Acerca de la pouchitis
La pouchitis es una inflamación del reservorio (bolsa) hecho con parte del intestino delgado después de una cirugía para quitar el colon. Esta cirugía se llama anastomosis ileoanal con reservorio (IPAA). La pouchitis puede aparecer de repente y responder bien a antibióticos, o puede durar más tiempo y ser más difícil de tratar.
Los síntomas comunes incluyen ir al baño con más frecuencia, heces más sueltas, sangrado por el recto, necesidad urgente de ir al baño, cólicos en el abdomen o la pelvis, y dificultad para controlar las evacuaciones.
Los factores de riesgo incluyen haber tenido colitis ulcerosa; algunas enfermedades del hígado (como colangitis esclerosante primaria); usar antiinflamatorios no esteroideos (AINE); haber fumado; varias cirugías previas en el abdomen; y trastornos del sistema inmunitario.
En casos graves, puede necesitar hospitalización por dolor abdominal, diarrea y deshidratación. A veces esto puede causar no prosperar: el cuerpo no crece o no se mantiene lo bastante sano porque no recibe suficientes nutrientes.
La causa exacta de la pouchitis no está clara, pero puede involucrar una respuesta inusual del sistema inmunitario a cambios en las bacterias del intestino.
Las causas principales de la pouchitis (inflamación de la bolsa intestinal creada durante la cirugía) no se entienden por completo, pero se han encontrado varios factores:
- Disbiosis (desequilibrio de las bacterias en el intestino): Los cambios en el equilibrio de las bacterias, como tener demasiadas o muy pocas de ciertos tipos, pueden influir en el desarrollo de la pouchitis.
- Microbios fecales alterados: Los cambios en las bacterias que se encuentran en las heces antes de la cirugía también se han relacionado con la pouchitis.
Los factores de riesgo no modificables de la pouchitis no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:
- Antecedentes de colitis ulcerosa: Esto aumenta su probabilidad de presentar pouchitis después de la cirugía para quitar el colon (colectomía).
- Enfermedad más grave al momento de la colectomía: Tener la afección más grave en el momento de la cirugía aumenta el riesgo de pouchitis.
- Otros problemas de salud: Problemas como dolor en las articulaciones o problemas en los ojos pueden sugerir problemas del sistema inmunitario, lo que puede aumentar el riesgo de pouchitis al causar más inflamación.
- Edad más joven al momento de la cirugía: Operarse a una edad más joven significa una mayor probabilidad de desarrollar pouchitis con el tiempo.
- Trastornos del sistema inmunitario: Otros problemas del sistema inmunitario aumentan el riesgo de pouchitis.
Los factores de riesgo modificables de la pouchitis se pueden cambiar. Incluyen:
- Uso de medicamentos biológicos y esteroides (corticoides) antes de la colectomía: Estos medicamentos afectan el sistema inmunitario y pueden aumentar el riesgo de pouchitis después de la cirugía.
- Uso de antiinflamatorios no esteroideos (AINE) después de la cirugía: Estos medicamentos pueden irritar el sistema digestivo y aumentar la inflamación en la bolsa.
- Fumar: Fumar puede dañar los tejidos y empeorar la inflamación, aumentando el riesgo de pouchitis.
- Alimentación poco saludable: Una dieta baja en nutrientes o alta en alimentos irritantes puede afectar de forma negativa la salud intestinal y contribuir al desarrollo de la pouchitis.
Es importante saber que estos factores de riesgo se basan en estudios y pueden ser diferentes para cada persona. Siempre es mejor hablar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
Los síntomas iniciales más comunes de la pouchitis (inflamación del reservorio intestinal) incluyen:
- Diarrea líquida
- Dolor de abdomen
- Fiebre
- Irritación de la piel alrededor del ano
A medida que la pouchitis avanza o se hace más grave, otros síntomas comunes que pueden aparecer incluyen:
- Pérdida de control para evacuar (incontinencia)
- Problemas en otras partes del cuerpo, como dolor en las articulaciones o problemas en los ojos
- Estreñimiento grave (obstipación)
- Hinchazón o vientre abultado (distensión abdominal)
- Vómitos
Es importante saber que estos síntomas no son específicos de la pouchitis y pueden deberse a otras afecciones. Para confirmar el diagnóstico y descartar otras causas, se necesitan pruebas específicas: mirar por dentro con un tubo con cámara (endoscopio) y revisar muestras de tejido al microscopio (histología). Si tiene alguno de estos síntomas, hable con su profesional de la salud para recibir el diagnóstico y tratamiento adecuados.
Para diagnosticar la pouchitis (inflamación de la bolsa o reservorio intestinal), se suelen hacer estos exámenes, pruebas y procedimientos:
- Historia clínica y examen físico: El personal de salud le preguntará sobre sus síntomas, como con qué frecuencia va al baño, si tiene dolor y otros factores que pueden afectar su salud. También revisarán su abdomen para ver si hay dolor al tocar, distensión o hinchazón.
- Pruebas de laboratorio: Pueden hacer análisis de sangre para detectar inflamación midiendo marcadores como la proteína C reactiva (PCR). Las pruebas de heces también pueden medir la calprotectina fecal para ayudar a detectar inflamación en el sistema digestivo.
- Pouchoscopia (endoscopia del reservorio): Este examen se hace al introducir un tubo delgado y flexible con una cámara por el ano para revisar la bolsa. Permite ver el interior de la bolsa y buscar señales de inflamación u otros problemas.
- Biopsia: Durante la endoscopia, pueden tomar pequeñas muestras de tejido de la bolsa para examinarlas al microscopio. Esto ayuda a confirmar el diagnóstico, descartar otras afecciones y ver cuánta inflamación hay.
Para determinar la etapa o la gravedad de la pouchitis, se pueden hacer exámenes, pruebas y procedimientos adicionales como:
- Índice modificado de actividad de la pouchitis (mPDAI): Este sistema de puntaje mide síntomas como diarrea, dolor abdominal, fiebre y urgencia para ir al baño. Ayuda a saber qué tan activa está la enfermedad.
Es importante que estos exámenes y pruebas los realice personal de salud. Ellos ayudarán a dar un diagnóstico preciso y a determinar la gravedad de la pouchitis.
Los objetivos del tratamiento de la pouchitis (inflamación del reservorio o bolsa interna del intestino) son controlar la enfermedad, evitar que vuelva y reducir los síntomas. Estas son las opciones de tratamiento y cómo ayudan a lograr estos objetivos:
- Tipos de medicamentos: Los antibióticos son el tratamiento principal para controlar la pouchitis. Reducen la inflamación y controlan el crecimiento excesivo de bacterias en el reservorio (bolsa).
- Terapias: Los probióticos ayudan a mantener la pouchitis bajo control después de usar antibióticos. Restablecen un equilibrio sano de bacterias en el reservorio, lo que reduce la inflamación y evita que la enfermedad vuelva.
- Procedimientos terapéuticos: El trasplante de microbiota fecal (TMF) es un enfoque nuevo para tratar la pouchitis. Consiste en transferir bacterias saludables de las heces de un donante al colon del paciente. Esto ayuda a recuperar un equilibrio sano de bacterias y a reducir la inflamación.
- Cambios en los hábitos de salud: Los cambios en la alimentación pueden ayudar a manejar la pouchitis. Comer frutas y verduras, ricas en fibra y nutrientes, puede apoyar un equilibrio sano de las bacterias del intestino y reducir la inflamación. Se recomienda incluir estos alimentos a diario.
En general, estos tratamientos buscan restablecer el equilibrio de bacterias en el reservorio, reducir la inflamación y evitar que la pouchitis regrese. Sin embargo, es importante hablar con su profesional de la salud antes de hacer cambios o empezar tratamientos nuevos.
La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores. Consulte a su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los posibles efectos secundarios.