Causas y factores de riesgo de la pancreatitis crónica

Resumen

La pancreatitis crónica es una enfermedad en la que una inflamación por mucho tiempo en el páncreas hace que el tejido sano se reemplace por tejido cicatricial grueso (como una cicatriz). Este cambio no se puede revertir. Esto causa pérdida de funciones importantes del páncreas, como ayudar a la digestión y producir hormonas. La causa más común es beber mucho alcohol durante muchos años.

Otras posibles causas incluyen:

  • Factores genéticos: Algunas personas tienen una forma rara y hereditaria de pancreatitis crónica (pasa en la familia), lo que aumenta el riesgo de tener la enfermedad a una edad temprana (por lo general antes de los 20 años). Cambios (mutaciones) en un gen relacionado con la fibrosis quística, una afección que afecta los pulmones y otros órganos, también pueden causar pancreatitis crónica.
  • Bloqueo del conducto pancreático: Si el conducto (tubo) que drena las enzimas digestivas del páncreas se bloquea, puede causar pancreatitis crónica. Este bloqueo puede deberse a cálculos biliares (pedazos duros como piedras que se forman en la vesícula biliar), cicatrices de cirugías previas, tumores o cambios poco comunes en la forma o ubicación del conducto pancreático.
  • Detectar estos bloqueos a tiempo permite tratamientos como cirugía o colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE), un procedimiento para abrir conductos bloqueados, y así prevenir más daño al páncreas.
  • Pancreatitis autoinmunitaria: En algunos casos, el sistema inmunitario ataca por error al páncreas y causa pancreatitis crónica. Esto sucede cuando el cuerpo produce anticuerpos (proteínas que normalmente combaten infecciones) que atacan el páncreas. La causa exacta no se conoce bien.
  • Triglicéridos altos en la sangre: Niveles muy altos de triglicéridos, un tipo de grasa en la sangre, también pueden contribuir al desarrollo de pancreatitis crónica.
  • Causas desconocidas: En algunos casos, el equipo de salud no puede encontrar una causa específica de la pancreatitis crónica. A esto se le llama pancreatitis idiopática (de causa desconocida).
Factores de riesgo que no se pueden cambiar

Hay cosas que aumentan el riesgo de pancreatitis crónica (inflamación del páncreas que dura mucho tiempo) y que no se pueden cambiar ni controlar. Estas incluyen:

  • Edad: La pancreatitis crónica es más común en personas entre 50 y 70 años.
  • Sexo asignado al nacer: Los hombres tienen un riesgo un poco mayor de desarrollar pancreatitis crónica que las mujeres.
  • Genética: Las diferencias en los genes (la herencia que recibimos de nuestros padres) influyen mucho en la pancreatitis crónica, sobre todo cuando empieza a una edad temprana. Se han encontrado varios factores genéticos y la investigación sigue descubriendo nuevos genes relacionados con la enfermedad.
  • Raza u origen étnico: Aunque la raza u el origen étnico por sí solos no causan pancreatitis crónica, algunos estudios muestran que ciertos grupos pueden tener un riesgo más alto. Este factor está influido por muchos otros factores y no es la única causa.

Recuerde: estas cosas no se pueden cambiar ni controlar. Aun así, conocerlas ayuda a los profesionales de la salud a identificar a las personas que podrían tener un riesgo más alto de desarrollar pancreatitis crónica y a brindar la atención y el apoyo adecuados.

Factores de riesgo que se pueden cambiar

Algunos factores de riesgo de pancreatitis crónica se pueden cambiar. Estos incluyen:

  • Fumar tabaco: Fumar tabaco es un factor de riesgo importante y modificable para la pancreatitis crónica.
  • Consumo de alcohol: Tomar demasiado alcohol durante mucho tiempo puede aumentar el riesgo de pancreatitis crónica.
  • Alimentación: Algunos hábitos de alimentación se relacionan con un mayor riesgo. Comer carne roja con frecuencia y alimentos con muchos azúcares (como dulces y refrescos) puede aumentar el riesgo.
  • Exceso de peso: Tener el índice de masa corporal (IMC) por encima de lo normal puede aumentar el riesgo de pancreatitis crónica.
  • Síndrome metabólico: Este conjunto de problemas de salud, que incluye presión arterial alta, azúcar alta en la sangre, grasa extra alrededor de la cintura y colesterol alto, puede aumentar el riesgo de pancreatitis crónica.
  • Enfermedad periodontal: La mala salud bucal, en especial la enfermedad periodontal (infección grave de las encías), se ha identificado como un posible factor de riesgo modificable para la pancreatitis crónica.

Es importante saber que, aunque estos factores pueden aumentar el riesgo de presentar pancreatitis crónica, no significa que una persona vaya a desarrollarla. Además, lo mejor es que hable con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre cómo manejar estos factores de riesgo.

Cómo reducir los riesgos

Para prevenir o reducir las probabilidades de tener pancreatitis crónica (inflamación duradera del páncreas), usted puede tomar varias medidas:

  • Deje o limite el alcohol: Evitar el consumo de alcohol reduce mucho el riesgo de tener pancreatitis crónica, sobre todo en quienes beben grandes cantidades con regularidad. Reducir o dejar por completo el alcohol puede ayudar a prevenir la pancreatitis.
  • Controle sus enfermedades crónicas: Es importante cuidar los problemas de salud de larga duración, como la diabetes, que pueden causar inflamación constante y dañar el páncreas. Al manejar bien estas afecciones, usted puede bajar su riesgo de tener pancreatitis crónica.
  • Mantenga un estilo de vida saludable: Seguir un estilo de vida saludable también ayuda a bajar el riesgo de pancreatitis crónica. Esto incluye alcanzar o mantener un peso corporal saludable, porque el exceso de peso aumenta el riesgo de enfermedades del páncreas. El ejercicio y la actividad física regulares pueden ayudar a prevenir la diabetes tipo 2, que es un factor de riesgo para la pancreatitis crónica.

Es importante saber que, aunque estas acciones pueden ayudar a reducir el riesgo de pancreatitis crónica, no la previenen por completo. Si le preocupan sus factores de riesgo o desea recomendaciones personalizadas, lo mejor es hablar con su profesional de la salud. Su profesional de la salud puede darle orientación según su historia clínica y su situación.