Acerca de la otitis media (infección del oído medio)
La otitis media es la inflamación del oído medio. Puede ser una infección de corta duración o un problema que dura mucho tiempo.
- Otitis media aguda: Infección repentina del oído medio con síntomas como dolor de oído, secreción del oído y tímpano hinchado.
- Otitis media supurativa crónica: Problema de inflamación que dura mucho tiempo, con un tímpano perforado (dañado o roto) y secreción del oído continua.
- Otitis media con derrame, también conocida como glue ear: Problema de inflamación en el que se acumula líquido en el oído medio sin señales ni síntomas de una infección activa. También se llama otitis media secretora.
- El derrame del oído medio (líquido en el oído medio) puede estar presente tanto en la otitis media con derrame como en la otitis media aguda. Este líquido puede permanecer en el oído durante semanas o meses, aun después de que desaparezcan los signos y síntomas de la otitis media aguda.
La otitis media suele deberse a problemas con la trompa de Eustaquio. Esta es un conducto que ayuda a mantener equilibrada la presión del aire en el oído medio con la del exterior del cuerpo. Cuando la trompa de Eustaquio se bloquea o no se abre bien, se puede acumular líquido y el oído medio se inflama. Esto crea un ambiente ideal para que crezcan bacterias o virus y se produzca una infección.
Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar o controlar). Incluyen:
- Edad: Los niños pequeños, sobre todo menores de 2 años, son más propensos porque sus trompas de Eustaquio aún no están bien desarrolladas.
- Sexo: Los niños (varones) tienden a tener más riesgo que las niñas.
- Factores genéticos: Tener familiares con otitis media aumenta la probabilidad de presentarla.
Factores de riesgo modificables (sí se pueden influir o cambiar). Incluyen:
- Alergias: La rinitis alérgica (nariz inflamada por alergias) se asocia con más riesgo.
- Rinitis estacional: La exposición a alérgenos en ciertas épocas del año puede contribuir a la otitis media.
- Adenoides grandes: Las adenoides son pequeñas masas de tejido en la parte de atrás de la nariz que ayudan a combatir infecciones. Si aumentan de tamaño, pueden bloquear las trompas de Eustaquio e impedir que el oído medio drene bien.
- Chupetes y biberón: El uso prolongado puede alterar la función normal de la trompa de Eustaquio.
- Padres que trabajan: La asistencia a guardería y la mayor exposición a infecciones respiratorias pueden aumentar el riesgo.
Estos factores de riesgo pueden afectar de manera distinta a cada persona. Lo mejor es consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
Los síntomas tempranos más comunes de la otitis media (infección del oído medio) incluyen:
- Dolor de oído
- Sensación de oído lleno o tapado
- Oír peor o con sonidos apagados
Si la otitis media avanza o empeora, pueden aparecer más síntomas, como:
- Fiebre
- Dolor de cabeza
- Malestar general
- En niños, frotarse o jalarse las orejas
- En bebés, vómito y diarrea
- Mareo y pérdida del equilibrio (poco común)
- Sale líquido del oído si se rompe el tímpano
En algunos casos, la otitis media puede causar complicaciones y provocar síntomas más graves. Estas complicaciones pueden incluir mastoiditis (infección del hueso mastoides) y meningitis (infección de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal).
Es importante buscar atención médica si tiene cualquier síntoma de otitis media para prevenir complicaciones y recibir el tratamiento adecuado. También busque atención médica de inmediato si tiene vértigo (sensación de que todo gira) o problemas de coordinación o de equilibrio, porque pueden ser señales de un derrame cerebral.
Para diagnosticar la otitis media (infección del oído medio), se suelen realizar estos exámenes y pruebas:
- Examen físico: Un profesional de la salud evalúa sus síntomas, como dolor, fiebre y secreción del oído. Le observará y le hará preguntas sobre su salud y lo que siente.
- Revisión del oído con otoscopio (otoscopia): Se usa un instrumento llamado otoscopio para mirar el canal del oído y el tímpano (membrana del oído) y buscar señales de infección o inflamación.
- Prueba de movimiento del tímpano (timpanometría): Mide cómo se mueve el tímpano cuando cambia la presión del aire. Esto ayuda a detectar líquido en el oído medio y a evaluar cómo funciona el oído medio.
- Prueba de audición (audiometría): Evalúa su audición al medir su respuesta a distintos sonidos y frecuencias.
Para determinar la gravedad o el tipo de otitis media, se pueden hacer pruebas adicionales:
- Estudios de imagen: La tomografía computarizada (TC), la resonancia magnética (RM) o una radiografía pueden mostrar imágenes detalladas del oído medio y ayudar a identificar problemas o complicaciones.
- Pruebas de laboratorio: Pueden incluir un cultivo de bacterias de una muestra con hisopo de la nariz o de líquido del oído medio para identificar el germen específico que causa la infección.
- Pruebas de alergia: Si se sospecha rinitis alérgica (inflamación de la nariz por alergia) como factor, se pueden medir la inmunoglobulina E (IgE) en la sangre o hacer pruebas de reacción en la piel.
Es importante saber que estos exámenes, pruebas y procedimientos deben ser realizados por profesionales de la salud para obtener un diagnóstico exacto.
Los objetivos del tratamiento de la otitis media (infección del oído medio) son:
- Resolver la infección activa: Eliminar la infección en el oído medio y evitar que se propague.
- Disminuir la salida de líquido (secreción) del oído: Reducir el exceso de líquido o secreción, que puede ser un síntoma de infección.
- Sanar el tímpano (membrana timpánica): Favorecer la cicatrización de cualquier perforación o daño del tímpano causado por la infección.
- Prevenir que la infección vuelva: Disminuir el riesgo de episodios futuros de otitis media y sus complicaciones.
Para lograr estos objetivos, se pueden recomendar varias opciones:
- Medicamentos: Se le pueden recetar antibióticos por boca (antibióticos orales) para tratar la infección en todo el cuerpo.
- Terapias: En algunos casos, el médico puede recomendar tubos de timpanostomía (pequeños tubos colocados en el tímpano) para ayudar a drenar el líquido y prevenir infecciones repetidas.
- Procedimientos terapéuticos: Puede ser necesaria una cirugía para cerrar un orificio del tímpano que no sana o para retirar un colesteatoma (un crecimiento anormal de piel en el oído medio). Esto puede ayudar a recuperar la audición normal y prevenir más infecciones.
- Autocuidado y cambios en sus hábitos de salud: Mantener una buena higiene, como lavarse las manos con frecuencia y evitar el humo de segunda mano, puede reducir el riesgo de otitis media.
Es importante saber que las recomendaciones específicas de tratamiento pueden variar según su situación. Siempre es aconsejable consultar con un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para usted. Pueden presentarse efectos secundarios. Para información sobre efectos secundarios, consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento.