Ojos amarillos como síntoma de insuficiencia del hígado

Descripción general

Los ojos amarillos pueden ser un síntoma de insuficiencia hepática. Indican que algo no está bien en el hígado. Cuando la parte blanca de los ojos se pone amarilla, se llama ictericia.

  • La ictericia ocurre cuando hay demasiado nivel de bilirrubina en la sangre. La bilirrubina es una sustancia de desecho amarilla que está en la bilis y ayuda a descomponer las grasas. Si hay demasiada bilirrubina, puede pasar a los tejidos, como la piel y los ojos, y ponerlos amarillos.
  • Reconocer los ojos amarillos ayuda a identificar problemas del hígado. Además de los ojos, la piel también puede volverse amarilla. A veces la ictericia viene con otros síntomas como cansancio, orina oscura, heces pálidas y dolor abdominal.
  • Si hay ictericia, es muy importante buscar atención médica. Hay varias causas. Muchas necesitan tratamiento. Si no se trata, o si la causa es grave, pueden presentarse complicaciones como daño en los tejidos y falla de órganos.

Acciones y tratamientos recomendados cuando hay ictericia:

  • Consulte a un médico: Si nota que sus ojos o su piel tienen un tono amarillo, hable con un médico. Él o ella puede evaluar sus síntomas y determinar la causa de la ictericia.
  • Tratamiento médico: Según la causa, su médico puede recomendar tratamientos específicos. Esto puede incluir medicinas para tratar una enfermedad o una lesión del hígado, tratar bloqueos en los conductos de la bilis, o controlar afecciones que aumentan la producción de bilirrubina.
  • Citas de seguimiento: Puede ser necesario asistir a revisiones regulares para vigilar su estado y confirmar que el tratamiento funciona.
  • Atención médica de urgencia: Si el amarillo de sus ojos es muy intenso o viene con síntomas graves, como dolor abdominal intenso o un empeoramiento rápido de su salud, busque atención médica de emergencia.

Recuerde: esta información ofrece una guía general para reconocer y manejar los ojos amarillos como un síntoma de insuficiencia hepática. Siempre es importante consultar a un profesional de la salud para recibir consejos y opciones de tratamiento personalizados para su situación.