Acerca de la enteritis por radiación
Las causas de la enteritis por radiación (inflamación del intestino causada por la radioterapia) incluyen:
- Daño e inflamación de células y tejidos sanos del intestino por la radioterapia. Aunque la radiación se dirige a las células del cáncer, también puede dañar el tejido sano cercano.
- Pérdida de células en el intestino, lo que causa hinchazón, inflamación y síntomas como dolor abdominal, náuseas y diarrea.
- La exposición acumulada a la radiación puede dañar lentamente el revestimiento interno del intestino y causar problemas a largo plazo.
Los factores de riesgo que no se pueden cambiar para la enteritis por radiación incluyen:
- Riesgo individual: algunas personas pueden tener más probabilidad de presentar enteritis por radiación por cómo funciona su cuerpo de forma natural.
- Recibir radioterapia, sobre todo en la zona pélvica, aumenta el riesgo.
Los factores de riesgo que sí se pueden cambiar para la enteritis por radiación incluyen:
- Cantidad de radiación y duración: recibir dosis más altas de radiación o tener tratamiento por más tiempo puede aumentar el riesgo.
- Tratamientos combinados: recibir radioterapia y quimioterapia al mismo tiempo puede aumentar el riesgo.
Es importante hablar de estos factores con su profesional de la salud para entender su riesgo personal.
La enteritis por radiación (inflamación del intestino causada por la radioterapia) puede causar distintos síntomas, según qué tan avanzada y grave esté. Estos son los síntomas más comunes:
Síntomas tempranos:
- Náuseas
- Vómitos
- Diarrea
- Dolor abdominal
- Dolor rectal durante las evacuaciones: dolor en la zona cerca del ano al intentar evacuar
- Falta de apetito: no sentir hambre ni ganas de comer
Síntomas de etapa tardía o de mayor gravedad:
- Sangrado o mucosidad por el recto: salida de sangre o moco pegajoso al evacuar
- Ganas de evacuar frecuentes o persistentes: sentir la necesidad de ir al baño seguido o de manera continua, aunque no salga nada
- Dolor abdominal cólico: dolor agudo, tipo calambre, que va y viene
- Diarrea con sangre: heces líquidas mezcladas con sangre
- Esteatorrea (heces grasas): heces grasosas u oleosas, difíciles de eliminar en el inodoro
- Pérdida de peso
- Obstrucción intestinal (menos común): bloqueo en los intestinos que impide el paso de alimentos, líquidos o gas
- Fístulas (menos común): conexión anormal entre dos partes del cuerpo, como entre los intestinos y otro órgano
- Perforación intestinal (menos común): un agujero en los intestinos, que puede causar problemas graves
- Sangrado rectal masivo (menos común): gran cantidad de sangre que sale del recto durante las evacuaciones
No todas las personas presentan todos estos síntomas, y la gravedad puede variar. Si usted está recibiendo radioterapia y tiene alguno de estos síntomas, hable con su médico para recibir el diagnóstico y tratamiento adecuados.
Para diagnosticar la enteritis por radiación, los médicos pueden hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Preguntas sobre su salud y síntomas: Su médico le preguntará sobre sus evacuaciones, desde cuándo tiene los síntomas, con qué frecuencia tiene diarrea, si hay sangre en las heces y otros síntomas relacionados.
- Examen físico: Durante el examen físico, su médico buscará señales de enteritis, como dolor al tocar el abdomen o hinchazón del abdomen.
Pruebas diagnósticas:
- Endoscopia: Se introduce un tubo delgado y flexible con una cámara por la boca y por la garganta para ver la parte alta del intestino delgado. Esto ayuda a encontrar áreas con hinchazón (inflamación) o daño por radiación.
- Colonoscopia: Se introduce un tubo similar por el recto para revisar el colon y la parte baja del intestino delgado. Sirve para encontrar daño o hinchazón por radiación en la parte baja del aparato digestivo.
- Endoscopia con cápsula: Usted traga una cápsula con una cámara muy pequeña que toma fotos del intestino delgado. Esto ayuda a encontrar problemas en áreas que otras pruebas no pueden ver.
- Tomografía computarizada (TC) del abdomen o serie gastrointestinal alta (un conjunto de radiografías): Son pruebas de imagen que muestran imágenes detalladas de los intestinos y ayudan a encontrar hinchazón u otros daños causados por la radioterapia (tratamiento con radiación).
- Análisis de sangre: Se analiza la sangre para buscar señales de hinchazón (inflamación) o para ver si al cuerpo le faltan nutrientes importantes, lo cual puede pasar si los intestinos no están funcionando bien.
Recuerde: estos son procedimientos generales para diagnosticar la enteritis por radiación. Las pruebas específicas que se le recomienden pueden ser diferentes según su situación. Es importante hablar con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
Los objetivos del tratamiento para la enteritis por radiación (inflamación de los intestinos causada por la radioterapia) son aliviar los síntomas, reducir la inflamación, prevenir complicaciones y mejorar su bienestar general. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estos objetivos:
Medicamentos:
- Medicamentos antidiarreicos: ayudan a controlar la diarrea, un síntoma común de la enteritis por radiación.
- Secuestrantes de ácidos biliares: estos medicamentos pueden ayudar a controlar la diarrea cuando los medicamentos comunes no funcionan. Actúan atrapando los ácidos biliares en el intestino.
- Antibióticos: se pueden indicar para tratar el exceso de bacterias en el intestino, lo cual puede aumentar los síntomas.
Terapias:
- Cambios en la alimentación: un profesional de salud o un nutricionista puede recomendar cambios para controlar los síntomas y bajar la inflamación. Esto puede incluir evitar comidas picantes, con mucha grasa o fritas, así como lácteos (excepto yogur) y alimentos con mucha fibra.
- Hidratación: beber suficiente agua, caldo o jugo es importante para mantenerse hidratado y mantener el buen funcionamiento del intestino.
Procedimientos terapéuticos:
- Cirugía: en casos graves, cuando ocurren problemas como sangrado abundante o bloqueo (obstrucción) del intestino, se puede recomendar cirugía para quitar las partes dañadas del intestino. Se considera la última opción.
Cambios en hábitos de salud:
- Evitar fumar y el alcohol: estos hábitos pueden irritar el sistema digestivo y empeorar los síntomas.
Es importante que el plan de tratamiento se adapte a sus necesidades. Hable con un profesional de salud para recibir recomendaciones específicas para usted.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más efectos secundarios.