Pruebas para diagnosticar la enfermedad de Graves
La enfermedad de Graves es una enfermedad autoinmune (cuando el sistema de defensa del cuerpo ataca por error) que afecta la glándula tiroides, una glándula pequeña en la base del cuello. Hace que su sistema inmunitario produzca anticuerpos que estimulan la tiroides para producir más hormona tiroidea de la que el cuerpo necesita. Esto causa hipertiroidismo. El hipertiroidismo acelera su metabolismo (cómo su cuerpo usa la energía) y puede causar pérdida de peso, ansiedad, irritabilidad y cansancio.
Para diagnosticar la enfermedad de Graves, el personal médico suele revisar sus antecedentes de salud, hacer un examen físico y pedir pruebas específicas. Estas son algunas de las pruebas y procedimientos que se usan con frecuencia:
- Antecedentes de salud y examen físico: Al evaluar la enfermedad de Graves, el profesional de la salud le preguntará sobre sus síntomas, antecedentes familiares y factores de riesgo de problemas de tiroides. Hará un examen físico para buscar señales como tiroides agrandada (bocio), ojos prominentes o cambios en la piel, como zonas engrosadas y enrojecidas, a menudo en la parte frontal de las piernas. También examinará sus ojos con cuidado, porque los problemas oculares son comunes en la enfermedad de Graves.
- Pruebas de función tiroidea: Estas pruebas de sangre miden los niveles de T4 (tiroxina) y TSH (hormona estimulante de la tiroides) en su sangre. En la enfermedad de Graves, el T4 suele estar alto y el TSH bajo por la tiroides hiperactiva.
- Pruebas adicionales, como T3 (triyodotironina), TSI (inmunoglobulinas estimulantes de la tiroides) y TRAb (anticuerpos del receptor de tirotropina), también pueden ayudar a confirmar el diagnóstico y a determinar la causa del hipertiroidismo.
- Prueba de captación de yodo radiactivo (RAIU, por sus siglas en inglés): Esta prueba mide cuánta cantidad de yodo toma su tiroides de la sangre para producir hormonas tiroideas. En la enfermedad de Graves, la captación de yodo suele ser más alta de lo normal.
- Gammagrafía tiroidea: A menudo se hace junto con la prueba RAIU. Muestra cómo y dónde se distribuye el yodo en su glándula tiroides con una cámara especial. En la enfermedad de Graves, el yodo aparece en toda la glándula.
- Pruebas de anticuerpos: Un análisis de sangre puede detectar anticuerpos específicos asociados con la enfermedad de Graves, como las TSI (inmunoglobulinas estimulantes de la tiroides). La presencia de estos anticuerpos sugiere una causa autoinmune del hipertiroidismo.
Estas pruebas ayudan a confirmar el diagnóstico al identificar patrones o marcadores típicos de esta afección. Una combinación de T4 alto, TSH bajo, mayor captación de yodo en la prueba RAIU y presencia de anticuerpos específicos como TSI indica con fuerza la enfermedad de Graves.
Es importante saber que solo un profesional de la salud puede diagnosticar la enfermedad de Graves con estas pruebas y otros hallazgos clínicos. Si usted cree que puede tenerla o presenta síntomas de hipertiroidismo, consulte a un médico para una evaluación y orientación adecuadas para su situación.