Acerca del síndrome de Reye

Descripción general

El síndrome de Reye es una enfermedad poco frecuente que afecta distintas partes del cuerpo, sobre todo el cerebro y el hígado. Suele verse en niñas y niños de 3 a 12 años después de una infección por virus, como la gripe o la varicela.

Aunque la causa exacta no está clara, los expertos creen que puede haber una relación con el uso de ácido acetilsalicílico (aspirina) o de productos que lo contienen durante una enfermedad viral. En el síndrome de Reye, las mitocondrias (pequeñas estructuras dentro de las células que producen energía) no funcionan bien. Esto causa problemas graves, como hinchazón del cerebro y acumulación de grasa en el hígado.

Sin tratamiento rápido, el síndrome de Reye puede poner en riesgo la vida. Para prevenirlo, no le dé ácido acetilsalicílico (aspirina) a niñas y niños con fiebre o síntomas parecidos a la gripe.

Causas y factores de riesgo

La causa exacta del síndrome de Reye aún se desconoce. Los investigadores creen que puede deberse a una respuesta anormal a la aspirina o a productos con aspirina tomados durante una infección viral.

Causa básica del síndrome de Reye:

  • Disfunción mitocondrial: Las partes de las células que producen energía (mitocondrias) dejan de funcionar bien. Esto causa daño en varios órganos, sobre todo en el cerebro y el hígado.

Factores de riesgo del síndrome de Reye, que pueden aumentar las probabilidades de tener esta afección:

  • Edad: Aunque puede ocurrir a cualquier edad, afecta con más frecuencia a niños de 3 a 12 años.
  • Infecciones virales: Suele aparecer después de una infección por virus, como la gripe, el resfriado común o la varicela.
  • Uso de aspirina durante una infección viral: Tomar aspirina o medicinas que contienen aspirina durante una infección viral puede aumentar el riesgo. Evite dar aspirina o medicinas con aspirina a niños con fiebre o síntomas gripales.

Consulte con su profesional de la salud para obtener más información sobre el síndrome de Reye y sus factores de riesgo.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes del síndrome de Reye incluyen:

  • Vómitos frecuentes (cada pocas horas durante uno o dos días)
  • Somnolencia extrema (letargo)
  • Confusión
  • Irritabilidad y volverse inusualmente agresivo o molestarse con facilidad
  • Respiración rápida (hiperventilación)

A medida que el síndrome de Reye empeora o se hace más grave, pueden aparecer otros síntomas comunes, como:

  • Pérdida del conocimiento
  • Convulsiones

Es importante saber que en los bebés, los síntomas del síndrome de Reye pueden no seguir el patrón típico descrito arriba. Los bebés con síndrome de Reye no siempre vomitan. El síndrome de Reye puede causar daño grave al cerebro y al hígado si no se diagnostica y trata de inmediato. Si sospecha síndrome de Reye, busque atención médica de inmediato.

Diagnóstico

Para diagnosticar el síndrome de Reye, normalmente se hacen estos exámenes y pruebas:

  • Examen físico: El profesional de la salud busca señales del síndrome de Reye, como comportamiento inusual, hinchazón o dolor, que pueden indicar problemas en el cerebro o el hígado.
  • Análisis de sangre: Incluyen pruebas de función hepática (para ver cómo trabaja el hígado). Ayudan a detectar niveles anormales de enzimas del hígado y de amoníaco en la sangre, señales comunes del síndrome de Reye.
  • Pruebas de imagen: Una ecografía o una tomografía computarizada (TC) del hígado y del cerebro pueden mostrar acumulación de grasa en el hígado o hinchazón del cerebro, que se relacionan con el síndrome de Reye.

Para saber qué tan grave es o confirmar el diagnóstico del síndrome de Reye, pueden hacerse pruebas adicionales:

  • Biopsia del hígado: Se toma un pedacito del hígado y se examina con un microscopio para evaluar el daño causado por el síndrome de Reye.
  • Punción lumbar: Se analiza el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal (líquido cefalorraquídeo) para descartar infecciones u otras causas de hinchazón del cerebro que pueden parecerse al síndrome de Reye.

Es importante saber que diagnosticar el síndrome de Reye puede ser difícil, porque puede parecerse a otras enfermedades graves. Por eso, si hay sospecha del síndrome de Reye según los síntomas y los antecedentes, pueden necesitarse más pruebas para confirmar el diagnóstico. Consulte siempre con un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y el manejo adecuado.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento del síndrome de Reye son proteger el cerebro de daño irreversible al prevenir o reducir la hinchazón del cerebro y dar cuidados de apoyo. Estos son los tipos de tratamiento y cómo ayudan a lograr estos objetivos:

  • Medicamentos: Se pueden usar para bajar la hinchazón del cerebro o tratar problemas causados por el fallo del hígado. Estos medicamentos ayudan a reducir la inflamación y a aliviar los síntomas del síndrome de Reye.
  • Líquidos con azúcar y sales: Se administran por vía intravenosa (por vena) para hidratar y mantener el equilibrio de sales y líquidos en el cuerpo. Esto ayuda a que el cuerpo funcione bien y a prevenir más complicaciones.
  • Intubación: En casos más graves, puede ser necesario colocar un tubo en la vía respiratoria (intubación) para ayudarle a respirar. Así se asegura que llegue suficiente oxígeno al cerebro y a otros órganos vitales.
  • Cuidados de apoyo: Se necesita vigilancia y tratamiento en el hospital. Esto incluye revisar con frecuencia los signos vitales, la función del cerebro y la salud del hígado. Los cuidados de apoyo se enfocan en controlar los síntomas, evitar complicaciones y ayudarle a recuperarse.

Es importante saber que el tratamiento del síndrome de Reye solo debe darse bajo la supervisión de profesionales de la salud.

La dosis de los medicamentos puede variar por varios factores. Por eso es muy importante consultar con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados. También pueden ocurrir otros efectos secundarios con los medicamentos. Hable sobre los posibles riesgos y beneficios con su profesional de la salud o lea la información del medicamento.