Acerca de la otitis externa (infección del oído externo)

Descripción general

La otitis externa es un problema que causa inflamación e infección de la piel del conducto auditivo externo (el canal del oído). Por lo general se debe a bacterias. Con mucha menos frecuencia, se debe a hongos. Otros factores como la humedad excesiva, lesiones en el oído o reacciones alérgicas también pueden causar este problema.

Los síntomas pueden incluir dolor intenso de oído, picazón, enrojecimiento, hinchazón, secreción y pérdida temporal de la audición. Este problema puede ser agudo o crónico. Los casos crónicos duran más de tres meses.

El tratamiento suele incluir limpiar el canal del oído, usar gotas para los oídos con antibiótico o con medicamento contra hongos para eliminar la infección, y tratar los factores que contribuyen al problema. Es importante buscar atención médica para recibir un diagnóstico y tratamiento adecuados.

Causas y factores de riesgo

Las causas que ocurren en el cuerpo (cómo se produce) la otitis externa incluyen:

  • Inflamación de la piel del canal del oído
  • Infección por bacterias o hongos (o ambos) de la piel irritada del canal del oído
  • Cambios en las capas superficiales de la piel del canal del oído, que pueden causar infección

Los factores de riesgo que no se pueden cambiar de la otitis externa son:

  • Problemas de salud generales como anemia, niveles bajos de vitaminas, problemas hormonales (especialmente la diabetes) y dermatitis (problemas en la piel como seborrea, psoriasis y eccema)

Los factores de riesgo que sí se pueden cambiar de la otitis externa son:

  • Hábitos de higiene inadecuados, como limpiar en exceso o rascarse el canal del oído
  • Nadar en agua contaminada o exposición prolongada a la humedad
  • Usar objetos como hisopos de algodón o tapones para los oídos, que pueden dañar la piel o introducir bacterias u hongos en el canal del oído

Es importante saber que estos factores pueden aumentar la probabilidad de tener otitis externa, pero no quiere decir que usted la vaya a tener. Mantener una buena higiene del oído y evitar la exposición a irritantes conocidos puede ayudar a reducir el riesgo. Si le preocupa su riesgo de otitis externa, lo mejor es consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.

Síntomas

Los síntomas iniciales más comunes de la otitis externa (infección del conducto del oído, también llamada “oído del nadador”) incluyen:

  • Enrojecimiento e hinchazón en el oído externo y el conducto auditivo
  • Dolor en la zona afectada
  • Picazón e irritación dentro y alrededor del conducto del oído
  • Secreción acuosa o con pus, que puede tener mal olor
  • Sensibilidad o dolor al mover la oreja o la mandíbula

Si la otitis externa avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas:

  • Piel reseca que se pela o se descama dentro y alrededor del conducto del oído
  • Ganglios del cuello adoloridos e hinchados
  • Algo de pérdida de audición si hay mucha hinchazón dentro del oído

Es importante saber que estos síntomas pueden variar de una persona a otra. Si usted presenta alguno de estos síntomas, consulte a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar la otitis externa, se suelen hacer estos exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen clínico: Un profesional de la salud revisa el oído con un otoscopio (una luz con una lupa para mirar dentro del oído) para ver si hay inflamación, enrojecimiento, hinchazón, secreción u otros cambios fuera de lo normal.
  • Toma de muestra: Si es necesario, se recoge una muestra de la secreción del oído para analizarla.

Para determinar la etapa o gravedad de la otitis externa, pueden hacerse exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:

  • Examen directo y cultivo: La muestra se mira con un microscopio para ver si hay mohos o levaduras (tipos de hongos). Hacer un cultivo (poner la muestra en un medio para ver qué germen crece) ayuda a identificar el microorganismo específico que causa la infección.
  • Estudio radiológico (tomografía computarizada, TC): Se puede usar una tomografía computarizada (TC) para medir la gravedad del problema y ver si hay daño en los huesos o complicaciones, como dehiscencia del tegmen (un defecto en el hueso que separa el oído del cráneo) o fístulas laberínticas (orificios anormales en el oído interno).

Es importante saber que los exámenes, pruebas y procedimientos pueden variar según cada caso. Su profesional de la salud decidirá cuáles necesita según sus síntomas y sus antecedentes médicos. Consulte con su profesional de la salud para recibir orientación personal.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento de la otitis externa (infección del oído externo) son aliviar los síntomas, eliminar la infección y prevenir complicaciones. A continuación verá las opciones de tratamiento y cómo ayudan a lograr estas metas:

Medicamentos:

  • Antibióticos: Se pueden recetar antibióticos tópicos (de aplicación local) o por vía oral para combatir la infección. Actúan al matar o frenar el crecimiento de las bacterias que causan la infección.
  • Suspensión de bacteriófagos: Es un tipo de terapia en la que se aplica localmente una suspensión con bacteriófagos (virus que infectan bacterias) para atacar y eliminar bacterias específicas que causan la infección.

Procedimientos terapéuticos:

  • Reparación de la membrana timpánica (tímpano): Si hay daño en el tímpano, se puede realizar una cirugía para repararlo, recuperar su integridad y prevenir más complicaciones.

Cambios en hábitos de salud:

  • Mantener el oído seco: Evite nadar y use una gorra de baño al bañarse. Así se evita que entre humedad al oído, lo cual puede empeorar la infección.
  • Quitar con suavidad la secreción y los restos: Con la supervisión del médico, usar algodón para limpiar la parte externa del oído puede ayudar a retirar la secreción sin causar más irritación.

El tratamiento puede variar según la gravedad y la causa de la otitis externa. Consulte con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados. La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Hable con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir efectos secundarios. Revise esta información con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.