Complicaciones de la insuficiencia del hígado
Descripción general
La insuficiencia hepática es una afección grave. Ocurre cuando el hígado no puede trabajar bien. Esto interrumpe sus funciones importantes en el cuerpo. Puede causar varias complicaciones:
- Hinchazón del cerebro: La insuficiencia hepática puede causar hinchazón del cerebro. Puede provocar cambios de ánimo, desorientación, somnolencia, confusión o incluso coma. Para prevenirla, es importante controlar la enfermedad del hígado y seguir el plan de tratamiento de su médico. En casos graves, pueden recetarle medicamentos para bajar la hinchazón.
- Sangrado en la parte alta del tubo digestivo: La insuficiencia hepática aumenta el riesgo de sangrado en el esófago o el estómago. Los síntomas pueden ser vomitar sangre o tener heces negras, muy oscuras y pegajosas, como alquitrán. Para prevenir el sangrado, evite sustancias que irritan el estómago, como el alcohol y ciertos medicamentos, por ejemplo, los antiinflamatorios no esteroideos (AINE). Si ocurre sangrado, pueden necesitarse procedimientos como una endoscopia (una prueba con una cámara flexible por la boca) o medicamentos.
- Anemia aplásica asociada a hepatitis: Es poco común, pero muy grave y pone en riesgo la vida. Ocurre cuando el cuerpo deja de producir suficientes glóbulos rojos debido a la insuficiencia hepática. El tratamiento puede incluir transfusiones de sangre o trasplante de médula ósea.
- Múltiples infecciones graves: La insuficiencia hepática debilita el sistema inmunitario y aumenta el riesgo de infecciones. Para prevenirlas, practique buena higiene, póngase las vacunas que le recomiende su médico y evite el contacto con personas con enfermedades contagiosas. Si aparecen infecciones, puede necesitar tratamiento rápido con antibióticos o medicamentos antivirales.
- Insuficiencia renal: La insuficiencia hepática puede causar daño o falla de los riñones por cambios en el flujo de sangre y en los líquidos del cuerpo. Para prevenirlo, hay que controlar la enfermedad del hígado y mantenerse bien hidratado. En algunos casos, puede requerirse diálisis (una máquina que ayuda a limpiar la sangre) para apoyar la función de los riñones.
- Problemas nutricionales y del metabolismo: La insuficiencia hepática puede afectar cómo el cuerpo procesa los nutrientes. Siga una dieta bien balanceada y trabaje con un dietista registrado que se especialice en enfermedades del hígado. Si es necesario, pueden recomendarle suplementos nutricionales.
- Problemas en los pulmones: La insuficiencia hepática puede contribuir a complicaciones como edema pulmonar (acumulación de líquido en los pulmones), neumonía (infección de los pulmones) y traqueobronquitis (inflamación de las vías respiratorias). Para prevenir estos problemas, es importante controlar los líquidos del cuerpo y recibir tratamiento adecuado si aparece una infección respiratoria.
La prevención y el tratamiento de estas complicaciones requieren seguimiento cercano por profesionales de la salud con experiencia en insuficiencia hepática. Trabaje de cerca con su equipo de atención, siga sus indicaciones y avise de inmediato cualquier síntoma nuevo o preocupación que surja.