Opciones de tratamiento para la enfermedad de Hashimoto (tiroiditis linfocítica crónica)
La tiroiditis de Hashimoto, también llamada enfermedad de Hashimoto, es una afección autoinmunitaria. En ella, el sistema de defensas del cuerpo ataca por error la glándula tiroides. La tiroides está en el cuello y produce hormonas que regulan funciones del cuerpo como el metabolismo y la temperatura. Este ataque causa inflamación y daño. Esto puede llevar a una tiroides poco activa, llamada hipotiroidismo.
Los objetivos del tratamiento son controlar los síntomas y frenar el avance de la enfermedad. El tratamiento no la cura, pero sí puede manejar los síntomas y evitar más daño a la tiroides.
Puntos clave sobre el tratamiento:
- El tratamiento más común es un medicamento llamado levotiroxina. Es una versión sintética (hecha en laboratorio) de la hormona tiroidea que falta.
- La levotiroxina reemplaza la hormona que la tiroides no puede producir. Al tomar este medicamento, las personas con Hashimoto pueden controlar bien su afección.
- La dosis de levotiroxina varía según la edad, el peso, la gravedad del problema y otras enfermedades o medicamentos. El profesional de la salud decide la dosis adecuada para cada persona.
- Es importante tomar la levotiroxina de forma constante y como se la recete su profesional de la salud. Por lo general, se toma 1 pastilla al día, por la mañana, antes de comer.
- Puede tardar algunas semanas en notar mejoría de los síntomas después de empezar la levotiroxina.
- Los adultos mayores y las personas con enfermedad del corazón pueden empezar con dosis bajas y aumentarlas poco a poco según se necesite.
- Necesitará análisis de sangre regulares para vigilar las hormonas tiroideas y asegurar que la dosis de levotiroxina sea la correcta. Incluso cambios pequeños en estas hormonas pueden afectar mucho al cuerpo.
- Algunos medicamentos, suplementos y alimentos pueden reducir la absorción de la levotiroxina. Por ejemplo, productos de soya y alimentos ricos en fibra. Es mejor comentar posibles interacciones con su profesional de la salud.
En resumen, el tratamiento de la tiroiditis de Hashimoto no la cura, pero sí controla los síntomas y frena su avance. La levotiroxina es clave para reemplazar la hormona tiroidea que falta y manejar la enfermedad. El seguimiento regular y cumplir el tratamiento son esenciales para un buen control.
Los posibles tratamientos recomendados para la tiroiditis de Hashimoto incluyen:
- Medicamentos:
Inmunosupresores: Otros medicamentos inmunosupresores (disminuyen la actividad del sistema inmunitario para bajar la inflamación) pueden recetarse, como ciclofosfamida, azatioprina y micofenolato mofetil.
- Cambios en el estilo de vida:
- Cambios en la alimentación y nutrición: Aunque no hay una dieta específica recomendada para la tiroiditis de Hashimoto, adoptar una alimentación antiinflamatoria, rica en vitaminas y minerales y baja en alimentos de origen animal, puede tener un efecto protector. Esto puede incluir comer variedad de frutas, verduras, cereales integrales, proteínas magras y grasas saludables.
- Cambios en la actividad: La actividad física regular puede mejorar su bienestar general. Hacer ejercicio moderado, como caminar a paso ligero o andar en bicicleta, puede ser beneficioso. Sin embargo, consulte con un profesional de la salud antes de empezar cualquier plan nuevo de ejercicios.
- Dejar de fumar: Dejar de fumar es esencial para su salud en general y puede favorecer la función de la tiroides.
- Moderación del alcohol: Limitar el consumo de alcohol es importante, ya que beber en exceso puede alterar la producción de hormonas tiroideas.
- Intervenciones nutricionales:
- Eliminación de alimentos específicos: Algunos estudios sugieren que eliminar el gluten o la lactosa puede ayudar a reducir los síntomas asociados con la tiroiditis de Hashimoto. Sin embargo, se necesita más investigación para conocer la eficacia de estas medidas.
- Restricción de calorías: En algunos casos, reducir calorías junto con excluir ciertos alimentos puede recomendarse. Hágalo solo con la guía de un profesional de la salud.
- Consumo de alimentos o suplementos específicos: Ciertos alimentos o suplementos, como Nigella sativa o la restricción de yodo en la dieta, pueden incluirse como parte de las intervenciones nutricionales. Sin embargo, es importante consultar con un profesional de la salud antes de incorporarlos a su alimentación.
Es fundamental recordar que las opciones de tratamiento para la tiroiditis de Hashimoto pueden variar de una persona a otra. Es esencial consultar con un profesional de la salud que pueda darle consejos personalizados según su situación y antecedentes médicos. Así podrán recomendarle el plan de tratamiento más adecuado para usted.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis en su caso. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.