Acerca de las úlceras pépticas (úlceras del estómago)

Descripción general

Una úlcera péptica, también llamada úlcera del estómago o del duodeno, es una llaga que se forma en el revestimiento (capa interna) del estómago o del duodeno. Puede causar complicaciones como sangrado, perforación (un agujero en la pared), penetración (cuando atraviesa la pared y llega a un órgano cercano) u obstrucción (bloqueo) en el estómago o el duodeno. El término “péptica” se refiere al aparato digestivo.

Las úlceras pueden aparecer en el revestimiento gástrico (estómago) o duodenal (la primera parte del intestino delgado). El estómago y el duodeno están protegidos por una capa de células especiales y moco. Esta capa evita el daño del ácido del estómago y de las enzimas que ayudan a digerir los alimentos. Si esa capa se rompe, como pasa con una úlcera, puede causar dolor, sangrado o incluso perforación.

Las úlceras pépticas son comunes y se vuelven más frecuentes con la edad. Se cree que la bacteria Helicobacter pylori es una causa principal, porque inflama el revestimiento del estómago.

Causas y factores de riesgo

Las causas de las úlceras del estómago o del duodeno (úlceras pépticas) tienen que ver con un desequilibrio entre factores que dañan y factores que protegen el revestimiento del estómago y del duodeno (la primera parte del intestino delgado).

Factores que dañan:

  • Ácido del estómago.
  • Pepsina (enzima que ayuda a digerir proteínas).
  • Uso de antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como ácido acetilsalicílico (aspirina) o ibuprofeno.
  • Infección por Helicobacter pylori (H. pylori).
  • Sales biliares (sustancias de la bilis).
  • Alcohol.

Factores que protegen:

  • Capa de moco protectora en el revestimiento.
  • Flujo de sangre en el revestimiento del estómago.
  • Prostaglandinas (sustancias del cuerpo que protegen el estómago).
  • Factor de crecimiento epidérmico (proteína que ayuda a reparar el tejido).
  • Regeneración de las células.
  • Bicarbonato (sustancia que neutraliza el ácido).

Factores de riesgo que no se pueden cambiar:

  • Edad: Ser mayor de 70 años aumenta el riesgo.
  • Genética: Tener familiares cercanos con úlceras pépticas aumenta la probabilidad de tenerlas.

Factores de riesgo que sí se pueden cambiar:

  • Infección por H. pylori: Esta bacteria es un factor de riesgo importante.
  • Uso de AINE: El uso regular de antiinflamatorios no esteroideos como ácido acetilsalicílico (aspirina) o ibuprofeno puede aumentar el riesgo.
  • Tabaquismo: Fumar tabaco se asocia con mayor riesgo.
  • Consumo de alcohol: Beber alcohol en exceso puede empeorar las úlceras.
  • Obesidad: Tener sobrepeso u obesidad aumenta el riesgo.
  • Enfermedades crónicas: Algunas afecciones crónicas, como la enfermedad del hígado o la insuficiencia renal, pueden contribuir a que se formen úlceras.

Recuerde: estos son factores generales de riesgo y cada persona es diferente. Hable con su profesional de salud para recibir consejos personalizados.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de las úlceras pépticas (llagas en el revestimiento del estómago o del duodeno, la primera parte del intestino) incluyen:

  • Dolor o molestia en la parte alta del abdomen, entre su ombligo y el hueso del pecho
  • Sentirse lleno muy pronto al comer
  • Sentirse incómodamente lleno después de comer
  • Náuseas y vómitos
  • Hinchazón del abdomen y eructos

A medida que el problema avanza o se hace más grave, pueden aparecer otros síntomas comunes:

  • Vomitar sangre
  • Heces oscuras, negras y pegajosas (como alquitrán)
  • Dolor repentino y punzante en el estómago que empeora con el tiempo

Es importante saber que algunas personas con úlceras pépticas no tienen síntomas hasta que surgen complicaciones. Si tiene síntomas que podrían deberse a una complicación, comuníquese o consulte con su médico de inmediato.

Diagnóstico

Para diagnosticar una úlcera péptica, los médicos suelen hacer estos exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Historia clínica y antecedentes familiares: Su médico le preguntará sobre sus síntomas, su historia médica (incluye úlceras previas o infecciones por Helicobacter pylori [H. pylori]), los medicamentos que toma (en especial antiinflamatorios no esteroides [AINE]) y antecedentes familiares de úlceras o cáncer del aparato digestivo.
  • Examen físico: Su médico puede revisar si hay hinchazón en el abdomen, escuchar los sonidos del abdomen con un estetoscopio y dar golpecitos en el abdomen para ver si hay sensibilidad o dolor.
  • Análisis de sangre: Esta prueba puede revisar si hay infección por H. pylori o señales de complicaciones relacionadas con las úlceras.
  • Prueba del aliento con urea: Esta prueba detecta la infección por H. pylori al medir la presencia de un átomo de carbono radiactivo en su aliento.
  • Endoscopia digestiva alta: Un médico introduce un endoscopio por la boca para ver el estómago y la parte alta del intestino delgado y buscar úlceras. Se pueden tomar biopsias (muestras de tejido) para estudiarlas.
  • Serie gastrointestinal alta: Este estudio usa rayos X y un líquido blanco llamado bario para crear imágenes del estómago e identificar úlceras.

Para determinar el grado o la gravedad de una úlcera péptica, se pueden hacer además:

  • Biopsia durante la endoscopia: Se examinan al microscopio las muestras de tejido para evaluar si hay infección por H. pylori o señales de cáncer.
  • Endoscopia de control: En algunos casos, se hace otra endoscopia después de algunos meses para revisar si la úlcera está sanando.

Recuerde: estos son procedimientos generales para diagnosticar úlceras pépticas. Las recomendaciones específicas pueden variar según su situación. Es importante consultar con su profesional de salud para recibir consejos personalizados.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento de las úlceras pépticas (úlceras en el estómago o el intestino superior) son bajar el ácido del estómago, reducir el riesgo de complicaciones como sangrado e infección, ayudar a la curación y mejorar los síntomas. Estos son los tipos de tratamiento y cómo ayudan a lograr estas metas:

Tipos de medicamentos:

  • Inhibidores de la bomba de protones (IBP): disminuyen la producción de ácido del estómago. Ayudan a que la úlcera sane y a evitar que regrese.
  • Medicamentos que bloquean la histamina (antagonistas H2): bloquean la acción de la histamina, una sustancia que estimula la producción de ácido del estómago.

Terapias:

  • Endoscopia: procedimiento en el que se usa un tubo largo y delgado con una cámara para ver la úlcera y evaluar qué tan grave es.
  • Análisis de sangre, aliento o heces: sirven para detectar la bacteria Helicobacter pylori (H. pylori), un factor de riesgo importante de úlceras.

Otros tratamientos:

  • Seguimiento farmacéutico: consiste en una comunicación regular con profesionales de la salud para mejorar su comprensión de la enfermedad, que usted tome sus medicinas como se le indicó y la eficacia del tratamiento en general.

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Es importante saber que las recomendaciones específicas pueden variar según la gravedad de la úlcera y otros factores personales. Consulte siempre a un profesional de la salud para recibir recomendaciones personalizadas.

Muchos factores pueden afectar la dosis de un medicamento. Pregunte a su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para su caso. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.