Dieta antiinflamatoria para la enfermedad de Hashimoto

Descripción general

Una dieta antiinflamatoria es una forma de comer que se enfoca en alimentos que pueden reducir la inflamación en el cuerpo. La meta es cuidar su salud y bienestar en general. Para esto, incluya alimentos ricos en nutrientes que ayudan a bajar la inflamación.

Se cree que la inflamación crónica puede contribuir a varios problemas de salud. Esto incluye enfermedades autoinmunitarias, como la enfermedad de Hashimoto, en la que el sistema inmunitario ataca la glándula tiroides.

La dieta antiinflamatoria puede ayudar a personas con enfermedad de Hashimoto por varias razones:

  • Reduce la inflamación: Incluye alimentos que han mostrado reducir la inflamación en el cuerpo. Esto puede ayudar a manejar los síntomas de la enfermedad de Hashimoto, que causa inflamación de la tiroides.
  • Apoya la salud intestinal: Enfatiza alimentos con prebióticos (fibra que alimenta a las bacterias buenas) y probióticos (bacterias buenas vivas), como las legumbres y el yogur. Esto favorece una microbiota intestinal saludable (las bacterias buenas del intestino), clave para la inmunidad y para bajar la inflamación.
  • Aporta nutrientes esenciales: Promueve comer frutas, verduras, granos integrales, pescados grasos, nueces y grasas saludables como el aceite de oliva. Estos alimentos tienen antioxidantes, vitaminas y minerales importantes para la salud y el sistema inmunitario.

Si sigue una dieta antiinflamatoria para la enfermedad de Hashimoto, incluya estos alimentos:

  • Verduras: brócoli, col rizada (kale), pimientos, coles de Bruselas, repollo, coliflor
  • Frutas: arándanos, granadas, uvas, cerezas
  • Frutas con grasa saludable: aguacates y aceitunas
  • Grasas saludables: aceite de oliva y aceite de aguacate
  • Pescados grasos: salmón, sardinas, arenque, caballa, anchoas
  • Nueces: almendras y otras nueces
  • Chocolate oscuro
  • Especias: cúrcuma, fenogreco (alholva), canela
  • Té verde

Por otro lado, limite o evite alimentos que pueden aumentar la inflamación:

  • Alimentos procesados: a menudo tienen aditivos y conservadores que pueden provocar inflamación.
  • Azúcares refinados: reemplace bebidas azucaradas como refrescos y jugos concentrados por agua simple o agua con frutas.
  • Grasas trans: presentes en frituras y alimentos procesados
  • Alimentos muy procesados y empacados

Tenga en cuenta que, aunque la dieta antiinflamatoria puede ayudar a manejar los síntomas de la enfermedad de Hashimoto en muchos casos, no funciona para todas las personas ni en casos más graves. Siempre consulte con un profesional de la salud o un dietista registrado antes de hacer cambios grandes en su alimentación.

Consejos para volver la dieta antiinflamatoria un hábito diario:

  • Cambios graduales: empiece con cambios pequeños en vez de cambiar todo de una vez. Así será más fácil mantenerlos a largo plazo.
  • Planificación de comidas: planee sus comidas con anticipación para tener opciones nutritivas a la mano. Incluya variedad de frutas, verduras, granos integrales, proteínas magras (bajas en grasa) y grasas saludables.
  • Pruebe recetas nuevas: busque recetas con ingredientes antiinflamatorios. Así hará sus comidas más agradables y descubrirá platos nuevos.
  • Coma con atención: escuche sus señales de hambre y llenura. Coma despacio y saboree cada bocado. Esto ayuda a evitar comer de más y mejora la digestión.
  • Manténgase hidratado: tome suficiente agua durante el día. También puede tomar tés de hierbas, como té de jengibre o de canela, por su sabor y posible efecto antiinflamatorio.

Recuerde: la dieta antiinflamatoria puede ser un complemento útil para manejar los síntomas de la enfermedad de Hashimoto, pero no debe reemplazar sus medicamentos o tratamientos recetados. Siempre consulte con su proveedor de atención médica antes de hacer cambios importantes en su alimentación o de empezar un programa nuevo de ejercicio.