Dolor en las articulaciones como síntoma de la enfermedad de Hashimoto
El dolor en las articulaciones puede ser un síntoma de la enfermedad de Hashimoto, también llamada tiroiditis de Hashimoto. Es una enfermedad autoinmunitaria (el cuerpo se ataca a sí mismo) que afecta la glándula tiroides. Es más común en mujeres que en hombres. El dolor articular ocurre cuando el sistema inmunitario ataca por error la tiroides, lo que causa inflamación y daño. Esta inflamación también puede afectar las articulaciones y causar dolor y molestia.
Puede reconocer el dolor articular como síntoma de la tiroiditis de Hashimoto si presta atención a ciertos signos. Las personas con esta afección pueden tener:
- Dedos de manos y pies dolorosos e hinchados.
- Rigidez.
- Hinchazón y dolor en una o más articulaciones.
- Menos movimiento en las articulaciones.
- Cambios en las uñas, como hoyuelos o separación de la uña de la piel de abajo.
- Manchas rojas y escamosas en la piel.
- Picazón o ardor en la piel.
- Dolor en la parte baja de la espalda.
Además, pueden tener síntomas relacionados con la tiroides, como cansancio inusual, aumento de peso, debilidad muscular, mayor sensibilidad al frío, piel y cabello secos y uñas quebradizas.
Cuando el dolor articular aparece como síntoma de la tiroiditis de Hashimoto, la persona puede sentir molestia o sensibilidad en las articulaciones. El dolor puede ser constante o por momentos. Es común en las manos, los pies, las rodillas, las caderas y el cuello. Afecta directamente las articulaciones y las estructuras cercanas, como los huesos, el cartílago y los tendones.
Si el dolor articular se debe a la tiroiditis de Hashimoto, hay varias acciones y tratamientos que pueden ayudar. Es importante consultar con un médico antes de probar remedios caseros o medicamentos de venta libre. El médico puede recomendar:
- Medicamentos para el dolor: puede recetar antiinflamatorios no esteroideos (AINE), corticosteroides o fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (FARME) para aliviar el dolor articular asociado con la artritis.
- Fisioterapia: si el dolor articular se debe a una lesión o a artritis, el médico puede derivar a la persona a fisioterapia para rehabilitación.
- Antibióticos o antivirales: si una infección causa el dolor articular, el médico puede recetar antibióticos o antivirales para reducir los síntomas.
- Cirugía: en casos más graves de dolor articular que persisten a pesar de otros tratamientos, se puede recomendar cirugía.
Comuníquese con un médico si el dolor articular como síntoma de la tiroiditis de Hashimoto no desaparece o empeora con el tiempo. También busque ayuda médica si aparecen otros síntomas preocupantes junto con el dolor articular o si tiene preguntas o dudas sobre su afección. El médico le preguntará sobre sus síntomas y su historia clínica, y puede pedir análisis de sangre para medir los niveles de hormonas o pruebas de imagen para evaluar daño en las articulaciones. Podrá darle consejos y orientación personalizados según su situación.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis para su caso. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.