Acerca de las piedras en las glándulas salivales
Las causas de las piedras (cálculos) en las glándulas salivales no se conocen por completo, pero se cree que resultan de varios factores. Estos incluyen:
- Variación anatómica: Las diferencias en la forma y la estructura de los conductos salivales pueden favorecer la formación de piedras.
- Factores de la composición de la saliva: Ciertas sustancias de la saliva, como el fosfato de calcio y el carbonato de calcio, pueden cristalizar (endurecerse en cristales) y formar piedras.
- Hiposalivación (poca saliva): Producir menos saliva aumenta la concentración de sustancias que favorecen la formación de piedras.
Entre los factores de riesgo no modificables de las piedras salivales están:
- Sexo: Los hombres tienen más probabilidad de presentar piedras salivales que las mujeres.
- Edad avanzada: El riesgo de piedras salivales tiende a aumentar con la edad.
- Antecedente de radioterapia en la cabeza o el cuello: La radioterapia puede afectar las glándulas salivales y aumentar el riesgo de formar piedras.
Por otro lado, los factores de riesgo modificables que se pueden influir o cambiar incluyen:
- Medicamentos: Ciertos medicamentos, como los anticolinérgicos (medicinas que disminuyen la saliva), pueden aumentar el riesgo de formar piedras.
- Deshidratación: No beber suficiente agua concentra la saliva y facilita la formación de piedras.
- Mala higiene bucal: La inflamación en la boca puede extenderse a los conductos salivales y contribuir a la formación de piedras.
Recuerde que es importante consultar con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
Los síntomas tempranos más comunes de las piedras (cálculos) en las glándulas salivales incluyen:
- Dolor en la cara, la boca o el cuello que empeora antes o durante las comidas
- Dolor al tocar y hinchazón en la cara, la boca o el cuello
- Boca seca
- Dificultad para tragar o para abrir la boca
A medida que las piedras en las glándulas salivales avanzan o se vuelven más graves, pueden aparecer otros síntomas:
- Infección en la glándula afectada, que puede causar fiebre, sabor desagradable en la boca y enrojecimiento sobre el área afectada
- Formación de pus alrededor de la piedra
- Bulto doloroso debajo de la lengua
- Dolor o hinchazón debajo de la mandíbula o de las orejas
- Dolor que aumenta al comer
Es importante saber que los síntomas pueden variar según el tamaño y dónde está la piedra. Si presenta alguno de estos síntomas, consulte con un profesional de salud para recibir un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.
Para diagnosticar piedras en las glándulas salivales, suelen hacerse estos exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: Su proveedor de atención médica o su dentista le revisará la cabeza y el cuello para buscar glándulas salivales hinchadas y señales de piedras.
- Pruebas de imagen: Una radiografía, un ultrasonido o una tomografía computarizada (TC) de la cara pueden ayudar a ver las piedras y dar un diagnóstico más preciso.
- Sialografía: Este examen con radiografías de las glándulas salivales y sus conductos puede ayudar a identificar piedras y bultos.
- Sialometría: Un procedimiento sencillo que mide el flujo de saliva para evaluar la función de las glándulas.
Para saber qué tan avanzadas o graves son las piedras en las glándulas salivales, pueden recomendarse exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:
- Biopsia: Si otras pruebas no dan un resultado claro, se puede tomar una pequeña muestra de tejido de la glándula salival para analizarla.
- Pruebas de función salival y de producción de lágrimas: Pueden ayudar a detectar afecciones como el síndrome de Sjögren que pueden afectar la producción de saliva.
Es importante consultar a su proveedor de atención médica para una evaluación personalizada y para recibir orientación sobre el enfoque diagnóstico más adecuado para su caso.
Las metas del tratamiento para las piedras (cálculos) en las glándulas salivales son aliviar los síntomas, quitar las piedras y prevenir que se formen de nuevo. Estas son las opciones de tratamiento y cómo funcionan:
- Tratamientos en casa: Chupe caramelos de limón sin azúcar y tome más agua para estimular la saliva y ayudar a que la piedra salga del conducto. Aplicar calor y masajear suavemente el área afectada también puede ayudar a desprender la piedra.
- Tratamientos médicos: Si los cuidados en casa no funcionan, un profesional de la salud o un dentista puede empujar la piedra hacia afuera presionando ambos lados del conducto. Para piedras más grandes o más profundas, puede ser necesaria su extracción mediante cirugía. Otra opción es la litotricia extracorpórea por ondas de choque (LEOC): se usan ondas de sonido de alta energía para romper la piedra en pedazos más pequeños, lo que permite que pasen por el conducto.
- Antibióticos: Si hay una infección, se pueden recetar antibióticos (medicinas que combaten bacterias) para tratarla.
Es importante saber que las recomendaciones específicas dependen de su situación individual. Por eso, consulte con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados. La dosis de los medicamentos (cómo y cuándo se toman) puede verse afectada por muchos factores. Es esencial que confirme la dosis adecuada para usted con su profesional de la salud. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Para más información sobre efectos secundarios, consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento.