Causas y factores de riesgo de la enfermedad de Hashimoto (tiroiditis linfocítica crónica)

Descripción general

La tiroiditis de Hashimoto es una enfermedad autoinmunitaria. Esto significa que el sistema inmunitario, que debe proteger el cuerpo de sustancias dañinas, ataca por error las células de la glándula tiroides. Esto puede hacer que la tiroides funcione menos de lo normal. A esto se le llama hipotiroidismo.

La causa exacta todavía se desconoce, pero algunos científicos creen que los factores genéticos pueden influir. En otras palabras, ciertos genes pueden hacer que algunas personas tengan más probabilidad de desarrollar tiroiditis de Hashimoto. También puede haber factores del ambiente y factores epigenéticos (cambios que afectan cómo funcionan los genes), pero se necesita más investigación para entender bien su impacto en el desarrollo de esta enfermedad.

Factores de riesgo no modificables (factores de riesgo que no se pueden cambiar)

Los factores de riesgo no modificables de la tiroiditis de Hashimoto son factores que no se pueden cambiar ni controlar. Estos incluyen:

  • Edad: esta afección es más común en personas entre 40 y 60 años, aunque también puede afectar a personas más jóvenes.
  • Sexo asignado al nacer: la tiroiditis de Hashimoto es más frecuente en personas a quienes se les asignó el sexo femenino al nacer. Estas personas tienen una probabilidad siete veces mayor de desarrollarla que las personas a quienes se les asignó el sexo masculino al nacer.
  • Genética: tener antecedentes familiares de enfermedades autoinmunes, como la enfermedad de Graves, la diabetes tipo 1, el lupus, el síndrome de Sjögren, la artritis reumatoide y el vitiligo, aumenta el riesgo de presentar tiroiditis de Hashimoto.
  • Raza o etnia: aunque la tiroiditis de Hashimoto puede afectar a personas de cualquier raza o etnia, algunas investigaciones sugieren que ciertos grupos pueden tener un mayor riesgo. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la raza y la etnia son conceptos complejos y con muchos factores, y no se explican solo por causas biológicas.
Factores de riesgo modificables (factores que usted puede cambiar)

Los factores de riesgo modificables de la tiroiditis de Hashimoto son factores que se pueden cambiar. Incluyen:

  • Ingesta excesiva de yodo: La ingesta excesiva de yodo es un factor de riesgo importante para la tiroiditis de Hashimoto. El yodo es esencial para fabricar hormonas tiroideas, pero tanto un consumo bajo como alto de yodo puede causar enfermedades de la tiroides. Es importante mantener un nivel equilibrado y adecuado de yodo en la alimentación.
  • Fumar: Fumar puede bajar temporalmente el riesgo de desarrollar tiroiditis de Hashimoto. Sin embargo, cuando una persona deja de fumar, su riesgo de presentar esta afección aumenta. Aun así, se recomienda dejar de fumar para mejorar su salud en general y reducir el riesgo de otras enfermedades graves.
  • Consumo de alcohol: Beber alcohol con moderación se relaciona con un menor riesgo de desarrollar tiroiditis de Hashimoto. Sin embargo, beber demasiado alcohol puede dañar su salud, así que es importante beber con moderación.
  • Niveles de selenio: La evidencia sobre el papel del selenio en la tiroiditis de Hashimoto es mixta y aún no concluyente. Algunos estudios sugieren que tomar selenio como suplemento podría ayudar a reducir la inflamación y mejorar la función de la tiroides en personas con tiroiditis de Hashimoto. Sin embargo, se necesita más investigación para establecer pautas claras sobre el uso de suplementos de selenio.
  • Niveles de vitamina D: De forma similar, la evidencia sobre el papel de la vitamina D en la tiroiditis de Hashimoto es mixta y aún no concluyente. Algunos estudios sugieren que la deficiencia de vitamina D puede estar asociada con un mayor riesgo de enfermedades autoinmunes de la tiroides, incluida la tiroiditis de Hashimoto. Sin embargo, se necesita más investigación para determinar los niveles óptimos de vitamina D y las pautas de suplementación.
Reducir riesgos

Aunque no es posible cambiar algunos factores de riesgo conocidos de la tiroiditis de Hashimoto, hay medidas que pueden reducir la probabilidad de desarrollar esta enfermedad. Considere estas acciones:

  • Consuma suficiente yodo: El yodo es clave para el buen trabajo de la tiroides. Consumir lo necesario puede ayudar a reducir el riesgo de hipotiroidismo. Hay yodo en mariscos, lácteos y sal yodada. Si hace falta, también puede tomar suplementos. Sin embargo, no exceda una cantidad diaria de 150 microgramos (mcg) de yodo. Demasiado yodo puede causar inflamación de la glándula tiroides y cáncer de tiroides.
  • Mantenga una alimentación saludable: La investigación sugiere que la inflamación puede ser un factor que causa muchos síntomas de la tiroiditis de Hashimoto. Hacer cambios en la dieta, como evitar ciertos alimentos, puede mejorar mucho los síntomas y la calidad de vida. Sin embargo, consulte con un profesional de la salud o un nutricionista antes de hacer cambios grandes en su dieta.
  • Practique técnicas para reducir el estrés: Reducir el estrés es clave en la tiroiditis de Hashimoto. Practique meditación, respiraciones profundas o pasatiempos que le gusten. Esto puede disminuir la depresión y la ansiedad, mejorar su calidad de vida y bajar los anticuerpos tiroideos.
  • Duerma lo suficiente: Dormir bien es esencial para la salud en general. Si tiene tiroiditis de Hashimoto, dé prioridad a dormir lo necesario para apoyar su sistema inmunitario y la salud de su tiroides.
  • Tome su medicamento de forma correcta: Si le recetaron un medicamento para la tiroiditis de Hashimoto, tómelo como le indicó su profesional de la salud. Para absorberlo mejor, tómelo en ayunas por lo menos 30 a 60 minutos antes del desayuno o por lo menos 3 a 4 horas después de la cena. Evite tomar café o suplementos dentro de los 30 minutos después de su medicamento, porque pueden afectar su absorción.

Recuerde: siempre es importante consultar con un profesional de la salud antes de hacer cambios importantes en su estilo de vida o de empezar nuevos suplementos o medicamentos. Esa persona puede darle consejos personalizados según su situación y ayudarle a manejar sus factores de riesgo y a prevenir la tiroiditis de Hashimoto.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su caso. Pueden ocurrir efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.