Acerca de las infecciones del oído
Las infecciones del oído suelen ser causadas por gérmenes, como virus o bacterias. En algunas personas, tener las defensas del cuerpo débiles (sistema inmunitario debilitado) o inflamación en partes del oído aumenta el riesgo de infección. Los resfriados o la gripe, las alergias, las infecciones de los senos paranasales o de la garganta, y la exposición al humo de cigarrillo pueden causar infecciones del oído medio. Esto ocurre porque permiten que bacterias entren en las trompas de Eustaquio (canales que conectan el oído con la nariz y la garganta).
Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar ni controlar):
- Niños menores de 5 años
- Síndrome de Down
- Paladar hendido
Factores de riesgo modificables (se pueden cambiar o controlar):
- Alergias
- No recibir lactancia materna
- Asistir a guardería
- Exposición al humo de cigarrillo
Si le preocupa su riesgo de infecciones del oído o cualquier otro problema de salud, lo mejor es consultar con su profesional de la salud para recibir consejos y orientación personal.
Los síntomas más comunes al inicio de una infección de oído incluyen:
- Dolor de oído
- Irritabilidad
- Dificultad para dormir
- Jalarse o tirar de las orejas (se ve a menudo en niños)
- Fiebre
- Dificultad para oír
A medida que la infección de oído avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer síntomas adicionales. Estos pueden incluir:
- Náuseas y vómitos
- Diarrea
- Falta de apetito
- Congestión
Es importante saber que cada persona puede tener síntomas diferentes, aun con la misma enfermedad. Si sospecha una infección de oído o presenta síntomas que le preocupan, lo mejor es consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.
Para diagnosticar una infección de oído, los médicos suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: El profesional de la salud le revisa los oídos y busca señales físicas de un problema, como dolor, hinchazón o bultos en el cuerpo.
- Examen con otoscopio: El médico usa un otoscopio (un aparato con luz) para buscar líquido detrás del tímpano. También se puede ver enrojecimiento, hinchazón y señales de infección.
- Otoscopio neumático: Este aparato prueba cuánto se mueve el tímpano en respuesta a la presión de aire. Si hay acumulación de líquido detrás del tímpano, puede que no se mueva como se espera.
- Timpanometría: El médico usa un aparato que sella y ajusta la presión dentro del canal auditivo. Esto ayuda a medir el movimiento del tímpano y a determinar la presión en el oído medio.
- Reflectometría acústica: Se hace rebotar sonido en el tímpano, y la cantidad de sonido que regresa indica el nivel de acumulación de líquido.
Para determinar la gravedad de una infección de oído, se pueden incluir exámenes y pruebas adicionales:
- Prueba de equilibrio: Evalúa la función del equilibrio y puede ayudar a diagnosticar infecciones del oído interno, como laberintitis o neuritis vestibular.
- Evaluación neurológica: Un examen completo que incluye una evaluación neurológica puede ayudar a descartar otras afecciones con síntomas similares.
- Timpanocentesis: Si una infección de oído no responde bien al tratamiento, se puede drenar una pequeña cantidad de líquido del oído interno a través de un pequeño orificio en el tímpano para analizarlo y determinar la causa de la infección.
Es importante consultar a su médico para un diagnóstico adecuado y para hablar sobre cualquier prueba o procedimiento adicional que pueda ser necesario en su situación específica.
Los objetivos del tratamiento para una infección de oído son:
- Eliminar la infección actual
- Aliviar los síntomas
- Prevenir nuevas infecciones
Las opciones de tratamiento pueden incluir:
- Medicamentos: Es posible que le receten antibióticos por boca para tratar la infección en todo el cuerpo.
- Terapias: En algunos casos, el médico puede recomendar tubos de timpanostomía (tubitos que se colocan en los tímpanos) para ayudar a drenar líquido y prevenir infecciones repetidas.
- Procedimientos: Puede ser necesaria una cirugía para reparar un agujero que no cierra en el tímpano o para quitar un colesteatoma (crecimiento anormal de piel en el oído medio). Esto puede ayudar a recuperar la audición normal y evitar más infecciones.
- Cuidado personal y cambios en sus hábitos de salud: Mantenga buena higiene, como lavarse las manos con frecuencia, y evite el humo de tabaco de otras personas. Esto puede reducir el riesgo de otitis media (infección del oído medio).
Es importante saber que el tratamiento para una infección de oído depende de factores como la gravedad y su situación particular. Lo mejor es consultar con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico y opciones de tratamiento adecuados. La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis que usted necesita. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.