Radioterapia para la enfermedad de Graves
La terapia con radiación para problemas de la glándula tiroides usa yodo radiactivo. Puede usarse para tratar el hipertiroidismo (cuando la tiroides trabaja de más) que ocurre con la enfermedad de Graves y para algunos cánceres de tiroides.
El yodo radiactivo ataca de forma específica las células de la tiroides para destruirlas. La tiroides normalmente absorbe yodo natural que puede estar en los alimentos. Con esta terapia, la tiroides absorbe el yodo radiactivo. El yodo radiactivo puede darse como pastilla o líquido para tragar, o como una inyección en una vena. La radiación del yodo destruye las células de la tiroides. Esto puede ayudar a encoger nódulos o tumores en la tiroides que están trabajando de más. El yodo radiactivo también puede destruir de forma permanente tejido tiroideo sano además de los nódulos y tumores. Como resultado, muchas personas quedan con hipotiroidismo (cuando la tiroides trabaja de menos) y necesitan pastillas de hormona tiroidea por el resto de su vida.
El médico le dará instrucciones específicas para prepararse para esta terapia. En general, esto es lo que puede esperar:
Para prepararse, el médico puede indicarle:
- Hacerse análisis de sangre para revisar los niveles de la tiroides.
- Suspender los medicamentos para tratar el hipertiroidismo.
- Seguir una dieta baja en yodo.
- Tomar un medicamento para ayudar a prevenir náuseas o vómitos con el yodo radiactivo.
- Si corresponde, hacerse una prueba de embarazo para asegurarse de que no esté embarazada, ya que el yodo radiactivo no es seguro durante el embarazo.
- Si corresponde, suspender la lactancia (dejar de dar pecho).
La terapia con yodo radiactivo suele darse en una clínica de radiología, aunque algunas personas pueden quedarse en el hospital. En la clínica, pueden darle una pastilla o líquido para tragar, o pueden colocarle una línea intravenosa (IV) y usarla para inyectar yodo radiactivo. Por lo general, usted se quedará en la clínica por unas horas antes de irse a casa.
El yodo radiactivo permanece en el cuerpo por algunos días. La mayor parte sale por la orina. Una parte puede pasar a la saliva y al sudor. Después de recibir la terapia con yodo radiactivo, el médico puede indicarle que:
- Esté preparado para efectos secundarios. El yodo radiactivo puede causar efectos a corto plazo como dolor o hinchazón en el cuello, boca seca, ojos secos, dolor de estómago y cambios en el gusto. Por lo general no duele, aunque algunas personas sienten molestia como dolor de garganta. El médico le dirá cómo manejar los efectos a corto plazo si aparecen y qué síntomas ameritan llamar al médico.
- Mantenga distancia física de otras personas por unas horas después del tratamiento. Es especialmente importante mantener más distancia de personas embarazadas y de niñas y niños.
- Evite el contacto físico cercano y prolongado con otras personas por unos días. Esto puede incluir dormir solo, evitar el contacto íntimo y evitar viajes largos en automóvil por unos días.
- Beba más líquidos para ayudar al cuerpo a eliminar el yodo radiactivo por la orina.
- Báñese o dúchese a diario para limpiar el yodo radiactivo que pueda estar en el sudor.
- Lave sábanas, toallas y ropa a diario y por separado de otros artículos.
Como parte del seguimiento después de la terapia con yodo radiactivo, el médico revisará con análisis de sangre el nivel de hormona tiroidea en su cuerpo. Si está bajo, el médico puede recetarle pastillas de hormona tiroidea.
Esta es información general sobre la terapia con yodo radiactivo. Es importante consultar con el médico para plantear dudas o preguntas sobre el procedimiento, cómo prepararse y qué esperar en el periodo de recuperación según su situación individual.