Síntomas de la fiebre del heno
La rinitis alérgica (también llamada fiebre del heno) es una reacción alérgica a sustancias como el polen, los ácaros del polvo, el pelo o la caspa de mascotas y el moho. Puede causar varios síntomas. Los más comunes son:
- Nariz que gotea todo el tiempo con moco líquido
- Nariz tapada (congestión)
- Picazón en la nariz
- Irritación de garganta o comezón en el paladar (techo de la boca)
- Estornudos
- Ojos rojos, con picazón o llorosos
- Tos seca o con moco
- Goteo posnasal (moco que baja por la parte de atrás de la garganta)
- Dolor o presión alrededor de los senos paranasales (cavidades alrededor de la nariz y los ojos)
Los síntomas intensos pueden incluir oídos tapados, disminución de la audición, dolor de garganta, disminución del olfato, dolor de cabeza, ojeras oscuras o hinchazón debajo de los ojos, cansancio extremo, irritabilidad, infecciones de oído y problemas para dormir.
Si usted presenta síntomas de rinitis alérgica durante varios meses al año o si sus síntomas interfieren con sus actividades diarias, es importante que se comunique con un médico para una evaluación y para recibir orientación sobre cómo manejar sus síntomas de forma efectiva.
Un brote de fiebre del heno (rinitis alérgica) ocurre cuando los síntomas empeoran de repente, a menudo por desencadenantes específicos como altos niveles de polen, exposición al polvo o al moho, o cambios en el clima. Estos episodios pueden dificultar sus actividades diarias, sobre todo si hay congestión nasal intensa o irritación de los ojos.
Durante un brote o empeoramiento de la fiebre del heno, usted puede tener varios síntomas. Los más comunes son:
- Nariz que gotea todo el tiempo con moco claro y acuoso
- Congestión nasal que dificulta respirar por la nariz
- Picazón en la nariz, garganta áspera o picazón en el paladar
- Estornudos frecuentes
- Ojos rojos, con picazón o llorosos
- Tos seca o tos con moco
- Goteo posnasal (moco que cae por la parte de atrás de la garganta)
- Dolor o presión en la cara, alrededor de la nariz y los pómulos (senos paranasales)
Si presenta síntomas más fuertes o de larga duración, es importante tratarlos o reducir su exposición a los desencadenantes de alergia. Estos síntomas más graves pueden incluir:
- Oídos tapados y disminución de la audición
- Dolor de garganta por irritación o tos persistente
- Disminución del sentido del olfato
- Dolor de cabeza por presión en los senos paranasales
- Ojeras o hinchazón debajo de los ojos
- Cansancio extremo o irritabilidad por síntomas prolongados
- Infecciones de oído causadas por la congestión nasal que afecta los conductos del oído
- Falta de sueño por malestar y dificultad para respirar
Si presenta alguno de los siguientes signos de alarma de rinitis alérgica (fiebre del heno), es importante comunicarse con un profesional de la salud o buscar atención médica:
- Dificultad para respirar: Si le falta el aire o le cuesta respirar, comuníquese con un profesional de la salud. Puede ser señal de un problema más serio que requiere atención médica.
- Infecciones de los senos paranasales o congestión nasal: Si tiene infecciones de los senos paranasales (sinusitis) con frecuencia o congestión nasal persistente, consulte con un profesional de la salud. Puede ayudar a encontrar la causa y recomendar tratamientos adecuados.
- Síntomas de fiebre del heno por varios meses: Si sus síntomas duran varios meses al año, hable con un profesional de la salud. Puede evaluar sus síntomas y darle indicaciones para manejar sus alergias de forma eficaz.
- Los antihistamínicos de venta libre no le funcionan: Los antihistamínicos de venta libre suelen ayudar. Pero si no le dan alivio, consulte con un profesional de la salud. Puede sugerir otras opciones o recetar medicamentos más fuertes si hace falta.
- Interferencia con la vida diaria: Si sus síntomas afectan mucho sus actividades y su calidad de vida, busque ayuda de un profesional de la salud. Puede crear un plan de manejo personal para aliviar los síntomas y mejorar su bienestar.
Recuerde: aunque hay remedios caseros y medicamentos de venta libre para la rinitis alérgica, siempre es mejor consultar con un profesional de la salud antes de probar tratamientos o medicamentos nuevos. Así recibirá consejos según su situación y cuidará su seguridad y su bienestar.