Acerca de la sordera
La sordera es la pérdida total o parcial para oír. También se conoce como pérdida de audición (a veces se dice “discapacidad auditiva”). Puede ser una pérdida completa, o parcial cuando a la persona le cuesta oír ciertos sonidos o tonos.
La sordera puede presentarse a cualquier edad. Puede deberse a varias causas, como condiciones genéticas, exposición a ruidos fuertes, infecciones, ciertos medicamentos y el envejecimiento.
La sordera puede afectar mucho la comunicación, el aprendizaje del lenguaje, la conducta social y el desarrollo emocional, en especial en niñas y niños.
Las causas de la pérdida de audición (sordera) pueden variar. Algunos mecanismos posibles incluyen:
- Daño a las células sensoriales (células ciliadas) del oído interno, que transforman las vibraciones del sonido en señales eléctricas que el cerebro entiende.
- Problemas del nervio auditivo, que lleva estas señales eléctricas del oído interno al cerebro.
- Problemas en la estructura del oído, como malformaciones o bloqueos que impiden que el sonido llegue al oído interno.
Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar) para la pérdida de audición:
- Factores genéticos: Ciertas mutaciones o condiciones genéticas pueden aumentar el riesgo de pérdida de audición.
- Edad: La pérdida de audición es más común con la edad, por el desgaste natural del sistema auditivo.
Factores de riesgo modificables (posiblemente se pueden cambiar) para la pérdida de audición:
- Exposición a ruido fuerte: La exposición prolongada o repetida a ruidos fuertes puede dañar las estructuras delicadas del oído interno.
- Medicamentos que pueden dañar el oído (ototóxicos): Algunos medicamentos pueden causar pérdida de audición como efecto secundario.
- Enfermedades crónicas: Afecciones como la enfermedad cardiovascular, la presión arterial alta, la obesidad, el endurecimiento de las arterias (aterosclerosis), la diabetes y la enfermedad renal crónica se han asociado con un mayor riesgo de problemas de audición.
Es importante saber que estos factores de riesgo no garantizan la pérdida de audición, pero pueden aumentar la probabilidad. Si le preocupa su salud auditiva, lo mejor es consultar con un profesional de la salud para una evaluación precisa y recomendaciones adecuadas.
Los síntomas más comunes y tempranos de la pérdida de audición incluyen:
- Oír los sonidos apagados, como si estuvieran tapados
- Dificultad para entender conversaciones en lugares ruidosos
- Dificultad para oír sonidos agudos
- Dificultad para oír las consonantes del habla
- Zumbido en los oídos (tinnitus)
- Sensibilidad excesiva o molestia con ciertos sonidos
Es importante saber que la pérdida de audición que aparece junto con dolor de cabeza, mareo, vértigo, dificultad para mantener el equilibrio o cambios en la sensibilidad de la cara puede ser señal de afecciones más graves, incluido un accidente cerebrovascular. Si presenta alguno de estos síntomas junto con pérdida de audición, busque atención médica de inmediato.
Tenga en cuenta que los síntomas pueden variar según la causa y cada persona. Si tiene alguno de estos síntomas, hable con un médico para una evaluación y orientación adecuadas. Puede hacer una revisión completa y recomendar tratamientos o medidas apropiadas.
Para diagnosticar la pérdida de audición, se suelen hacer los siguientes exámenes y pruebas:
- Examen físico: El profesional de salud le revisará los oídos y buscará señales de un problema médico, como dolor, hinchazón o bultos en el cuerpo.
- Análisis de laboratorio: Pueden recomendarle análisis específicos, como un análisis de sangre, para obtener más información.
- Estudios de imagen: Pueden hacer una resonancia magnética (RM) para ver imágenes detalladas de las partes del oído.
- Prueba de audición (audiometría): Se usa para medir qué tan grave es la pérdida de audición y qué tipo es.
Para determinar el grado o la gravedad de la pérdida de audición, también pueden hacer:
- Timpanometría: Mide qué tan bien se mueve el tímpano cuando cambia la presión del aire y ayuda a detectar problemas en el oído medio.
- Prueba de emisiones otoacústicas (EOA): Mide sonidos muy suaves que produce el oído interno cuando recibe un estímulo. Ayuda a saber si hay daño en las células sensoriales (células ciliadas) de la cóclea (caracol del oído).
- Prueba de potenciales evocados auditivos del tronco encefálico (PEATE): Evalúa la actividad eléctrica del nervio auditivo y del tronco encefálico cuando escucha sonidos. Puede mostrar qué tan bien funcionan estas partes.
Es importante darle seguimiento con su profesional de salud si sus síntomas empeoran o cambian después del examen físico inicial. Según su situación, pueden recomendarle más pruebas o procedimientos.
Los objetivos del tratamiento de la pérdida de audición son mejorar la audición y la comunicación, aumentar la calidad de vida y reducir el impacto de la pérdida de audición. Estas son algunas opciones de tratamiento que se pueden recomendar:
- Medicamentos: Se pueden recetar para tratar problemas que causan la pérdida de audición, como infecciones o inflamación.
- Terapia del habla y lenguaje: Ayuda a desarrollar habilidades de habla y de lenguaje.
- Entrenamiento auditivo: Mejora las habilidades para escuchar y entender el habla.
- Dispositivos de ayuda para oír: Aparatos como audífonos o implantes cocleares amplifican el sonido y mejoran la audición.
- Procedimientos terapéuticos: En algunos casos, se pueden recomendar cirugías u otros procedimientos para tratar causas específicas de la pérdida de audición, como quitar tapones de cera en el oído o reparar estructuras dañadas del oído.
- Cambios en hábitos de salud:
- Proteger los oídos del ruido fuerte usando tapones para los oídos o protectores auditivos.
- Evitar la exposición a sustancias ototóxicas (sustancias químicas que pueden dañar el oído y la audición).
- Vigilar la salud auditiva con revisiones periódicas con un profesional de la salud.
Es importante saber que la eficacia de estos tratamientos puede variar según cada persona. Por eso, consulte con un profesional de la salud, quien puede darle consejos personalizados según sus necesidades.