Cómo se diagnostica la rinitis alérgica (fiebre del heno)

Descripción general

La fiebre del heno, también llamada rinitis alérgica o alergias estacionales, es una reacción alérgica a sustancias en el aire como el polen, los ácaros del polvo, el pelo de mascotas y el moho. Ocurre cuando el sistema inmunitario confunde estas sustancias, que no son peligrosas, con algo dañino y libera sustancias químicas para combatirlas.

Para diagnosticar la fiebre del heno, su médico usa su historia de alergias, un examen físico y, a veces, pruebas especializadas. Así ayudan estas evaluaciones a confirmar el diagnóstico:

  • Historia de alergias: Su médico le preguntará sobre sus síntomas, cuándo aparecen y si se relacionan con desencadenantes como el polen, los ácaros del polvo o la caspa de mascotas. También preguntará si hay familiares con alergias. Esta información ayuda a ver si sus síntomas coinciden con la fiebre del heno.
  • Examen físico: Su médico buscará señales de inflamación en los ojos, la nariz y la garganta. Puede observar la parte interna de su nariz para ver si está hinchada y de color rosado pálido o azulado. Otras señales incluyen ojeras oscuras debajo de los ojos (llamadas ojeras alérgicas), arrugas bajo los ojos por hinchazón crónica y una marca o pliegue en la nariz por limpiarla con frecuencia.
  • Pruebas de alérgenos: Para identificar el alérgeno que causa su fiebre del heno, su médico puede derivarle a un especialista en alergias (alergólogo). Los alergólogos pueden hacer pruebas en la piel. En esta prueba, se coloca una pequeña cantidad de un alérgeno específico sobre la piel y se raspa, pincha o inyecta. Los resultados suelen estar listos en 10 a 20 minutos y ayudan a saber qué alérgenos causan sus síntomas.
  • Exámenes adicionales: En algunos casos, se hacen más exámenes o pruebas para determinar el tipo, la gravedad o la fase de la fiebre del heno:
  • Análisis de sangre: Mide los niveles de anticuerpos específicos llamados inmunoglobulina E (IgE) en su sangre. Niveles altos de IgE indican una reacción alérgica y pueden ayudar a confirmar el diagnóstico.
  • Pruebas de imagen: Radiografías o tomografías computarizadas (TC) pueden usarse si hay complicaciones o si se sospechan infecciones de los senos paranasales relacionadas con la fiebre del heno. Estas pruebas dan imágenes detalladas de los senos paranasales para ver si hay anomalías.
  • Endoscopia nasal: Consiste en introducir un tubo delgado con luz y cámara en las fosas nasales para examinar de cerca el interior de la nariz y los senos paranasales.
  • Especialistas involucrados: Aunque su médico de atención primaria puede diagnosticar la fiebre del heno, puede derivarle a un alergólogo para evaluación y pruebas especializadas. Los alergólogos tienen amplia formación en el diagnóstico y manejo de las alergias y pueden ayudar a identificar los desencadenantes específicos de sus síntomas.

Recuerde: estos exámenes y pruebas se usan para confirmar la fiebre del heno y determinar su tipo, gravedad o fase. Siempre es importante consultar con un profesional de la salud que pueda darle consejos personalizados según su situación.