Cómo se diagnostica el hipertiroidismo (la tiroides que trabaja de más)
El hipertiroidismo es una afección en la que la glándula tiroides produce demasiada hormona tiroidea.
Para diagnosticar el hipertiroidismo, los médicos usan una combinación de exámenes y pruebas. Estas pruebas ayudan a confirmar el diagnóstico al evaluar cómo funciona la tiroides e identificar cualquier problema. Las más comunes son:
- Examen físico: Durante el examen, el profesional de la salud revisará el cuello para ver si la tiroides está agrandada. También puede buscar síntomas como latidos del corazón acelerados y sudoración excesiva.
- Análisis de sangre: Se hace una prueba de función tiroidea para medir las hormonas tiroideas y la hormona estimulante de la tiroides (TSH). Niveles anormales pueden indicar hipertiroidismo.
- Estudios de imagen: La ecografía y la gammagrafía de tiroides ayudan a ver la glándula y detectar si hay problemas. Pueden mostrar si la tiroides está agrandada o trabaja de más.
- Prueba de captación de yodo radiactivo: En algunos casos, se administra una pequeña cantidad de yodo radiactivo y se mide cuánto absorbe la tiroides. Esta prueba puede ayudar a encontrar la causa del hipertiroidismo, como la enfermedad de Graves.
- Pruebas adicionales según el tipo: Según lo que se sospeche, pueden necesitarse más pruebas. Por ejemplo, si se sospecha hiperparatiroidismo primario, los análisis de sangre pueden medir el calcio y la hormona paratiroidea. El hiperparatiroidismo secundario puede requerir análisis de orina y pruebas para ver cómo funcionan los riñones y evaluar la causa y la gravedad.
Los especialistas que pueden participar en el diagnóstico del hipertiroidismo incluyen:
- Endocrinólogos: Se enfocan en diagnosticar y tratar trastornos hormonales, incluida la tiroides.
- Médicos de atención primaria: Suelen hacer la primera evaluación y pueden derivar a especialistas para estudios adicionales.
- Radiólogos: Interpretan estudios de imagen como ecografías y gammagrafías de tiroides para ayudar con el diagnóstico.
En resumen, los médicos usan el examen físico, análisis de sangre, estudios de imagen, la prueba de captación de yodo radiactivo y otras pruebas para diagnosticar el hipertiroidismo. Estas pruebas ayudan a confirmar el diagnóstico al evaluar la función tiroidea, identificar cambios en los niveles de hormonas o en el tamaño de la glándula y determinar la causa o el tipo de hipertiroidismo. Es importante consultar a un profesional de la salud para recibir un diagnóstico preciso y opciones de tratamiento adecuadas a sus necesidades.