Opciones de tratamiento para los pólipos nasales
Los pólipos nasales son crecimientos blandos, con forma de lágrima. Se forman en el revestimiento de los senos paranasales o de las vías nasales. Pueden bloquear el paso del aire y causar síntomas como goteo de la nariz, congestión nasal y disminución del olfato.
El objetivo del tratamiento de los pólipos nasales es controlar los síntomas y bajar la inflamación. El tratamiento puede ayudar a encoger los pólipos y aliviar los síntomas, pero no siempre los cura ni frena su avance. La meta principal es aliviar la congestión, el goteo nasal y la dificultad para respirar por la nariz. Las opciones de tratamiento incluyen medicamentos y, en algunos casos, cirugía.
Es importante seguir las recomendaciones de su médico y continuar cualquier tratamiento o medicamento recetado tal como se le indicó. Anote sus síntomas y comente cualquier cambio con su médico. Esto ayudará a saber si el plan de tratamiento es eficaz para usted.
Los posibles tratamientos recomendados para los pólipos nasales incluyen:
- Medicamentos:
- Aerosoles nasales con esteroides: Son el tratamiento más común para los pólipos nasales, incluso después de una cirugía. Se consideran seguros para uso a largo plazo. Pueden reducir el tamaño de los pólipos, aliviar los síntomas y bajar la probabilidad de necesitar otra cirugía.
- Esteroides por vía oral (pastillas): A veces se usan por poco tiempo para bajar la inflamación y el tamaño de los pólipos. Sin embargo, tienen más riesgo de efectos secundarios que los aerosoles nasales. Si sus pólipos nasales se deben a alergias, su médico puede recomendar antihistamínicos como cetirizina o difenhidramina para reducir los síntomas de alergia.
- Medicinas para la alergia: Si tiene alergias junto con pólipos nasales, su médico puede recomendar aerosoles nasales de venta libre (sin receta) con fluticasona. Pueden aliviar los síntomas y disminuir la inflamación en la nariz.
- Otros medicamentos: Según las causas de fondo de sus pólipos, su médico puede recetar otros fármacos, como antibióticos para infecciones bacterianas o medicamentos antifúngicos (contra hongos) para alergias por hongos.
- Cirugía:
- Cirugía endoscópica: Si los tratamientos sin cirugía no funcionan, su médico puede recomendar una cirugía endoscópica. En este procedimiento, el cirujano introduce por las fosas nasales un tubo con una cámara y una luz. Con herramientas pequeñas, el cirujano retira los pólipos. Aun así, es importante saber que los pólipos pueden volver a salir.
- Polipectomía: Para pólipos más grandes, se puede hacer una polipectomía, que es una cirugía ambulatoria. Se usa un dispositivo pequeño de succión o un instrumento llamado microdebridador, que corta y aspira el tejido blando, incluido el revestimiento interno (mucosa).
- Procedimientos terapéuticos:
- Cirugía endoscópica de senos paranasales (en inglés, ESS): Si los tratamientos sin cirugía no son eficaces, este es un procedimiento común. El cirujano introduce por las fosas nasales un tubo con cámara y luz para retirar los pólipos con herramientas pequeñas. Aun después de la cirugía, los pólipos nasales pueden volver.
Es fundamental consultar con su médico antes de empezar cualquier tratamiento para los pólipos nasales. Su médico evaluará su situación y recomendará la mejor opción según factores como: qué tan graves son sus síntomas, sus metas del tratamiento, la eficacia, qué riesgos está dispuesto(a) a aceptar, si podrá seguir el plan y el costo.
Recuerde que los cambios en el estilo de vida también pueden ayudar a manejar los pólipos nasales. Por ejemplo: evitar irritantes, dejar de fumar, moderar el alcohol, mejorar la alimentación y ajustar su actividad. Estos cambios apoyan su salud general y pueden reducir la inflamación y mejorar los síntomas. Hable de estos cambios con su médico como parte de un plan de tratamiento hecho para usted.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud para saber la dosis adecuada para su caso. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Pregunte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.