Opciones de tratamiento para la cirrosis biliar primaria
La colangitis biliar primaria (CBP), antes llamada cirrosis biliar primaria, es una enfermedad en la que se dañan los conductos biliares del hígado. Estos conductos pequeños llevan la bilis, un líquido que ayuda a descomponer la grasa y a absorber algunas vitaminas. Cuando los conductos biliares se dañan, la bilis se acumula en el hígado. Con el tiempo, esto causa cicatrices y más daño.
Los objetivos del tratamiento de la CBP son:
- Frenar la progresión de la enfermedad: El objetivo principal es evitar más daño en el hígado al reducir la acumulación de bilis y frenar la cicatrización.
- Controlar los síntomas: Los tratamientos buscan disminuir síntomas molestos como el cansancio y la picazón, para mejorar su vida diaria.
- Mejorar la función del hígado: Al mantener el hígado funcionando lo mejor posible, los tratamientos ayudan a cuidar la salud en general y a prevenir complicaciones.
- Mejorar la calidad de vida: Aunque no hay cura, el tratamiento ayuda a vivir con más comodidad y a evitar daño grave en el hígado.
Aunque la colangitis biliar primaria no tiene cura, un diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado pueden marcar una gran diferencia en el control de la enfermedad. Al enfocarse en controlar los síntomas y en conservar la salud del hígado, las personas con CBP pueden llevar una vida plena y reducir el riesgo de complicaciones graves.
Los tratamientos recomendados para la cirrosis biliar primaria (CBP; en inglés, PBC) incluyen:
- Medicamentos:
- Ácido ursodesoxicólico (ursodiol): Es el tratamiento principal para la CBP. Ayuda a frenar el daño del hígado al mover la bilis del hígado al intestino delgado. Funciona mejor cuando se empieza en etapas iniciales de la enfermedad. Efectos secundarios posibles: aumento de peso, diarrea y caída del cabello.
- Ácido obeticólico: Se usa en personas que no toleran o no responden al ácido ursodesoxicólico. Reduce la producción de bilis y ayuda a expulsar la bilis del hígado, lo que baja la cantidad de bilis en el hígado.
- Cambios en el estilo de vida:
- Evitar el alcohol: El alcohol puede dañar más el hígado. Por eso, es importante evitarlo o moderar su consumo.
- Comer una dieta nutritiva y equilibrada: Una alimentación saludable apoya la salud del hígado y el bienestar general.
- Controlar el peso: Mantener un peso saludable ayuda a reducir la carga sobre el hígado.
- Procedimientos terapéuticos:
- Trasplante de hígado: En casos graves de CBP en los que otros tratamientos no han sido eficaces, pueden recomendarle un trasplante de hígado. Un trasplante de hígado consiste en reemplazar el hígado dañado por uno sano de un donante.
Es importante hablar de estos tratamientos con un profesional de la salud. Esta persona puede darle recomendaciones personalizadas según su situación. Antes de sugerir un plan de tratamiento, tendrá en cuenta factores como la etapa de la CBP, su salud en general y otras afecciones que usted tenga.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su caso. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer otros posibles efectos secundarios.