Opciones de tratamiento para la cirrosis

Objetivos del tratamiento

La cirrosis es una enfermedad crónica (de larga duración) en la que el tejido sano del hígado se reemplaza por tejido con cicatrices, también llamado fibrosis. Este daño no se puede deshacer y puede llevar a insuficiencia hepática (cuando el hígado deja de funcionar bien).

El objetivo del tratamiento para la cirrosis es frenar el avance de la enfermedad, controlar los síntomas y prevenir complicaciones.

Opciones de tratamiento

El tratamiento de la cirrosis puede variar según la causa y la etapa. El plan incluye tratar la causa principal.

Hay varias opciones recomendadas. Se agrupan en tres categorías: cambios en el estilo de vida, medicamentos y procedimientos terapéuticos. A continuación, se explica cada categoría y el efecto que se espera:

Cambios en el estilo de vida:

  • Dejar de fumar: Dejar por completo ayuda a mejorar la salud y a reducir el riesgo de complicaciones de la cirrosis.
  • Evitar el alcohol: No consumir alcohol es crucial, porque puede dañar más el hígado y acelerar el avance de la enfermedad.
  • Control del peso: Mantener un peso moderado es importante. La obesidad puede empeorar el daño del hígado y aumentar el riesgo de complicaciones.
  • Nutrición y cambios en la dieta: Siga una alimentación saludable, baja en sodio (sal) y rica en frutas, verduras y granos integrales para apoyar la salud del hígado.
  • Cambios en la actividad: Haga actividad física regular, según le recomiende su profesional de salud, para mantener un peso saludable y mejorar su bienestar.

Medicamentos:

  • Antivirales: Si la cirrosis es por hepatitis viral, los antivirales pueden ayudar a evitar más daño al hígado.
  • Diuréticos: Ayudan a reducir el exceso de líquido en el cuerpo, en especial cuando hay ascitis (acumulación de líquido en el abdomen).
  • Betabloqueadores: Se pueden recetar para reducir la hipertensión portal (presión alta en los vasos del hígado). Esto puede aliviar ciertos síntomas y complicaciones.
  • Vacunas: Las personas con cirrosis pueden tener menos defensas contra infecciones. Hable con su profesional de salud sobre las vacunas que usted necesita. Pueden incluir:
  • La vacuna anual contra la gripe y la vacuna contra la COVID-19.
  • La vacuna contra la hepatitis B para prevenir esa infección, que puede causar más daño al hígado.
  • Otras vacunas según su situación.

Procedimientos terapéuticos:

  • Intervenciones quirúrgicas: En algunos casos se realizan cirugías para tratar complicaciones específicas, como sangrado por várices (venas dilatadas) u obstrucción de las vías biliares.
  • Derivación portosistémica intrahepática transyugular (TIPS): Es un procedimiento que crea una conexión entre la vena porta (vena que lleva sangre al hígado) y la vena hepática para redirigir la sangre y reducir la hipertensión portal.
  • Trasplante de hígado: En casos graves, cuando el hígado está muy dañado, puede ser necesario un trasplante. Reemplaza el hígado enfermo por el hígado sano de un donante.

La elección del tratamiento depende de varios factores, como la causa de la cirrosis, la gravedad y sus factores personales. Por eso, consulte siempre con un profesional de salud para recibir consejos y guía personalizados sobre las opciones más adecuadas para su caso.

La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores. Consulte con su profesional de salud sobre la dosis que usted necesita. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.