Opciones de tratamiento para la enfermedad del hígado graso
La enfermedad del hígado graso ocurre cuando se acumula grasa en el hígado. Hay dos tipos:
- Enfermedad del hígado graso asociada a disfunción metabólica (MASLD). A veces se llama enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA) o esteatohepatitis no alcohólica (inflamación del hígado por grasa) (EHNA).
- Enfermedad del hígado graso por alcohol. A veces se llama esteatohepatitis alcohólica (inflamación del hígado por grasa causada por alcohol) (EHA).
El objetivo del tratamiento del hígado graso es frenar el avance de la enfermedad, controlar los síntomas y prevenir complicaciones. Tratar las causas de fondo y hacer algunos cambios en el estilo de vida puede ayudar a detener, o incluso revertir, el avance de la enfermedad.
Es importante saber que el hígado graso puede afectar a personas adultas y a niños. El tratamiento en niños se enfoca en detener la acumulación de grasa en el hígado y evitar daño al hígado. Esto puede incluir seguir un plan para bajar de peso, hacer más actividad física, comer alimentos más saludables y controlar problemas como la diabetes o la prediabetes.
Si tiene inquietudes sobre el hígado graso o su tratamiento, consulte a su médico o profesional de la salud, quien podrá darle consejos adecuados para su situación.
Cuando se trata de tratar la enfermedad por hígado graso (acumulación de grasa en el hígado), hay varias opciones que pueden ayudar. Se agrupan en tres categorías: cambios en el estilo de vida, medicamentos y procedimientos terapéuticos. A continuación, verá cada opción:
Cambios en el estilo de vida:
- No beber alcohol: Evite el alcohol porque puede empeorar el daño del hígado. Esta es la recomendación principal para el hígado graso por consumo de alcohol.
- Comer de forma saludable: Una alimentación equilibrada, baja en grasas saturadas, azúcares refinados y alimentos procesados, puede mejorar la salud del hígado.
- Reducir el exceso de peso: Bajar de peso poco a poco y mantener un peso saludable puede reducir la inflamación y la grasa en el hígado. La pérdida de peso suele ser una recomendación principal para la enfermedad de hígado graso asociada a disfunción metabólica (MASLD).
- Hacer ejercicio con regularidad: La actividad aeróbica de intensidad moderada al menos 150 a 200 minutos por semana ayuda a manejar el hígado graso.
Medicamentos:
- Medicamentos para tratar problemas metabólicos, como colesterol alto, triglicéridos altos o diabetes.
- Medicamentos para aliviar síntomas específicos del hígado graso. Por ejemplo, la colestiramina puede indicarse para disminuir la comezón en la cara y la piel causada por la enfermedad.
- Agonistas del receptor beta de la hormona tiroidea (THR-β): Es un tratamiento más reciente que puede indicarse a personas con MASLD y daño hepático temprano. Actúa evitando que el hígado forme grasa.
- Suplementos de vitamina E: Algunos estudios sugieren que la vitamina E puede ayudar a tratar la enfermedad por hígado graso no alcohólico (NAFLD) en adultos. Sin embargo, es importante consultar con un médico antes de iniciar cualquier suplemento.
- Bloqueadores del receptor de angiotensina (también llamados ARA‑II): Estos medicamentos han mostrado potencial para frenar la progresión de la esteatohepatitis no alcohólica (NASH). Sin embargo, su uso puede ser limitado porque bajan la presión arterial.
- Vacunas: Para las personas que no han sido vacunadas ni han tenido hepatitis viral, el médico puede recomendar la vacuna contra la hepatitis A y la hepatitis B para prevenir estas infecciones. Las personas con hígado graso que contraen hepatitis A o hepatitis B tienen más riesgo de presentar insuficiencia hepática.
Procedimientos terapéuticos:
- Cirugía bariátrica: En personas con obesidad y NAFLD, la cirugía bariátrica puede mejorar el estado del hígado al favorecer la pérdida de peso.
- Trasplante de hígado: En casos de insuficiencia hepática, el trasplante de hígado puede ser la única opción. Por lo general es el último recurso. Requiere evaluación cuidadosa, seguimiento y la disponibilidad de un hígado de donante adecuado.
Es importante saber que, aunque estas opciones se han sugerido para el hígado graso, siempre es mejor consultar con un profesional de la salud antes de iniciar cualquier tratamiento o tomar medicinas sin receta, vitaminas o suplementos, para asegurarse de que sean seguros si tiene enfermedad del hígado. El profesional de la salud podrá darle recomendaciones personalizadas según su condición y su historia clínica.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte a su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.