Síntomas de la enfermedad poliquística del hígado
La enfermedad poliquística del hígado (PLD, por sus siglas en inglés) es una enfermedad genética poco común en la que se forman quistes (sacos llenos de líquido) por todo el hígado. La mayoría de las personas con PLD no tienen síntomas. Sin embargo, cuando aparecen, suelen hacerlo alrededor de los 50 años.
Síntomas comunes de la PLD:
- Abdomen hinchado: el abdomen se agranda por el crecimiento de los quistes en el hígado.
- Dolor abdominal: algunas personas pueden sentir dolor en el abdomen.
- Sensación de llenura rápida: sentirse lleno después de comer solo una pequeña cantidad de comida.
- Pérdida de peso: puede haber pérdida de peso sin querer.
- Náuseas y vómitos: algunas personas pueden presentar estos síntomas digestivos.
- Falta de aire: puede ocurrir porque los quistes grandes comprimen los órganos cercanos.
- Movimiento limitado: los quistes grandes pueden presionar órganos cercanos y causar molestia o limitar el movimiento.
Es importante saber que las complicaciones de la PLD son poco frecuentes, pero pueden incluir sangrado, infección o ruptura de quistes. Estas complicaciones pueden requerir atención médica inmediata.
Para tratar o aliviar los síntomas de la enfermedad hepática poliquística (EHP), hay varias opciones según qué tan graves sean los síntomas:
- Medicamentos: Se pueden indicar medicamentos inyectables como octreótido y lanreótido para frenar el crecimiento de los quistes o disminuir la acumulación de líquido y el tamaño del hígado.
- Escleroterapia con aspiración: Este procedimiento menos invasivo reduce el tamaño de los quistes y del hígado. Se usa una aguja, guiada por ecografía (ultrasonido), para drenar el quiste. Luego se aplican sustancias químicas para destruir la pared del quiste.
- Fenestración laparoscópica (cirugía de mínima invasión): También llamada “destechamiento”. Esta cirugía trata uno o más quistes al drenarlos y quitar las partes del quiste que quedan.
- Resección hepática: Si los quistes que causan síntomas están agrupados en una parte del hígado, el médico puede sugerir quitar esa sección para aliviar los síntomas de un hígado agrandado.
- Trasplante de hígado: En casos muy graves de EHP con síntomas que le impiden realizar sus actividades diarias, puede ser necesario un trasplante. Se retira todo el hígado y se reemplaza por el hígado de un donante, ya sea vivo o fallecido.
Es importante saber que, aunque estos tratamientos ayudan a controlar los síntomas, hoy no existe una cura para la EHP. Sin embargo, las personas con EHP pueden llevar una vida plena. Aunque la alimentación no puede prevenir ni curar la EHP, mantener una dieta equilibrada, baja en grasa y rica en fibra puede ayudar a proteger la función del hígado.
Si usted tiene estos síntomas o le preocupa su salud, lo mejor es consultar a su profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los posibles efectos secundarios.