Acerca del trastorno del procesamiento auditivo central
El trastorno del procesamiento auditivo central (TPAC) es un problema en cómo el sistema nervioso central (SNC) procesa la información que oye.
Se caracteriza por dificultades en uno o más de estos procesos auditivos centrales:
- Ubicar de dónde viene un sonido.
- Distinguir entre sonidos.
- Reconocer patrones en los sonidos.
- Distinguir sonidos que ocurren en momentos distintos.
- Entender el habla difícil o los sonidos en ambientes ruidosos.
El TPAC es diferente de la pérdida de audición por la edad, porque el problema está en el sistema nervioso y no en la cóclea (una parte del oído). El diagnóstico del TPAC se basa en pruebas de comprensión del habla en las que la persona escucha y responde; requieren que la audición periférica (las partes del oído) funcione bien. El TPAC puede presentarse en niños y en adultos. Puede asociarse con problemas de memoria y pensamiento (deterioro cognitivo) y con demencia.
En niños en edad escolar, su frecuencia no está bien establecida, pero puede afectar a alrededor de 3 a 7 de cada 100. El diagnóstico suele hacerse con pruebas de escucha que observan cómo la persona responde a los sonidos.
Las causas biológicas del trastorno del procesamiento auditivo central (TPAC) no se entienden por completo, pero se han identificado varios factores posibles. Estos incluyen:
- Retrasos del desarrollo o problemas en el área del cerebro que procesa los sonidos
- Factores genéticos
- Cambios neurológicos relacionados con el envejecimiento
- Daño neurológico por enfermedades degenerativas (por ejemplo, esclerosis múltiple), infecciones (por ejemplo, meningitis) o lesiones en la cabeza
- Infecciones de oído repetidas (otitis media)
- Problemas durante o poco después del nacimiento, como falta de oxígeno en el cerebro, bajo peso al nacer e ictericia (color amarillo en piel y ojos)
En cuanto a los factores de riesgo no modificables del TPAC, son factores que no se pueden cambiar ni controlar. Pueden incluir:
- Predisposición genética o antecedentes familiares de TPAC
- Ciertas enfermedades o trastornos que afectan el sistema auditivo (oído y vías nerviosas de la audición)
Por otro lado, los factores de riesgo modificables son factores que sí se pueden influir o cambiar. Aunque no se han estudiado mucho los factores modificables específicos del TPAC, en general se recomienda cuidar la salud auditiva y reducir posibles riesgos como:
- Reducir la exposición a ruidos fuertes
- Proteger los oídos del ruido excesivo usando tapones o orejeras protectoras cuando sea necesario
- Atender y tratar pronto las infecciones del oído medio
- Mantener un estilo de vida saludable, con alimentación equilibrada y actividad física regular
Es importante saber que estas recomendaciones son generales y pueden no abordar de forma directa el TPAC. Siempre es mejor consultar con un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.
Los síntomas tempranos más comunes del trastorno del procesamiento auditivo central (TPAC) incluyen:
- Dificultad para entender el habla, sobre todo con ruido o cuando hablan varias personas.
- Pedir con frecuencia que repitan lo que dijeron o responder con “¿eh?” o “¿qué?”
- Entender mal lo que se dijo.
- Necesitar más tiempo para responder en una conversación.
- Dificultad para saber de dónde viene un sonido.
- Problemas para diferenciar sonidos parecidos.
- Dificultad para concentrarse o prestar atención.
- Problemas para seguir o entender cuando alguien habla rápido o da instrucciones complejas.
- Dificultad para aprender o disfrutar la música.
A medida que el TPAC avanza o se hace más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:
- Más dificultad para escuchar, especialmente en lugares con ruido.
- Más problemas para seguir instrucciones habladas.
- Depender más de que otras personas repitan lo que dicen; esto puede parecer similar a tener dificultad para oír.
- Más dificultad para captar la información que se dice en voz alta.
Es importante saber que un médico no puede diagnosticar el TPAC solo con los síntomas, porque puede haber otras causas de las dificultades de comunicación, lenguaje o aprendizaje. Un audiólogo (especialista del oído y la audición) puede hacer pruebas para diagnosticar el TPAC al evaluar cómo responde usted a los sonidos. Recuerde consultar a su profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.
Exámenes, pruebas y procedimientos que se realizan con frecuencia para diagnosticar el Trastorno del procesamiento auditivo central (TPAC) incluyen:
- Pruebas verbales y no verbales: pruebas estandarizadas que miden cómo el cerebro procesa los sonidos.
- Pruebas de procesamiento auditivo central: evalúan varios aspectos, como localizar de dónde viene un sonido, distinguir niveles de volumen, ordenar sonidos en secuencia y reconocer palabras cuando hay señales acústicas que compiten (entender palabras en un ambiente con ruido).
- Pruebas de procesamiento auditivo temporal: miden qué tan bien se percibe un sonido dentro de un intervalo de tiempo limitado.
Exámenes, pruebas y procedimientos adicionales para determinar la etapa o gravedad del TPAC pueden incluir:
- Evaluación audiológica: incluye revisión del conducto auditivo externo, tamizaje audiométrico (prueba básica de audición), timpanometría (medición de cómo funciona el tímpano), evaluación de los reflejos acústicos y una evaluación audiológica completa: conducción aérea, conducción ósea, umbral de recepción del habla y porcentaje de reconocimiento del habla (porcentaje de palabras entendidas).
- Pruebas de procesamiento auditivo central: se pueden usar varias pruebas especializadas, como pruebas dicóticas con dígitos, la prueba de habla filtrada y la prueba Staggered Spondaic Word (SSW), para diagnosticar el TPAC.
Es importante saber que actualmente no existe una batería de pruebas aceptada de forma universal para diagnosticar el TPAC. Por eso, a menudo se usa una combinación de estas evaluaciones para medir el procesamiento auditivo central. Consulte a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y recomendaciones de tratamiento adecuadas.
Los objetivos del tratamiento para el trastorno del procesamiento auditivo central (TPAC), que es la forma en que el cerebro entiende los sonidos, son mejorar el procesamiento auditivo y fortalecer la comunicación. A continuación se describen los tipos de tratamiento y cómo ayudan a lograr estos objetivos:
- Entrenamiento auditivo: Se enfoca en mejorar la capacidad de analizar los sonidos. Puede hacerse en sesiones presenciales con un terapeuta o en línea. Los ejercicios incluyen identificar diferencias entre sonidos, ubicar de dónde viene un sonido y concentrarse en sonidos específicos aunque haya ruido de fondo.
- Estrategias compensatorias: Buscan fortalecer la memoria, la atención y la solución de problemas para manejar el TPAC. Ejemplos: anticipar partes de una conversación, usar apoyos visuales para organizar la información y usar trucos para recordar (reglas mnemotécnicas).
- Cambios en el entorno: Modificar el entorno puede ayudar a manejar el TPAC. Crear un ambiente tranquilo y reducir distracciones sonoras puede mejorar la comunicación.
- Medicamentos: No hay medicamentos específicos aprobados para el TPAC. Tratar afecciones asociadas, como el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), con medicamentos puede aliviar algunos síntomas de procesamiento auditivo. Sin embargo, no es común usar medicamentos para el TPAC en sí.
- Terapia: La terapia del habla y del lenguaje o la terapia ocupacional pueden ser útiles. La terapia se enfoca en reducir distracciones sonoras, mejorar la capacidad de procesamiento auditivo mediante entrenamiento y desarrollar habilidades para superar la confusión causada por las distracciones auditivas.
Es importante consultar con profesionales de la salud antes de considerar cualquier tratamiento o medicamento. Ellos pueden darle consejos personales según sus necesidades. La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores. Por eso, es esencial confirmar con su profesional de la salud la dosis adecuada para su situación. También pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre posibles efectos secundarios.