Acerca del síndrome de Cushing
El síndrome de Cushing, también llamado hipercortisolismo (niveles altos de cortisol), es un trastorno hormonal poco común. Ocurre cuando el cuerpo produce demasiado cortisol durante mucho tiempo. El cortisol es una hormona que producen las glándulas suprarrenales (están encima de los riñones).
Esta afección puede causar muchos problemas graves en el cuerpo y puede ser mortal si no se trata. Los síntomas comunes incluyen: aumento de peso en la parte superior del cuerpo, cansancio extremo, presión arterial alta, dolor de espalda, azúcar alta en la sangre, se le hacen moretones con facilidad y estrías de color rojo azulado en la piel.
En las mujeres, puede aumentar el vello en la cara y el cuerpo, y los periodos menstruales pueden volverse irregulares o detenerse por completo. Este trastorno afecta con mayor frecuencia a adultos, pero también puede presentarse en niños. Afecta a cerca de tres veces más mujeres que hombres. Hay opciones de tratamiento para este trastorno.
El síndrome de Cushing se debe a varios factores. Las causas más comunes incluyen:
- Uso de glucocorticoides recetados: uso a largo plazo y en dosis altas de glucocorticoides (medicinas parecidas al cortisol), que se recetan para tratar asma, artritis reumatoide y lupus.
- Producción excesiva de cortisol por el propio cuerpo: puede ocurrir por tumores que hacen que el cuerpo produzca demasiado cortisol. Los dos tipos principales de tumores son los tumores de la hipófisis (glándula en el cerebro; enfermedad de Cushing) y los tumores de las glándulas suprarrenales (encima de los riñones).
Los factores no modificables del síndrome de Cushing no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:
- Sexo: el síndrome de Cushing afecta a alrededor de tres veces más mujeres que hombres.
- Edad: aunque puede ocurrir a cualquier edad, afecta con más frecuencia a las personas adultas.
Los factores de riesgo modificables, que se pueden influir o cambiar, no se conocen bien. Sin embargo, algunos aspectos del estilo de vida podrían contribuir de forma indirecta. Incluyen:
- Obesidad: el exceso de peso puede aumentar el riesgo de presentar el síndrome de Cushing.
- Estrés: la exposición prolongada al estrés puede afectar las hormonas y posiblemente contribuir al desarrollo del síndrome de Cushing.
- Medicamentos: los esteroides tomados para asma, artritis, entre otros, pueden aumentar el nivel de cortisol y causar signos y síntomas del síndrome de Cushing.
Es importante saber que estos factores modificables no son causas directas, pero pueden influir en el riesgo total de presentar esta afección. Siempre consulte con un profesional de la salud para recibir orientación y consejos personalizados sobre los factores de riesgo y las estrategias de prevención.
Los primeros síntomas más comunes del síndrome de Cushing incluyen:
- Acumulación de grasa en la parte superior del cuerpo
- Cansancio intenso
- Presión arterial alta
- Dolor de espalda
- Azúcar alta en la sangre
- Moretones con facilidad
- Estrías azuladas o rojizas en la piel
A medida que el síndrome de Cushing avanza o se hace más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:
- Brazos y piernas delgados
- Cara redonda
- Más grasa alrededor de la base del cuello (joroba de búfalo)
- Bulto de grasa entre los hombros
- Estrías anchas de color morado
- Músculos débiles
En las mujeres, también puede haber:
- Más vello en la cara y el cuerpo
- Menstruación irregular o ausente
Los hombres con síndrome de Cushing pueden presentar además estos síntomas:
- Menos deseo sexual
- Dificultad para eyacular
- Menor fertilidad
Es importante saber que no todas las personas con síndrome de Cushing tendrán todos estos síntomas. La presencia y la intensidad de los síntomas varían de una persona a otra. Si sospecha que puede tener síndrome de Cushing o presenta síntomas que le preocupan, se recomienda consultar con un profesional de la salud para un diagnóstico correcto y un manejo adecuado.
Para diagnosticar el síndrome de Cushing, los profesionales de la salud suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: La persona profesional de la salud buscará signos como aumento de peso, sobre todo en la cara y la parte alta del cuerpo; cara redondeada (cara de luna); piel delgada que se amorata con facilidad; estrías en el abdomen; y debilidad muscular.
- Análisis de laboratorio: Pueden recomendar análisis de sangre para medir el cortisol (una hormona) y otros niveles hormonales. Estos pueden incluir una prueba de hormona adrenocorticotropa (ACTH), prueba de cortisol, glucosa en ayunas y pruebas de electrolitos (sales y minerales en la sangre).
- Muestra de orina: Se puede recoger orina de 24 horas para medir los niveles de cortisol y creatinina.
- Estudios de imagen: Se pueden usar técnicas como la tomografía computarizada (TC) o la resonancia magnética (RM) para ver si hay anomalías en el cuerpo.
Exámenes, pruebas y procedimientos adicionales para determinar la gravedad del síndrome de Cushing pueden incluir:
- Pruebas con dexametasona de dosis baja y de dosis alta: Estas pruebas consisten en administrar el esteroide dexametasona para observar cambios en los niveles de cortisol.
Tenga en cuenta que los exámenes, pruebas y procedimientos específicos pueden variar según sus síntomas y las recomendaciones de su profesional de la salud. Consulte con su profesional para recibir orientación personalizada.
Los objetivos del tratamiento del síndrome de Cushing son:
- Remisión del hipercortisolismo (exceso de cortisol): El objetivo principal es bajar la producción excesiva de cortisol en el cuerpo.
- Control de afecciones asociadas: El síndrome de Cushing puede causar problemas de salud como presión arterial alta, diabetes y osteoporosis (huesos frágiles). Tratar y controlar estas afecciones es clave.
- Restablecer el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal (HHS): Este eje regula la producción de cortisol. Recuperar su función normal es importante para el equilibrio hormonal.
- Conservar la fertilidad y la función de la hipófisis (glándula pituitaria): El tratamiento busca mantener la salud reproductiva y preservar la función normal de esta glándula.
- Mejorar los problemas de visión (en casos de macroadenomas): Se puede recomendar cirugía u otras terapias para tratar los problemas causados por tumores grandes que presionan los nervios ópticos.
Se pueden recomendar estas opciones de tratamiento:
- Cirugía: La cirugía transesfenoidal es el tratamiento de primera línea para la mayoría de las personas con síndrome de Cushing. Consiste en extraer el tumor de la hipófisis a través de la nariz.
- Medicamentos: Si la cirugía no funciona o no es posible, se pueden usar medicamentos. Esto puede incluir fármacos que bajan el cortisol, como ketoconazol o pasireótido, que ayudan a regular los niveles de cortisol. Si la enfermedad se debe a tomar demasiados medicamentos esteroides por otra afección, su médico bajará la dosis poco a poco para reducir los síntomas y, a la vez, mantener controlada la otra afección.
- Radioterapia: Se puede usar radiación para atacar y encoger tumores que no se pueden quitar con cirugía o que reaparecieron después de la cirugía.
- Cambios en el estilo de vida: Mantener un peso saludable, hacer ejercicio con regularidad y manejar el estrés pueden ayudar a mejorar los síntomas y su bienestar general. Sin embargo, estos cambios por sí solos pueden no ser suficientes para tratar el síndrome de Cushing.
Es importante consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre tipos de medicamentos, terapias, procedimientos y cambios en el estilo de vida. Esta persona puede evaluar su situación y darle recomendaciones adecuadas a sus necesidades.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis en su caso. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para obtener más información sobre los efectos secundarios.