Sobre los niveles altos de bilirrubina en recién nacidos

Descripción general
La hiperbilirrubinemia neonatal, también llamada ictericia neonatal, es cuando la piel del recién nacido, el blanco de los ojos y el interior de la boca se ponen amarillos. Esto pasa por niveles altos de bilirrubina, una sustancia amarilla que se produce cuando los glóbulos rojos se rompen. En los recién nacidos, el hígado, que ayuda a eliminar la bilirrubina, puede no estar del todo maduro. Por eso le cuesta procesarla y sacarla del cuerpo. Esto hace que la bilirrubina se acumule y cause el color amarillo. La ictericia neonatal es muy común y afecta a la mayoría de los recién nacidos en todo el mundo. La mayoría de los casos desaparecen solos sin tratamiento, pero los casos graves pueden causar problemas y pueden requerir hospitalización. Vigilar y tratar esta afección es importante para prevenir posible daño cerebral a largo plazo.
Causas y factores de riesgo

La ictericia en el recién nacido se debe a varias causas y factores de riesgo, entre ellos:

  • Factores genéticos: Algunos genes afectan qué tan bien las enzimas del hígado procesan la bilirrubina. Por ejemplo, cambios en un gen llamado UGT1A1 (mutaciones) pueden reducir la capacidad de esta enzima para unir la bilirrubina a otras sustancias, lo cual se necesita para eliminarla del cuerpo. Cuando esta enzima no funciona bien, suben los niveles de bilirrubina sin procesar.
  • Factores perinatales (alrededor del nacimiento): Ciertos problemas relacionados con el parto aumentan el riesgo de ictericia. Por ejemplo, lesiones durante el parto, como una lesión en la cabeza, pueden hacer que se descompongan más glóbulos rojos y se libere más bilirrubina.
  • Factores maternos: Algunos factores de la madre aumentan el riesgo de ictericia y no se pueden cambiar. Por ejemplo:
  • Edad materna mayor de 25 años: aumenta levemente el riesgo.
  • Tipos de sangre incompatibles entre madre y bebé: pueden aumentar la probabilidad de que suba la bilirrubina del bebé.
  • Factores del recién nacido: Ciertas características del bebé aumentan la probabilidad de ictericia. Entre ellas:
  • Ser varón: los bebés varones tienen un riesgo un poco mayor, aunque la causa exacta no se conoce bien.
  • Cantidad alta de glóbulos rojos inmaduros: al descomponerse, producen más bilirrubina y aumenta el riesgo de ictericia.
  • Tratamiento con inmunoglobulina intravenosa (IGIV): a veces se usa en bebés con ciertos problemas de la sangre. Puede subir la bilirrubina y aumentar el riesgo de ictericia.

Es importante saber que estos factores de riesgo pueden ser distintos en cada bebé. Siempre consulte con un profesional de la salud para recibir orientación y manejo personalizados.

Síntomas

Los primeros síntomas de la ictericia neonatal pueden incluir:

  • Coloración amarilla de la piel y de los ojos (ictericia)
  • Heces muy claras
  • Orina oscura

A medida que la afección avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:

  • Mucho sueño o decaimiento
  • Se alimenta poco o tiene dificultad para amamantar
  • Llanto muy agudo
  • Arquea la espalda
  • Músculos rígidos o flojos
  • Cuesta despertar al bebé o mantenerlo despierto
  • Irritabilidad o está muy inquieto

La mayoría de los casos de ictericia neonatal son leves y se quitan por sí solos. Sin embargo, en casos graves, la ictericia puede causar daño al cerebro y a los nervios y otros problemas de salud. Por eso, es esencial vigilar de cerca los síntomas de su bebé y comuníquese con un médico si ve cambios que le preocupan o si la ictericia parece empeorar. Un profesional de la salud puede darle el tratamiento y los consejos adecuados para la condición de su bebé.

Diagnóstico

Para diagnosticar la ictericia neonatal, suelen realizarse los siguientes exámenes y pruebas:

  • Examen físico: El profesional de la salud revisará la piel y los ojos del bebé para ver si están amarillos. Esto puede ser señal de bilirrubina alta (una sustancia en la sangre que, cuando sube, puede poner la piel y los ojos amarillos).
  • Pruebas de laboratorio: Se pueden pedir análisis de sangre para medir los niveles de bilirrubina.

Para saber qué tan avanzada o grave es la ictericia neonatal, se pueden hacer más exámenes y pruebas:

  • Pruebas genéticas: En algunos casos, ayudan a buscar cambios en los genes que podrían causar bilirrubina alta.
  • Estudios de imagen: Se pueden usar radiografías o resonancias magnéticas para descartar otros problemas que puedan causar ictericia, como problemas del hígado o de los conductos que llevan la bilis.
  • Otras pruebas clínicas: Se pueden hacer pruebas de audición u otros exámenes específicos si la ictericia se vuelve grave, ya que a veces puede afectar la audición.
  • Vigilancia continua: Se pueden hacer análisis de sangre regulares para seguir los niveles de bilirrubina con el tiempo. Esto ayuda a ver si la ictericia mejora o si se necesita tratamiento.

Es importante consultar con su profesional de la salud para decidir qué exámenes y pruebas son adecuados para su situación.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de la ictericia neonatal (color amarillo de la piel y los ojos del recién nacido) son:

  • Bajar los niveles de bilirrubina en la sangre para prevenir daño en el cerebro y una afección grave llamada kernicterus (daño grave del cerebro por bilirrubina muy alta).
  • Prevenir los efectos dañinos del exceso de bilirrubina en el cerebro y los nervios del recién nacido.

Los tratamientos recomendados para lograr estos objetivos son:

  • Fototerapia: Es el tratamiento principal para la ictericia neonatal. Consiste en exponer la piel del bebé a luces especiales. Estas luces ayudan a descomponer la bilirrubina en una forma no tóxica. Luego el cuerpo la elimina por la orina y las heces.
  • Transfusión de recambio (exanguinotransfusión): En casos graves, cuando la fototerapia no es suficiente, se puede hacer una transfusión. Este procedimiento retira una pequeña cantidad de sangre del bebé y la reemplaza con sangre de donante. Esto ayuda a bajar los niveles de bilirrubina.
  • Medicamentos: En algunos casos se pueden recetar medicamentos para ayudar a bajar la bilirrubina. Pueden aumentar su eliminación por la orina o disminuir la cantidad que se produce.
  • Cambios en los cuidados: Asegúrese de que su bebé se alimente bien y reciba suficientes nutrientes. Esto ayuda a eliminar la bilirrubina. Se recomienda la lactancia materna porque favorece evacuaciones regulares, lo que ayuda a eliminar la bilirrubina.
  • Vigilancia y seguimiento: Es esencial medir la bilirrubina con regularidad. Así se confirma que el tratamiento funciona y que los niveles bajan como se espera. Las visitas de seguimiento con profesionales de la salud son necesarias para evaluar el progreso del bebé y hacer los ajustes necesarios al plan de tratamiento.

Es importante saber que un profesional de la salud debe decidir el tipo específico de medicamento y la dosis según la condición y las necesidades de cada bebé. Además, cada opción de tratamiento puede tener riesgos y efectos secundarios. Hable de esto con su profesional de la salud.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.