Sobre el zumbido en el oído (tinnitus)
El zumbido en los oídos (acúfenos) es cuando usted oye un sonido en los oídos sin que haya un sonido externo. Ese sonido puede ser un zumbido, un siseo, un pitido o un silbido. A veces es una mezcla de estos. Puede ser constante o ir y venir. Puede afectar un oído o ambos.
A menudo es un síntoma de un problema en el oído, como acumulación de cerumen (cera), pérdida de audición por la edad, daño en el oído interno por ruidos fuertes o daño en el oído medio por cambios bruscos de presión. En algunos casos, ciertos medicamentos también pueden causarlo como efecto secundario.
Se estima que más de 50 millones de personas en United States tienen algún tipo de zumbido en los oídos.
Las causas de los acúfenos (zumbido en el oído) no se entienden por completo. Sin embargo, hay varios factores que pueden contribuir a su aparición:
- Cambios en el sistema auditivo: Los acúfenos pueden ocurrir por alteraciones en las vías que llevan el sonido al cerebro o en la parte del cerebro que interpreta el sonido. Esto puede deberse a daño en el oído interno, lesiones en la cabeza o el cuello, o problemas en el nervio auditivo (el nervio que lleva el sonido al cerebro) o en las conexiones del cerebro que procesan el sonido.
- Factores cognitivos y emocionales: La investigación sugiere que áreas del cerebro relacionadas con el pensamiento y las emociones pueden influir en los acúfenos. Estas áreas pueden volverse más activas y aumentar la percepción de los sonidos.
- Pérdida de células sensoriales: Los acúfenos pueden ser una reacción a la pérdida de células sensoriales del oído interno (células ciliadas). Estas células ayudan a llevar las señales de sonido al cerebro, y su daño o pérdida puede causar señales nerviosas anormales y acúfenos.
Factores de riesgo no modificables (cosas que no se pueden cambiar o controlar):
- Edad avanzada: El riesgo de acúfenos aumenta con la edad y es más frecuente en personas mayores de 60 años.
Factores de riesgo modificables (cosas que se pueden influir o cambiar):
- Exposición al ruido: Estar expuesto a ruidos fuertes, como ruido en el trabajo o música alta, puede aumentar el riesgo de desarrollar acúfenos.
- Medicamentos: Algunos medicamentos, como ciertos antibióticos o grandes cantidades de aspirina, se han asociado con acúfenos. Sin embargo, no todas las personas que toman estos medicamentos tendrán acúfenos.
- Problemas del oído o de los senos nasales: La acumulación de cerumen (cera), las infecciones de los senos nasales (sinusitis) o las infecciones del oído pueden contribuir a los acúfenos. Tratar estas causas puede ayudar a aliviar los síntomas.
Recuerde que la experiencia con los acúfenos varía de una persona a otra. Siempre es mejor consultar con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y consejos personalizados.
Los síntomas iniciales más comunes de los acúfenos (zumbido en los oídos) incluyen:
- Sonidos ocasionales de pitido, zumbido, chasquidos, murmullo o silbido en los oídos que no provienen de ruidos externos
- Sonidos que pueden ser fuertes o suaves
- Sonidos que pueden estar siempre presentes o aparecer y desaparecer con el tiempo
Cuando los acúfenos avanzan o se vuelven más intensos, pueden aparecer otros síntomas. Estos pueden incluir:
- Los sonidos pueden volverse más fuertes, más frecuentes o constantes, como zumbidos, pitidos, murmullos, chasquidos, silbidos, siseos o chirridos
- Sonidos de tono alto o bajo
- Cambios en el sonido según la posición del cuerpo
- Sonidos rítmicos, a menudo al mismo ritmo que su pulso
Es importante saber que los síntomas de los acúfenos pueden variar de una persona a otra. El síntoma común en todas las personas con acúfenos es oír un sonido sin una fuente externa. Si tiene síntomas de acúfenos, se recomienda consultar con un profesional de la salud para una evaluación adecuada y orientación para manejar esta condición.
Para diagnosticar el tinnitus (zumbido en el oído), los profesionales de la salud suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: pueden revisar el conducto auditivo para detectar obstrucciones y hacer un examen de la cabeza, el cuello y los oídos.
- Historial médico: pueden preguntar sobre su salud y los medicamentos que usa para buscar causas posibles.
- Pruebas de audición (audiológicas): ayudan a evaluar la pérdida de audición y a confirmar si hay tinnitus. Algunas pruebas comunes son:
- Audiometría de tonos puros: mide la sensibilidad de su audición en diferentes frecuencias (agudos y graves).
- Pruebas de tono (frecuencia) e intensidad (volumen) del tinnitus: evalúan de forma objetiva las características del zumbido.
- Timpanometría: evalúa la función del oído medio.
- Umbral de recepción del habla y puntuación de discriminación del habla: miden qué tan bien entiende el habla.
Para determinar la gravedad del tinnitus, se pueden realizar pruebas adicionales:
- Escala visual análoga (EVA): usted califica el volumen de su tinnitus en una escala del 1 al 10.
- Cuestionario Tinnitus Severity Index (TSI, por sus siglas en inglés): cuestionario estandarizado de 13 preguntas que evalúa cómo afecta el tinnitus su calidad de vida.
Recuerde que cada persona es diferente. Consulte con su profesional de la salud para recibir orientación personalizada.
Las metas del tratamiento para el tinnitus (zumbido en el oído, también llamado acúfenos) son reducir su impacto y mejorar su calidad de vida. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan:
- Medicamentos:
- Antidepresivos, betabloqueadores, bloqueadores de los canales de calcio, antidepresivos tricíclicos y los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) o inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina (IRSN) se pueden recetar para manejar los síntomas del tinnitus.
- Las benzodiacepinas también pueden ayudar a tratar el tinnitus.
- Estos medicamentos actúan al tratar problemas de base o al disminuir la percepción del zumbido.
- Terapias:
- Terapia de sonido: Usa ruido externo para distraer del zumbido y reducir la molestia.
- Terapia cognitivo-conductual (TCC): Le ayuda a manejar sus emociones y respuestas al tinnitus, y mejora su calidad de vida.
- Terapia de reentrenamiento del tinnitus (TRT): Con orientación y sonidos de fondo, le ayuda a acostumbrarse al zumbido para que, con el tiempo, sea menos notorio.
- Biofeedback (biorretroalimentación): Le enseña a controlar funciones del cuerpo, como el ritmo del corazón y la respiración, y así reduce el estrés asociado al tinnitus.
- Cuidados propios y cambios en hábitos de salud:
- Dieta baja en sal: Reducir la sal puede ayudar a manejar los síntomas.
- Evitar la cafeína y el alcohol: Estas sustancias pueden empeorar los síntomas del tinnitus.
- Técnicas para reducir el estrés: Manejar el estrés puede aliviar el malestar relacionado con el tinnitus.
Es importante saber que el tratamiento del tinnitus puede requerir probar diferentes opciones, porque no hay un solo enfoque que funcione para todas las personas. Consulte con un profesional de la salud para recibir recomendaciones personalizadas.
La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores. Hable con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.