Complicaciones de la enfermedad poliquística del hígado
La enfermedad hepática poliquística (EHP) es una afección genética poco común en la que se forman muchos quistes llenos de líquido en el hígado. La mayoría de las personas la heredan, y muchas no tienen síntomas. Sin embargo, en algunos casos pueden ocurrir complicaciones. A continuación, se presentan complicaciones comunes de la EHP y formas de prevenirlas o tratarlas:
- Hígado agrandado: A medida que los quistes crecen y se multiplican, el hígado puede agrandarse. Esto puede causar síntomas como ictericia (color amarillo en la piel y los ojos), dolor abdominal, aumento del tamaño del abdomen, náuseas y vómitos, picazón en la piel, moretones con facilidad, pérdida de peso sin proponérselo y cansancio.
- Para prevenir o manejar un hígado agrandado, mantenga un estilo de vida saludable. Coma una alimentación equilibrada, baja en grasa y rica en fibra. Haga ejercicio con regularidad. Siempre consulte a su médico antes de hacer cambios importantes en su alimentación o estilo de vida.
- Compresión de órganos cercanos: Los quistes agrandados pueden ejercer presión en el abdomen y en otros órganos cercanos. Esto puede causar falta de aire, malestar estomacal, dolor o molestia abdominal y reflujo ácido.
- Si tiene síntomas por compresión, consulte a su médico. Puede recomendar medicamentos o procedimientos para aliviar la presión sobre los órganos afectados.
- Ascitis (acumulación de líquido en el abdomen): Cuando los quistes presionan los vasos sanguíneos del hígado, puede acumularse líquido en el abdomen y causar ascitis. Los síntomas incluyen menor movilidad, hinchazón del abdomen y de las piernas, dolor, aumento de peso, náuseas y vómitos, y malestar estomacal.
- Si desarrolla ascitis por EHP, su médico puede indicar medicamentos llamados diuréticos (medicinas que ayudan a eliminar líquido). En casos graves, se puede hacer una paracentesis (procedimiento para drenar el exceso de líquido del abdomen).
- Complicaciones poco comunes: Aunque son raras, los quistes de la EHP a veces pueden sangrar, infectarse o romperse. Estas complicaciones pueden causar dolor abdominal intenso y fiebre.
- Si presenta dolor abdominal intenso o fiebre relacionados con quistes de EHP, busque atención médica de inmediato, ya que puede requerir tratamiento de urgencia.
Es importante saber que no hay una forma conocida de prevenir o curar la EHP solo con la dieta. Aun así, un estilo de vida saludable ayuda a proteger la función del hígado en general. Además, si le han diagnosticado EHP, es clave hacerse controles regulares del hígado para vigilar cambios en el tamaño y el crecimiento de los quistes y detectar complicaciones a tiempo.
Cada persona es diferente en el manejo de su salud. Siempre consulte a su médico para recibir consejos personalizados según sus necesidades.