Causas y factores de riesgo de los pólipos nasales
Los pólipos nasales son crecimientos que aparecen en el tejido inflamado de la mucosa nasal, la capa húmeda que protege por dentro su nariz y los senos paranasales. Cuando la mucosa nasal se hincha y se pone roja, por lo general por una infección o por irritación causada por alergias, puede producir líquido y con el tiempo formar un pólipo. Pueden causar síntomas como congestión nasal, secreción por la nariz y disminución del olfato.
Hay varios factores que pueden provocar pólipos nasales:
- Sinusitis (infección de los senos paranasales) crónica o que regresa con frecuencia
- Asma
- Rinitis alérgica (fiebre del heno)
- Fibrosis quística
- Síndrome de Churg-Strauss (enfermedad poco común que inflama los vasos sanguíneos)
- Sensibilidad a los antiinflamatorios no esteroides (AINEs), como ibuprofeno o aspirina
Es importante saber que, aunque algunas personas pueden desarrollar pólipos nasales sin problemas previos en la nariz, a menudo hay un factor desencadenante. En algunos casos, puede existir una tendencia hereditaria: por la forma en que sus genes hacen que la mucosa nasal reaccione a la inflamación, ciertas personas forman pólipos con más facilidad.
Las causas exactas no se entienden por completo, pero se cree que los pólipos son el resultado de la hinchazón (inflamación) en la nariz o en los senos paranasales. La inflamación hace que se acumule líquido en el espacio entre las células que producen moco en la nariz y los senos paranasales. Con el tiempo, por efecto de la gravedad, estas zonas con líquido se desplazan hacia abajo y se forman pólipos. Los posibles desencadenantes de esta inflamación incluyen infecciones bacterianas o virales, alergias o una respuesta del sistema inmunitario a un hongo.
Los pólipos nasales suelen aparecer cerca de las entradas a los senos paranasales dentro de la nariz, pero pueden formarse en cualquier parte de las fosas nasales o de los senos paranasales. Se asocian con la sinusitis crónica (inflamación de los senos paranasales que dura mucho tiempo) y pueden causar síntomas como goteo posnasal (moco que baja por la garganta), nariz tapada, pérdida del gusto y del olfato, presión en la cara, apnea del sueño (pausas al respirar mientras duerme) y ronquidos. En algunos casos, si se forman varios pólipos o si son grandes, pueden bloquear los senos paranasales o las fosas nasales y causar infecciones frecuentes y problemas para respirar.
Factores de riesgo no modificables de los pólipos nasales:
- Edad: Los pólipos nasales pueden aparecer a cualquier edad, pero son más comunes en adultos jóvenes y de mediana edad. No existe una edad exacta a partir de la cual se formen; se ven con más frecuencia en adultos.
- Genética: Las personas con padre o madre que han tenido pólipos nasales tienen más riesgo. Si alguien en su familia los ha tenido, usted puede tener más probabilidad de presentarlos.
- Raza u origen étnico: No hay una definición específica para este factor. Sin embargo, algunos grupos raciales y étnicos tienen más pólipos nasales que otros. Recuerde que la raza y el origen étnico son construcciones sociales complejas y no deben usarse como el único factor para determinar el riesgo de salud de una persona.
- Sensibilidad a la aspirina: Las personas con reacción alérgica a la aspirina u otros antiinflamatorios no esteroideos (AINE) tienen más probabilidad de desarrollar pólipos nasales. No todas las personas con esta sensibilidad tendrán pólipos, pero el riesgo aumenta.
- Asma: Las personas con asma tienen mayor riesgo. El asma es una enfermedad crónica que afecta las vías respiratorias y puede causar inflamación, lo que puede contribuir a la formación de pólipos.
- Sinusitis alérgica por hongos: Es una alergia a hongos en el aire. Quienes la tienen tienen más riesgo de pólipos nasales.
- Rinitis o rinosinusitis crónica: Es la inflamación de la nariz y de los senos paranasales que dura 12 semanas o más. Incluye afecciones como la rinitis alérgica (fiebre del heno). La inflamación crónica en la nariz y los senos paranasales puede contribuir a la formación de pólipos.
- Fibrosis quística: Es una enfermedad crónica que afecta varios órganos, como los pulmones, el páncreas, el hígado y los intestinos. Las personas con fibrosis quística tienen más riesgo de pólipos nasales.
- Síndrome de Churg-Strauss: Es una enfermedad que causa inflamación de los vasos sanguíneos en todo el cuerpo. También puede llevar a la formación de pólipos nasales.
Es importante saber que estos factores de riesgo no modificables interactúan con otros factores que sí se pueden cambiar. Esta información ayuda a adaptar las intervenciones a cada persona y a planear cómo reducir el riesgo. Entender cómo interactúan estos factores puede orientar las recomendaciones clínicas y motivarle a mantener conductas de protección cuando conoce su nivel de riesgo.
Aunque algunos factores de riesgo de los pólipos nasales no se pueden modificar, hay otros que sí se pueden modificar. Estos factores de riesgo modificables incluyen:
- Exposición a irritantes
Hay varias acciones que usted puede tomar para modificar sus factores de riesgo y ayudar a prevenir o reducir la probabilidad de tener pólipos nasales. Considere estos pasos:
- Aumente la humedad en su hogar: Si el aire en su casa está seco, use un humidificador para añadir humedad. Esto puede ayudar a evitar la irritación y la inflamación de los senos paranasales (cavidades alrededor de la nariz) y de los pasajes nasales, y así bajar el riesgo de pólipos.
- Practique buena higiene: Lávese las manos con frecuencia y a fondo. Esto reduce el riesgo de infecciones por bacterias o virus. Al mantener sus manos limpias, baja la posibilidad de inflamación en los senos paranasales y en los pasajes nasales, lo que puede contribuir a pólipos nasales.
- Evite irritantes: Ciertos irritantes, como alérgenos, sustancias químicas y contaminantes en el aire, pueden inflamar los pasajes nasales. Al evitarlos, puede reducir su riesgo de desarrollar pólipos. Es importante identificar los desencadenantes que empeoran sus síntomas y tomar medidas para disminuir la exposición.
- Controle el asma y las alergias: Si tiene asma o alergias, siga las indicaciones de su médico para el tratamiento. Un buen control de estas afecciones ayuda a reducir la inflamación en los pasajes nasales y baja el riesgo de pólipos nasales.
- Considere el lavado nasal con solución salina: Enjuagar los pasajes nasales con un lavado o spray de solución salina ayuda a mover la mucosidad y a retirar irritantes y alérgenos. Esto puede ser especialmente útil si tiene sinusitis crónica (inflamación de los senos paranasales que dura mucho tiempo) o alergias, porque ayuda a mantener pasajes nasales sanos.
Es importante saber que estas acciones pueden ayudar a reducir el riesgo de pólipos nasales, pero no garantizan una prevención completa. Si le preocupan sus factores de riesgo o tiene síntomas relacionados con pólipos nasales, consulte siempre a un profesional de la salud. Esta persona puede darle consejos personalizados según su situación y su historial médico.