Acerca de la pancreatitis aguda

Descripción general

La pancreatitis aguda (PA) es una inflamación repentina del páncreas. En esta enfermedad, las enzimas del páncreas (sustancias que ayudan a digerir los alimentos) dañan el tejido del páncreas. Esto hace que la glándula no funcione bien y puede afectar a otros órganos y sistemas del cuerpo. La PA se caracteriza por muerte de células e inflamación en el páncreas.

La causa exacta puede variar. Incluye factores como el consumo de alcohol, fumar tabaco, la obesidad y problemas del metabolismo (cómo el cuerpo procesa grasas y azúcares). Es importante tratarla pronto y detectar temprano qué tan grave es.

Causas y factores de riesgo

Las causas de la pancreatitis aguda incluyen:

  • Cálculos biliares (piedras en la vesícula): cuando una piedra pequeña de la vesícula se mueve a otras partes del aparato digestivo, puede bloquear el paso de la bilis (un líquido digestivo) y causar dolor e inflamación.
  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Niveles altos de triglicéridos en la sangre.
  • Ciertos medicamentos, como antibióticos llamados tetraciclinas, retinoides y estatinas.
  • Traumatismo fuerte en el abdomen o lesión durante cirugías.

Los factores de riesgo no modificables son los que no se pueden cambiar. Para la pancreatitis aguda, estos incluyen:

  • Mutaciones (cambios) en genes como PRSS1, CPA1 y CFTR.
  • Afecciones autoinmunes (cuando el sistema de defensa ataca al propio cuerpo), en especial la pancreatitis autoinmune tipo II.

Los factores de riesgo modificables son los que sí se pueden cambiar o influir. Para la pancreatitis aguda, estos incluyen:

  • Fumar cigarrillos.
  • Obesidad (exceso de peso).
  • Diabetes.
  • Consumo excesivo de alcohol.

Es importante saber que, aunque estos factores contribuyen al desarrollo de la pancreatitis aguda, cada caso puede ser diferente. Lo mejor es consultar con un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.

Síntomas

Los síntomas iniciales más comunes de la pancreatitis aguda incluyen:

  • Dolor en el abdomen que puede ir de tolerable a intenso
  • Dolor que por lo general se siente justo debajo de las costillas
  • Dolor en el lado izquierdo o derecho del abdomen
  • Dolor que puede extenderse hacia la espalda, el costado, el pecho o la parte baja del abdomen
  • Dificultad para encontrar una posición cómoda; inclinarse hacia adelante o acostarse de lado puede disminuir el dolor
  • Empeoramiento del dolor después de comer

Otros síntomas comunes que pueden aparecer más adelante o con mayor gravedad de la pancreatitis aguda incluyen:

  • Náuseas y vómitos
  • Falta de apetito
  • Hinchazón del abdomen
  • Fiebre
  • Dificultad para respirar
  • Debilidad
  • Choque (en casos graves)

Es importante saber que estos síntomas pueden variar de una persona a otra. Si presenta síntomas persistentes o que empeoran, busque atención médica.

Diagnóstico

Para diagnosticar la pancreatitis aguda, se suelen realizar los siguientes estudios y pruebas:

  • Análisis de sangre: miden las enzimas del páncreas, como la lipasa y la amilasa, en la sangre.
  • Estudios de imagen: la ecografía (ultrasonido) suele ser la primera prueba de imagen para confirmar o descartar el diagnóstico y buscar posibles causas. La resonancia magnética (RM) y la tomografía computarizada (TC) ayudan a ver complicaciones locales (problemas cerca del páncreas), detectar muerte del tejido del páncreas y evaluar qué tan grave es la enfermedad.

Es importante saber que estos métodos diagnósticos deben realizarlos profesionales de la salud.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de la pancreatitis aguda son:

  • Mantener las funciones del cuerpo y aliviar los síntomas: Los medicamentos para el dolor (analgésicos) ayudan a manejar el dolor de la pancreatitis aguda leve. Se pueden usar sondas nasogástricas (un tubo delgado por la nariz hasta el estómago) para quitar el exceso de líquido y aire, y así aliviar las náuseas y los vómitos. Se necesita reposo intestinal para que el tubo digestivo sane; por eso no comerá ni beberá por la boca hasta que su condición mejore.
  • Prevenir la deshidratación: La deshidratación es común en la pancreatitis y puede empeorar los síntomas y causar complicaciones. El personal de salud suele poner líquidos por la vena (intravenosos) durante las primeras 24 a 48 horas.
  • Bajar los triglicéridos: En casos de pancreatitis aguda causada por triglicéridos altos (hipertrigliceridemia), bajar los triglicéridos es prioridad. Esto puede incluir restricciones en la alimentación y líquidos por la vena.
  • Dar apoyo con la alimentación (soporte nutricional): El objetivo es prevenir la desnutrición, corregir la pérdida de proteínas del cuerpo (lo que los médicos llaman balance de nitrógeno negativo), bajar la inflamación y mejorar la recuperación. Se recomienda iniciar pronto una sonda de alimentación (un tubo delgado que lleva alimento al estómago o intestino) para proteger la capa interna protectora del intestino (la mucosa).
  • Disminuir el riesgo de complicaciones: En personas con triglicéridos muy altos, puede ser necesario un tratamiento más intensivo para reducir el riesgo de complicaciones.

Las decisiones de tratamiento deben ser personalizadas, según sus características y metas de salud. Recuerde consultar con su profesional de la salud antes de empezar cualquier medicamento nuevo o plan de tratamiento, ya que pueden incluir dosis de medicamentos y posibles efectos secundarios.