Causas y factores de riesgo de la enfermedad de Graves
Los factores de riesgo no modificables de la enfermedad de Graves son aquellos que no se pueden cambiar ni controlar. Estos incluyen:
- Edad: A mayor edad, mayor riesgo de enfermedad de Graves. Cuando las personas envejecen, aumenta su riesgo de tener esta afección.
- Sexo asignado al nacer: Aunque cualquier persona puede desarrollar la enfermedad de Graves, es más común en personas a quienes se les asignó sexo femenino al nacer. Esto significa que tienen más riesgo que las personas a quienes se les asignó sexo masculino al nacer.
- Genética: La predisposición genética influye. Tener antecedentes familiares aumenta el riesgo. Si tiene un familiar cercano, como un padre, una madre, un hermano o una hermana, con enfermedad de Graves, su riesgo puede ser mayor.
- Raza o etnia: La enfermedad de Graves no tiene un nivel de riesgo específico según la raza o la etnia, pero algunos grupos tienen más probabilidad. Por ejemplo, las personas de ascendencia asiática, en especial de ascendencia japonesa o coreana, tienen un riesgo mayor que otros grupos raciales o étnicos.
Usted puede modificar algunos factores de riesgo de la enfermedad de Graves (un trastorno autoinmune de la tiroides). Estos incluyen:
- Factores ambientales: Algunos factores ambientales se han sugerido como posibles factores de riesgo de la enfermedad de Graves. Incluyen:
- Consumo de yodo: Un consumo alto de yodo se ha asociado con un mayor riesgo de enfermedad de Graves. Sin embargo, no se ha definido con claridad la cantidad exacta de yodo que aumenta este riesgo.
- Estrés: El estrés crónico (por mucho tiempo) puede contribuir al desarrollo de la enfermedad de Graves. Sin embargo, no se ha definido con claridad el nivel o tipo de estrés que aumenta este riesgo.
- Infección: Las infecciones virales, como la infección por el virus de Epstein-Barr (VEB), podrían actuar como desencadenantes ambientales de la enfermedad de Graves. Sin embargo, no se ha definido con claridad el papel o impacto exacto de las infecciones virales como factor de riesgo.
Hay varias acciones que una persona puede tomar para modificar sus factores de riesgo y ayudar a prevenir o reducir las probabilidades de presentar la enfermedad de Graves. Estos son algunos pasos que puede tomar:
- Trabaje en conjunto con su médico: Es importante trabajar de cerca con su médico para manejar su condición y seguir el plan de tratamiento recetado. Su médico puede orientarle y vigilar su salud para ayudar a prevenir complicaciones.
- Hágase chequeos de salud apropiados: Los chequeos regulares, como pruebas de función tiroidea (pruebas que miden cómo trabaja la tiroides), pueden detectar problemas de tiroides temprano y permitir tratamiento a tiempo. Vigilar su salud en general, incluidos factores como la presión arterial, también ayuda a manejar problemas que pueden aparecer junto con los de la tiroides.
- Tome los medicamentos o suplementos recetados: Seguir las recomendaciones de su médico y tomar cualquier medicamento o suplemento exactamente como se lo indicaron es clave para manejar la enfermedad de Graves. Estos medicamentos ayudan a regular las hormonas tiroideas y a aliviar los síntomas.
- Evite fumar: Fumar se ha relacionado con un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de Graves y con el empeoramiento de los síntomas en quienes ya la tienen. Dejar de fumar o evitar el humo de segunda mano puede ayudar a reducir su riesgo.
- Maneje el estrés: El estrés crónico se ha asociado con trastornos autoinmunes (cuando el sistema de defensas ataca por error al propio cuerpo), incluida la enfermedad de Graves. Buscar formas saludables de manejar el estrés, como practicar técnicas de relajación, tener pasatiempos o buscar apoyo de sus seres queridos, puede beneficiar su bienestar general.
- Haga ejercicio con regularidad: El ejercicio regular, incluidos ejercicios con carga como caminar o hacer entrenamiento de fuerza, puede ayudar a mejorar la salud de los huesos (aumentar la densidad ósea) y su salud en general. Es importante consultar con su médico antes de empezar cualquier rutina nueva de ejercicio.
- Coma una dieta balanceada: Consumir alimentos ricos en calcio, magnesio y vitamina D apoya la salud de los huesos y puede reducir el riesgo de complicaciones asociadas con la enfermedad de Graves. Se recomienda una dieta balanceada que incluya frutas, verduras, granos integrales, proteínas magras y grasas saludables.
- Considere la consejería previa al embarazo: Si planea embarazarse, asistir a consejería previa al embarazo puede ayudar a manejar la enfermedad de Graves durante el embarazo. Su médico puede orientar sobre ajustes de medicamentos y el seguimiento de la función tiroidea en ese tiempo.
Recuerde: estos pasos pueden ayudar a reducir el riesgo de complicaciones asociadas con la enfermedad de Graves y promover su bienestar general. Siempre es importante consultar con su médico antes de hacer cambios en su plan de tratamiento o en sus hábitos de vida.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los efectos secundarios.