Tratamiento de apoyo para la pancreatitis

Descripción general

La pancreatitis es cuando el páncreas se inflama. El páncreas es una glándula en el abdomen. Produce sustancias para la digestión (enzimas digestivas) y hormonas como la insulina. Hay dos tipos principales: aguda y crónica. La pancreatitis aguda empieza de repente. Por lo general mejora en pocos días con reposo y tratamiento. La pancreatitis crónica dura mucho tiempo y requiere manejo constante.

Las terapias de apoyo son una parte importante del tratamiento. Buscan aliviar los síntomas, evitar más daño al páncreas y manejar otros problemas de salud. Estas son algunas terapias de apoyo comunes:

  • Manejo del dolor: La pancreatitis puede causar dolor abdominal intenso. Para aliviarlo, medicamentos de venta libre como acetaminofén (paracetamol) o ibuprofeno pueden ayudar cuando el dolor es leve. Sin embargo, hable con su médico antes de tomar cualquier medicamento. En algunos casos, un especialista en dolor puede ayudar a manejar el dolor más difícil.
  • Cambios en la alimentación: Hacer ciertos ajustes en su dieta puede aliviar los síntomas y cuidar el páncreas. Por ejemplo, su médico o un dietista o nutricionista puede recomendar una dieta baja en carbohidratos y alta en proteínas, con restricción de ciertos tipos de grasas. Comer comidas pequeñas, bajas en grasa, con más frecuencia también puede ayudar.
  • Suplementos de vitaminas y enzimas: La pancreatitis puede afectar la absorción de nutrientes de los alimentos y causar deficiencias. Tomar enzimas digestivas en pastillas o cápsulas puede mejorar la absorción y prevenir deficiencias de vitaminas. Además, puede ser necesario reemplazar vitaminas que el cuerpo absorbe con las grasas (vitaminas liposolubles) para asegurar una buena nutrición.
  • Cambios en el estilo de vida: Evite el alcohol, ya que puede dañar más el páncreas y empeorar los síntomas. También se recomienda dejar el consumo de tabaco, porque fumar puede acelerar el avance de la enfermedad.

Las terapias de apoyo ayudan a aliviar el dolor, controlar los síntomas, prevenir complicaciones y mejorar su calidad de vida. Sin embargo, hable con su médico antes de hacer cambios o empezar nuevas terapias. Él o ella le dará indicaciones personalizadas según su condición y sus necesidades.