Información sobre el trastorno del procesamiento auditivo (TPA)
El trastorno del procesamiento auditivo (TPA) es una afección en la que el sistema nervioso auditivo central tiene dificultad para procesar e interpretar los sonidos, aunque los oídos funcionan bien. El problema está en cómo el cerebro organiza y entiende las señales sonoras. Esto incluye tanto la información que entra por los oídos como la que el cerebro aporta con el pensamiento y el contexto.
Las personas con TPA suelen tener audición normal cuando se mide con una audiometría de tonos puros (una prueba con sonidos simples). Sin embargo, tienen problemas para procesar e interpretar los sonidos, sobre todo en situaciones complejas o con ruido de fondo.
El TPA no suele asociarse con lesiones visibles en estudios de imagen del cerebro. Aun así, puede haber cambios sutiles en la vía auditiva central (las rutas del cerebro que procesan el sonido). Algunas personas con TPA también pueden mostrar respuestas auditivas anormales del tronco encefálico, una prueba que mide cómo viajan las señales de sonido del oído al tronco encefálico.
El TPA afecta más que la forma en que el sonido pasa por los oídos y el nervio auditivo. También afecta cómo el cerebro entiende el habla y otros sonidos complejos. Las pruebas de audición tradicionales pueden no detectar por completo los problemas para entender y procesar los sonidos.
Las causas del trastorno del procesamiento auditivo (TPA) pueden incluir:
- Afecciones neurológicas
- Retrasos en el desarrollo del sistema nervioso central
- Coexistencia con otros trastornos del desarrollo
- Infecciones del oído medio repetidas (otitis media)
- Pérdida de audición por privación sensorial (falta de estímulos)
Los factores de riesgo no modificables del TPA no se pueden cambiar ni controlar. Estos incluyen:
- Factores hereditarios
- Trastornos neurológicos o retraso del desarrollo
- Múltiples infecciones de oído
Los factores de riesgo modificables del TPA se pueden modificar. Estos incluyen:
- Exposición a ruidos fuertes
- Algunos medicamentos que pueden afectar la audición
- Deficiencias nutricionales
- Fumar
- Sobrepeso u obesidad
- Nivel socioeconómico bajo
Es importante saber que, aunque estos factores pueden contribuir al desarrollo del TPA, es una afección compleja y cada caso puede ser diferente. Siempre es recomendable que usted consulte a un profesional de la salud para una evaluación completa y consejos personalizados.
Los síntomas iniciales más comunes del trastorno del procesamiento auditivo (TPA) incluyen:
- Dificultad para entender cuando le hablan, sobre todo con ruido o cuando hablan varias personas
- Pedir con frecuencia que repitan lo dicho o responder con “¿cómo?”, “¿eh?” o “¿qué?”
- Malentender lo que se dijo
- Necesitar más tiempo para responder en una conversación
- Dificultad para saber de dónde viene un sonido
- Problemas para diferenciar sonidos parecidos
- Dificultad para concentrarse o prestar atención
- Problemas para seguir o entender cuando alguien habla rápido o da instrucciones complejas
- Dificultad para aprender o disfrutar la música
A medida que el TPA progresa o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas comunes, como:
- Más dificultad para escuchar, sobre todo en lugares ruidosos
- Mayor dificultad para seguir instrucciones habladas
- Pedir que repitan lo que dicen; esto puede parecer similar a tener dificultad para oír
- Dificultad para recibir y procesar información verbal
Es importante saber que no se puede diagnosticar el TPA solo por los síntomas, porque puede haber otras causas de problemas de comunicación, lenguaje o aprendizaje. Para diagnosticar el TPA, un audiólogo (especialista en audición) puede hacer pruebas que evalúan cómo responde usted a los sonidos. Recuerde consultar con su profesional de salud para recibir consejos y orientación personalizados.
Para diagnosticar el trastorno del procesamiento auditivo (TPA), por lo general se usan varias evaluaciones, pruebas y procedimientos. Estos incluyen:
- Evaluación de su historia clínica: revisar a fondo sus síntomas, cuándo empezaron y cualquier factor de riesgo de TPA.
- Evaluación audiológica: realizar varias pruebas de audición para ver qué tan bien el oído externo, medio e interno, y el nervio auditivo, detectan y envían el sonido al cerebro, como:
- Conducción aérea y ósea: miden qué tan bien viaja el sonido por el oído (conducción aérea) y de forma directa por el cráneo al oído interno (conducción ósea).
- Umbral de recepción del habla: determina el nivel más bajo al que una persona puede reconocer y repetir palabras.
- Timpanometría: examina la función del oído medio al medir el movimiento del tímpano ante cambios de presión de aire.
- Prueba del reflejo acústico: evalúa la contracción automática de los músculos del oído medio ante sonidos fuertes.
- Pruebas del procesamiento auditivo central: evalúan qué tan bien el cerebro procesa los sonidos e incluyen pruebas como:
- Localización del sonido: mide la capacidad para identificar de dónde viene un sonido.
- Discriminación de intensidad: revisa qué tan bien una persona distingue entre sonidos fuertes y suaves.
- Patrones temporales: prueba la capacidad para reconocer patrones en sonidos a lo largo del tiempo.
- Integración y discriminación temporal: mide qué tan bien se procesan los sonidos cuando se presentan muy seguidos en el tiempo.
- Reconocimiento de palabras en condiciones de escucha difíciles: evalúa qué tan bien una persona entiende palabras en ambientes ruidosos o complicados.
- Enfoque multidisciplinario: participación de profesionales de varias áreas como audiología, psicología, terapia del habla y del lenguaje, y educación, para descartar otras posibles causas y evaluar el funcionamiento cognitivo, las habilidades de comunicación y los retos de aprendizaje.
Para determinar la gravedad del TPA, pueden hacerse más evaluaciones y pruebas:
- Batería de pruebas: una serie de pruebas para evaluar distintas habilidades de procesamiento auditivo y ver qué tan bien la persona se desempeña en varias áreas de audición e interpretación de sonidos.
Recuerde: para lograr un diagnóstico preciso y determinar el grado o la gravedad del TPA, se necesita una evaluación profesional de parte de especialistas en trastornos del procesamiento auditivo.
Los objetivos del tratamiento para el trastorno del procesamiento auditivo (TPA) son mejorar cómo usted procesa los sonidos, fortalecer habilidades de compensación y crear un entorno de apoyo. A continuación, los tratamientos y cómo ayudan a lograr estos objetivos:
- Entrenamiento auditivo: esta terapia busca mejorar el análisis de los sonidos. Puede hacerse en sesiones individuales con un terapeuta o en línea. Los ejercicios incluyen identificar diferencias entre sonidos, saber de dónde viene un sonido y concentrarse en sonidos específicos aunque haya ruido de fondo.
- Estrategias de compensación: estas estrategias fortalecen la memoria, la atención y la resolución de problemas para ayudar a manejar el TPA. Ejemplos: anticipar partes de una conversación, usar apoyos visuales para organizar la información, usar técnicas de memoria como reglas mnemotécnicas (trucos para recordar) y aprender técnicas de escucha activa.
- Cambios en el entorno: ajustar el ambiente también ayuda a manejar el TPA. Puede incluir reducir distracciones auditivas, trabajar en un lugar silencioso y usar estrategias de autoayuda como organizadores o listas de recordatorios.
- Medicamentos: los medicamentos no son el tratamiento principal para el TPA. Se pueden considerar si hay otra afección de base, como el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). Tratar el TDAH con medicamentos como metilfenidato puede aliviar síntomas de procesamiento auditivo. Sin embargo, no hay medicamentos específicos para el TPA.
El tratamiento del TPA se personaliza según las evaluaciones realizadas durante el proceso diagnóstico. Por eso, es esencial consultar con profesionales de la salud que puedan darle recomendaciones y guía personalizadas.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.