Brotes de la enfermedad de Graves
La enfermedad de Graves es un trastorno autoinmunitario que afecta la glándula tiroides. La tiroides, ubicada en la base del cuello, produce hormonas que regulan funciones del cuerpo, como la frecuencia del corazón y el metabolismo. En la enfermedad de Graves, el sistema inmunitario produce por error anticuerpos que estimulan la tiroides y hacen que produzca demasiadas hormonas tiroideas.
Los síntomas de un brote (empeoramiento) de la enfermedad de Graves varían de una persona a otra, pero algunos comunes incluyen:
- Aumento de la frecuencia del corazón: su corazón puede latir más rápido de lo normal y puede sentir palpitaciones o golpes fuertes en el pecho.
- Temblores: puede notar que le tiemblan las manos u otras partes del cuerpo.
- Ansiedad e irritabilidad: el brote puede causar nerviosismo, inquietud e irritabilidad.
- Cansancio y debilidad: puede sentirse muy cansado o débil, aun si descansa bien.
- Dificultad para dormir: los brotes pueden alterar su sueño y hacer que le cueste conciliar o mantener el sueño.
- Pérdida de peso: puede perder peso sin proponérselo, aun sin cambios en su alimentación o ejercicio.
- Intolerancia al calor: puede no tolerar el calor y sentirse demasiado acalorado.
- Cambios en las evacuaciones: los brotes pueden causar diarrea o evacuar con más frecuencia.
- Problemas en los ojos (oftalmopatía de Graves): en algunos casos, los brotes pueden causar ojos saltones, enrojecimiento, resequedad e irritación ocular.
Cosas que pueden provocar un brote de la enfermedad de Graves:
- Situaciones de mucho estrés: el estrés emocional o un trauma pueden provocar un brote en algunas personas.
- Fumar: fumar es un factor de riesgo importante para la enfermedad de Graves y puede empeorar los síntomas durante un brote.
- Infecciones: ciertas infecciones, como el virus de Epstein-Barr (que causa la mononucleosis), se han relacionado con el desarrollo de la enfermedad de Graves.
Si presenta un brote de la enfermedad de Graves, busque ayuda médica para recibir el tratamiento adecuado. Puede hacer lo siguiente:
- Comuníquese con su médico: contacte a su profesional de la salud si nota que empeoran los síntomas o si sospecha un brote. Puede evaluar su situación y recomendar opciones de tratamiento.
- Siga su plan de tratamiento: su médico puede ajustar la dosis de su medicamento o recetar otros para manejar el brote. Es importante tomar todos los medicamentos recetados tal como se indican.
- Maneje el estrés: incorpore técnicas para reducir el estrés en su rutina diaria, como hacer ejercicio, meditación, ejercicios de respiración profunda o pasatiempos que le den gusto.
- Evite fumar y el humo de segunda mano: si fuma, dejarlo es clave para manejar la enfermedad de Graves y reducir el riesgo de brotes futuros. Evite también la exposición al humo de otras personas.
- Cuide de usted: duerma lo suficiente, lleve una dieta balanceada y haga actividad física regular para apoyar su salud en general.
- Proteja sus ojos: si tiene problemas en los ojos durante un brote (oftalmopatía de Graves), use gafas de sol al aire libre para protegerse del sol y use gotas lubricantes según le indique su médico.
Recuerde que la experiencia con la enfermedad de Graves es diferente en cada persona. Trabaje de cerca con su profesional de la salud para recibir orientación personalizada. Su profesional puede ayudarle a crear estrategias para reducir los desencadenantes y prevenir brotes futuros.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud para saber la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.