Información sobre la colitis microscópica

Descripción general

La colitis microscópica es una enfermedad inflamatoria intestinal (EII) crónica que causa inflamación en el revestimiento interno del colon. Ocurre porque el sistema inmunitario reacciona de manera inusual. A diferencia de otros tipos de EII, la colitis microscópica no aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de colon. Hay dos tipos de colitis microscópica: colitis linfocítica y colitis colágena.

  • Colitis linfocítica: hay un aumento de glóbulos blancos (células de defensa) en el revestimiento del colon.
  • Colitis colágena: la capa de colágeno (una capa de proteína debajo del revestimiento del colon) es más gruesa de lo normal.

Ambos tipos causan síntomas parecidos y responden a los mismos tratamientos. La colitis microscópica se diagnostica al examinar tejido del colon con un microscopio; esta es la única manera de detectar la inflamación. Afecta con más frecuencia a personas mayores y a mujeres, pero cualquier persona puede desarrollarla.

Causas y factores de riesgo

Las causas principales de la colitis microscópica aún no se entienden por completo, pero varios factores pueden contribuir. Estos incluyen:

  • Reacciones del sistema inmunitario (las defensas del cuerpo): Respuestas inusuales pueden causar inflamación en el colon.
  • Medicamentos: Algunos medicamentos se han relacionado con un mayor riesgo de colitis microscópica. Entre ellos están los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), los inhibidores de la bomba de protones (IBP), los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), la terapia de reemplazo hormonal y las pastillas anticonceptivas (anticonceptivos orales).
  • Problemas para absorber los ácidos biliares: Si el intestino delgado no absorbe bien los ácidos biliares, estos pueden pasar al colon y posiblemente causar colitis microscópica.
  • Cambios en las bacterias del intestino: Las y los investigadores estudian si los cambios en el equilibrio de bacterias intestinales pueden desencadenar o empeorar la colitis microscópica.

Los factores de riesgo que no se pueden cambiar incluyen:

  • Edad: Tener entre 50 y 70 años se asocia con un mayor riesgo.
  • Sexo: Las mujeres tienen más probabilidad de presentar colitis microscópica que los hombres.
  • Antecedentes familiares: Tener familiares con síndrome del intestino irritable (SII) puede aumentar el riesgo.
  • Enfermedades autoinmunes: Algunas, como la diabetes tipo 1, la enfermedad de la tiroides, la artritis reumatoide y la enfermedad celíaca, se relacionan con un riesgo más alto.

Los factores de riesgo que sí se pueden cambiar incluyen:

  • Tabaquismo: Los estudios sugieren que fumar cigarrillos puede aumentar la probabilidad de tener colitis microscópica.

Es importante saber que, aunque estos factores se relacionan con un mayor riesgo de colitis microscópica, no significan que una persona vaya a desarrollar la enfermedad. Si le preocupa su riesgo o sus síntomas, hable con su profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.

Síntomas

El síntoma temprano más común de la colitis microscópica es la diarrea de largo plazo (crónica). Puede ocurrir entre 5 y 10 veces al día y suele ser líquida. Otros síntomas comunes que pueden aparecer en etapas más avanzadas, con progresión o mayor gravedad de la colitis microscópica incluyen:

  • Calambres abdominales
  • Abdomen hinchado (gases)
  • Náuseas
  • Ganas urgentes de evacuar
  • Pérdida de peso no intencional: bajar de peso sin intentarlo
  • Incontinencia fecal: dificultad para controlar las evacuaciones, con escapes accidentales de heces
  • Deshidratación: falta de agua suficiente en el cuerpo, que puede causar boca seca, mareo y mucha sed
  • Reflujo ácido
  • Dolor de cabeza
  • Dolor de músculos y articulaciones
  • Cansancio

Es importante saber que los síntomas pueden ir y venir. Puede haber momentos en que es difícil controlarlos, seguidos de períodos sin síntomas. Algunas personas también pueden tener remisión, cuando los síntomas mejoran o desaparecen; y después recaídas, cuando los síntomas vuelven o empeoran. Si usted tiene alguno de estos síntomas, hable con su profesional de la salud para recibir el diagnóstico y el tratamiento adecuados.

Diagnóstico

Para diagnosticar la colitis microscópica (inflamación del colon que solo se ve al microscopio), los médicos suelen hacer estos exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Historia clínica y examen físico: Su médico le preguntará sobre sus síntomas y su historia médica para obtener información importante. Durante el examen físico, verificará si hay dolor o sensibilidad en la parte baja del abdomen, buscará señales de hinchazón y revisará si hay deshidratación (como piel seca o mareo) por la diarrea. También puede revisar si ha perdido peso o si hay señales de mala nutrición si los síntomas llevan tiempo.
  • Colonoscopia con biopsias: Consiste en usar un tubo largo y flexible con una cámara (un colonoscopio) para ver el revestimiento del colon. Se toman pequeñas muestras de tejido (biopsias) de diferentes partes del colon para examinarlas al microscopio y buscar señales de colitis microscópica.
  • Análisis de sangre: Estas pruebas ayudan a descartar otros problemas de salud que pueden tener síntomas parecidos a la colitis microscópica.
  • Análisis de heces: Estas pruebas pueden pedirse para buscar señales de infecciones u otros problemas que pueden causar síntomas similares.

Para determinar la etapa o la gravedad de la colitis microscópica, por lo general no se hacen más exámenes, pruebas ni procedimientos. El diagnóstico se basa sobre todo en los resultados de la colonoscopia con biopsias. Sin embargo, es importante hablar con su proveedor de atención médica si tiene preguntas o preocupaciones sobre qué tan grave es la afección.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de la colitis microscópica (inflamación del intestino grueso que se ve solo al microscopio) son reducir los síntomas y ayudarle a sentirse mejor en general. Estos son algunos tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograrlo:

  • Eliminar factores desencadenantes: Esto incluye dejar de fumar y evitar ciertos medicamentos que pueden empeorar los síntomas. Al eliminar estos factores, se puede bajar la inflamación en el intestino grueso.
  • Cambios en los medicamentos: Su médico puede sugerir medicamentos nuevos o diferentes para ayudar a controlar los síntomas. Los medicamentos antiinflamatorios bajan la inflamación en el intestino grueso. Los medicamentos que calman el sistema inmunitario (las defensas) pueden usarse si sus defensas están causando la inflamación en el intestino grueso.
  • Cambios en la alimentación: Comer una dieta baja en grasa y alta en fibra puede ayudar a mejorar su digestión y aliviar los síntomas. Identificar y evitar los alimentos que le desencadenan síntomas también puede ayudar.
  • Cambios en el estilo de vida: Dejar de fumar, hacer actividad física con regularidad y encontrar formas de manejar o reducir el estrés pueden mejorar su salud y aliviar los síntomas.
  • Medicamentos: Otras opciones incluyen:
  • Medicinas que aumentan el volumen de las heces para enlentecer las evacuaciones
  • Medicamentos contra la diarrea para aliviar los síntomas
  • Medicinas que bloquean la bilis para reducir la inflamación y la diarrea
  • Corticoides (esteroides) para reducir la inflamación
  • Cirugía: En casos graves, puede ser necesaria una cirugía para quitar una parte o todo el intestino grueso (colon).

Recuerde: es importante hablar con su profesional de la salud antes de hacer cualquier cambio en sus medicamentos o en su tratamiento. La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores, por lo que es mejor buscar consejos personalizados de su profesional de la salud. También pueden ocurrir otros efectos secundarios, así que es importante hablar sobre los posibles riesgos con su profesional de la salud o revisar la información que viene con su medicamento.