Opciones de tratamiento para la enfermedad poliquística del hígado

Objetivos del tratamiento
La enfermedad poliquística del hígado es una afección hereditaria (genética) poco frecuente en la que se forman muchos quistes llenos de líquido en el hígado. El objetivo principal del tratamiento es aliviar los síntomas, mejorar la calidad de vida y frenar el avance de la enfermedad. Aunque el trasplante de hígado es la única cura, otros tratamientos buscan controlar la enfermedad y mejorar el bienestar de la persona. Estas terapias quizá no eliminen por completo la enfermedad, pero pueden ayudar a controlar los síntomas. Cada tratamiento tiene un equilibrio entre qué tanto ayuda y sus posibles efectos secundarios; por eso, es importante medir el éxito según el alivio de los síntomas y la calidad de vida en general.
Opciones de tratamiento

Para tratar la enfermedad poliquística del hígado, las opciones dependen del tipo de síntomas y de qué tan graves sean. Estas son algunas posibles opciones:

  • Medicamentos: Algunos medicamentos pueden ayudar a frenar el crecimiento de los quistes, reducir la producción de líquido y disminuir el tamaño del hígado. Incluyen:
  • Octreotida: Se aplica como inyección y puede ayudar a frenar el crecimiento de los quistes.
  • Lanreotida: Similar a la octreotida. También se aplica como inyección y puede reducir la producción de líquido y el tamaño del hígado.

Es fundamental consultar con su médico antes de empezar cualquier medicamento. Su médico evaluará su situación y decidirá si estos medicamentos son adecuados para usted.

  • Procedimientos quirúrgicos:
  • Escleroterapia por aspiración: Es un procedimiento poco invasivo para reducir el tamaño de los quistes y del hígado. Se usa sobre todo para quistes grandes y únicos, no para grupos de quistes pequeños. El cirujano hace una pequeña incisión en la piel y, guiado por ultrasonido, drena el quiste con una aguja. Luego coloca sustancias químicas para destruir la pared del quiste.
  • Fenestración laparoscópica (cirugía mínimamente invasiva): También llamada “destapar” el quiste. Sirve para tratar uno o varios quistes. El cirujano drena cada quiste y retira las partes que quedan del quiste.
  • Resección hepática: Si los quistes que causan síntomas están agrupados en un área del hígado, se puede recomendar extirpar esa parte del hígado con cirugía. Esto puede reducir los síntomas causados por el agrandamiento del hígado.
  • Trasplante de hígado: En casos muy graves, con síntomas incapacitantes, el trasplante puede ser la única forma de curar por completo la enfermedad. Se retira el hígado enfermo y se reemplaza por un hígado de un donante, que puede ser vivo o fallecido.
  • Cambios en el estilo de vida: Pueden ayudar a manejar la enfermedad y a mejorar la salud del hígado.
  • Deje de fumar: Dejar de fumar mejora la salud del hígado y reduce complicaciones relacionadas con la enfermedad.
  • Modere el alcohol: Limite el consumo de alcohol para evitar más daño al hígado.
  • Alimentación: Siga una dieta saludable, baja en sal y en grasas saturadas, para ayudar a controlar los síntomas y apoyar la función del hígado.
  • Actividad física: Haga actividad física regular, según le recomiende su médico, para mantener un peso saludable y mejorar su bienestar.

Tenga en cuenta que solo los cambios de estilo de vida pueden no ser suficientes para casos moderados o graves. Hable con un profesional de la salud con experiencia en esta enfermedad. Evaluarán su caso y le recomendarán el plan de tratamiento más adecuado según sus necesidades.

La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis apropiada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre posibles efectos secundarios.