Acerca de la laberintitis y la neuritis vestibular
La laberintitis y la neuritis vestibular son afecciones que afectan el oído interno. Ambas causan problemas de equilibrio y vértigo. La laberintitis también afecta la audición. La neuritis vestibular afecta sobre todo el equilibrio.
La laberintitis puede deberse a infecciones por virus o por bacterias. Los síntomas pueden incluir vértigo (sensación de que todo gira), pérdida de audición y zumbido en los oídos (tinnitus). Es más común en adultos de 30 a 60 años y es el doble de frecuente en mujeres que en hombres. A menudo aparece después de un resfriado o la gripe.
Por otro lado, la neuritis vestibular es la inflamación del nervio vestibular, que envía señales sobre el equilibrio desde el oído interno al cerebro. Por lo general, la causa es una infección por virus. Sus síntomas incluyen vértigo y mareo, pero no hay pérdida de audición. Suele mejorar después de algunos días, pero los síntomas pueden tardar hasta tres semanas en desaparecer.
Es importante consultar con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.
La laberintitis y la neuritis vestibular tienen causas diferentes:
- Laberintitis: Por lo general, la causa es una infección viral o bacteriana del oído interno, en especial del laberinto (parte del oído interno que ayuda con la audición y el equilibrio). Esta infección inflama el laberinto y altera los mensajes que van del oído interno al cerebro.
- Neuritis vestibular: Es una infección del nervio vestibular, que detecta el equilibrio y envía señales del oído interno al cerebro. La inflamación de este nervio causa síntomas como vértigo (sensación de que todo gira) y náuseas.
Factores de riesgo:
- Edad: La laberintitis es más común en adultos de 30 a 60 años.
- Sexo femenino: La laberintitis es el doble de común en mujeres que en hombres.
Si le preocupa la laberintitis o la neuritis vestibular, es mejor consultar con su profesional de la salud.
Los síntomas comunes de la laberintitis (inflamación del laberinto del oído interno) y la neuritis vestibular (inflamación del nervio del equilibrio) incluyen:
- Vértigo: sensación de que usted o el entorno giran
- Náuseas: malestar o “revuelto” del estómago
- Mareo: sensación de estar aturdido o inestable al ponerse de pie o al caminar
- Tinnitus (zumbido o pitido en los oídos)
- Pérdida o disminución de la audición (específico de la laberintitis)
A medida que la laberintitis y la neuritis vestibular avanzan o se agravan, pueden aparecer otros síntomas:
- Vómitos
- Problemas de equilibrio
- Visión borrosa o dificultad para enfocar
- Dificultad para concentrarse
Es importante saber que los síntomas varían entre personas, y no todas tendrán todos estos síntomas. También es importante buscar atención médica de inmediato si presenta vértigo y/o dificultad para caminar o para coordinar los movimientos, porque a veces esto puede ser señal de un accidente cerebrovascular (derrame cerebral). Además, algunos síntomas pueden desaparecer solos en pocos días, mientras que otros pueden durar semanas o incluso meses. Si presenta cualquiera de estos síntomas, consulte con un profesional de la salud para un diagnóstico correcto y el tratamiento adecuado.
Para diagnosticar la laberintitis y la neuritis vestibular, los médicos suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: El personal de salud realizará un examen físico completo y una evaluación neurológica para descartar otras afecciones.
- Examen del equilibrio: El médico puede hacer un examen del equilibrio para evaluar la función del oído interno y detectar anomalías.
- Evaluación neurológica: Esta evaluación ayuda a revisar el sistema nervioso y a identificar problemas relacionados.
- Pruebas de imagen: En algunos casos, el médico puede recomendar pruebas de imagen como resonancia magnética (RM) o tomografía computarizada (TC) para descartar anomalías estructurales u otras afecciones.
Para determinar la etapa o la gravedad de la laberintitis y la neuritis vestibular, se pueden hacer exámenes, pruebas y procedimientos adicionales, como:
- Examen otoneurológico: Esta evaluación integral revisa varios aspectos de la función vestibular, incluidos los movimientos de los ojos, la estimulación calórica (con aire o agua a distintas temperaturas) y la prueba de vertical visual subjetiva (cómo percibe la línea vertical).
- Prueba de impulso cefálico con video (VHIT): Se usa para evaluar el reflejo vestíbulo-ocular (cómo se mueven los ojos para estabilizar la visión cuando mueve la cabeza).
- Pruebas de Romberg y de Fukuda: Evalúan el equilibrio y detectan anomalías.
- Pruebas de audición: Ayudan a evaluar la audición y a detectar problemas asociados.
- Análisis de sangre: Se pueden hacer para buscar afecciones o infecciones subyacentes.
Es importante saber que estos son procedimientos generales y pueden variar según cada caso. Lo mejor es consultar con un profesional de la salud para recibir un diagnóstico y una evaluación adecuados.
Las metas del tratamiento de la laberintitis (inflamación del laberinto del oído interno) y la neuritis vestibular (inflamación del nervio del equilibrio) son aliviar los síntomas, mejorar el equilibrio y favorecer la recuperación. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estas metas:
Medicamentos:
- Antihistamínicos
- Corticosteroides (esteroides)
- Medicamentos antivirales
Terapias y procedimientos terapéuticos:
- Rehabilitación vestibular: es un tipo de fisioterapia con ejercicios para mejorar el equilibrio y reducir el mareo. Puede ser útil en casos crónicos o de larga duración de laberintitis o neuritis vestibular.
- Perfusión intratimpánica de corticosteroides: procedimiento que aplica corticosteroides directamente en el oído medio para mejorar la función del equilibrio del oído interno.
- Glicerol por vía intravenosa: es otra posible opción de tratamiento, pero se necesita más investigación para confirmar su eficacia.
Es importante consultar con su médico antes de empezar cualquier medicamento o terapia. Su médico puede darle recomendaciones personalizadas según su situación. La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores, por eso es crucial que su profesional de la salud le indique cómo tomarlos de forma correcta. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.