.
Al diagnosticar trastornos de la voz, se realizan varias evaluaciones, pruebas y procedimientos. Estos incluyen:
- Evaluación al escuchar su voz (evaluación auditiva‑perceptiva): Un terapeuta del habla y del lenguaje capacitado la/lo escucha mientras dice vocales o habla de corrido para revisar la calidad de su voz.
- Evaluación con instrumentos (evaluación instrumental): Usa técnicas de imagen para ver la estructura y el movimiento de las cuerdas vocales (en la laringe) mientras usted emite una vocal. Dos pruebas comunes son la video laringoendoscopia, que usa una cámara para mirar las cuerdas vocales, y la video laringoestroboscopia, que usa una cámara especial con luz estroboscópica para ver las cuerdas vocales como en cámara lenta.
- Análisis acústico: Se usan equipos acústicos para analizar la frecuencia, el tono (agudo o grave), el volumen (fuerte o suave) y la calidad del sonido en muestras de su voz. A menudo se usan programas de computadora para evaluar los trastornos de la voz con base en estas características.
Además de estas evaluaciones y pruebas comunes, hay otros procedimientos para medir el alcance o el impacto de los trastornos de la voz. Pueden incluir:
- Examen médico de la voz (foniatría): Especialistas la/lo examinan para confirmar si hay o no un trastorno de la voz. Recogen información sobre su estilo de vida, como si fuma, consumo de alcohol, uso de la voz y su trabajo. También preguntan sobre otras enfermedades actuales o pasadas que ayuden a hacer un diagnóstico preciso.
- Laringoscopia: Es un examen invasivo que revisa la forma y el estado de la laringe y posibles cambios. Por lo general lo realizan especialistas con un laringoscopio, que puede ser rígido o flexible para laringoscopias por la nariz.
- Perfil de extensión vocal: Es un análisis asistido por computadora que ayuda a determinar la extensión de su voz. Esto da información útil sobre sus capacidades y posibles límites de la voz.
- Índice de gravedad de la disfonía (DSI): Es un sistema de clasificación que mide qué tan grave es el trastorno de la voz. Ayuda a ordenar los niveles de afectación según criterios específicos.
Es importante saber que estas evaluaciones, pruebas y procedimientos deben realizarlos profesionales de la salud con experiencia en diagnosticar trastornos de la voz. Son clave para evaluar con precisión y determinar la etapa o la gravedad de estas afecciones.
Las metas del tratamiento para los trastornos de la voz son mejorar cómo funciona la voz y reducir los síntomas. Hay varias opciones, como tipos de medicamentos, terapias, procedimientos, cambios en sus hábitos de salud y otros tratamientos. Veamos cada una:
- Medicamentos:
- Se pueden recetar medicamentos antiinflamatorios o antibióticos para tratar infecciones o inflamación que afectan la voz.
- También se pueden recomendar antiácidos para manejar el reflujo gastroesofágico (RGE), cuando el ácido del estómago sube al esófago y puede causar problemas de voz.
- Terapias:
- Terapia de la voz: Usted trabajará con un terapeuta del habla y del lenguaje que se especializa en voz. Le enseñará ejercicios y técnicas para usar la voz con eficiencia y reducir la tensión en las cuerdas vocales (pliegues vocales).
- Ejercicios de respiración: Se enfocan en mejorar cómo respira para apoyar una voz sana.
- Higiene vocal: Incluye buenos hábitos como tomar suficiente agua, evitar carraspear o gritar, y manejar el estrés.
- Procedimientos terapéuticos:
- Fonomicrocirugía: Usa instrumentos quirúrgicos muy pequeños para quitar crecimientos cancerosos, tomar muestras de tejido (biopsias) de lesiones en la garganta o reparar problemas de estructura en la laringe (caja de la voz).
- Laringoplastia: Cirugía para corregir parálisis o debilidad de las cuerdas vocales, cambiando su posición.
- Inyección en las cuerdas vocales: En algunos casos se inyectan sustancias de relleno, como colágeno o ácido hialurónico, para mejorar su función.
- Cuidados personales y cambios en hábitos de salud:
- Evite fumar y la exposición al humo de segunda mano. Esto es clave para mantener una voz sana.
- Limite el consumo de alcohol para evitar deshidratación y esfuerzo vocal.
- Maneje el reflujo evitando alimentos que le lo desencadenan y comiendo porciones más pequeñas. Así reduce el riesgo de problemas de voz.
- Otros tratamientos:
- Trasplantes de células madre mesenquimales (CMM): Este tratamiento nuevo coloca células madre en las cuerdas vocales para ayudar a sanar y reconstruir el tejido.
- Dispositivos de comunicación aumentativa y alternativa (CAA): Estos dispositivos ayudan a personas con trastornos graves de la voz a comunicarse al ofrecer otras formas de expresión.
Cada enfoque trata partes específicas de la función de la voz y busca mejorar su salud vocal en general. Es importante trabajar de cerca con profesionales de la salud que se especializan en trastornos de la voz para decidir el plan de tratamiento más adecuado para sus necesidades. Recuerde: empezar el tratamiento temprano y seguir de forma constante las indicaciones de su profesional de la salud puede mejorar los resultados.
La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis en su caso. Pueden ocurrir efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.
Los trastornos de la voz pueden evolucionar de distintas maneras con el tiempo, según la causa y factores individuales. Sin embargo, hay complicaciones comunes. A continuación, más detalles:
- Evolución natural de los trastornos de la voz:
- Los trastornos de la voz pueden variar con el tiempo. Algunos son temporales o van y vienen. Otros pueden ser crónicos o persistentes.
- La evolución depende de la causa principal, los hábitos de uso de la voz y la eficacia del tratamiento.
- En algunos casos, el trastorno puede empeorar si no se trata o si continúa el mal uso de la voz.
- Es importante buscar evaluación y tratamiento médicos para prevenir complicaciones y mejorar la salud de la voz.
- Complicaciones de los trastornos de la voz:
- Fatiga vocal: sensación de cansancio o esfuerzo en la voz después de poco uso o incluso en reposo.
- Dificultad para producir sonido: por ejemplo, hablar muy suave o con voz débil.
- Ronquera: voz áspera o rasposa.
- Problemas para tragar (disfagia): algunas personas pueden tener dificultad al tragar.
- Problemas para respirar: a veces hay falta de aire o dificultad para respirar hondo.
- Impacto del tratamiento para los trastornos de la voz:
- Buscar tratamiento puede mejorar los síntomas y reducir las complicaciones.
- Las opciones incluyen terapia de la voz, medicamentos, cirugía o una combinación.
- La terapia de la voz la realiza un terapeuta del habla y del lenguaje que se especializa en trastornos de la voz. Ofrece ejercicios y técnicas para mejorar la función vocal y reducir la tensión en las cuerdas vocales.
- Se pueden recetar medicamentos para tratar problemas que contribuyen al trastorno, como reflujo ácido o alergias.
- En algunos casos, puede ser necesaria una cirugía para corregir anomalías estructurales o reparar cuerdas vocales dañadas.
La eficacia del tratamiento puede variar según el tipo y la gravedad del trastorno de la voz. Por eso, es crucial consultar con un profesional de la salud que se especialice en trastornos de la voz para definir el plan de tratamiento más adecuado para su caso. Recuerde consultar siempre con su médico antes de probar remedios caseros o medicamentos de venta libre para los trastornos de la voz.