Acerca de la colitis isquémica

Descripción general

La colitis isquémica ocurre cuando disminuye el flujo de sangre al colon (intestino grueso). Esta reducción del flujo puede dañar el intestino. El daño puede ser leve o, en casos más graves, causar muerte del tejido. Es el problema de flujo de sangre intestinal más común. Puede ocurrir por vasos sanguíneos bloqueados (por arterias endurecidas) u otras causas que afectan el flujo de sangre.

La colitis isquémica suele causar dolor abdominal, diarrea y sangrado por el recto (la parte de su cuerpo por donde salen las heces). Aunque muchos casos mejoran solos, los más graves pueden necesitar cirugía de emergencia.

Algunos factores que aumentan el riesgo de colitis isquémica incluyen:

  1. Insuficiencia cardíaca congestiva: cuando el corazón no puede bombear la sangre tan bien como debería.
  2. Sepsis: una infección muy grave que se disemina por todo el cuerpo y pone en riesgo la vida.
  3. Aterosclerosis: endurecimiento de las arterias, que puede bloquear el flujo de sangre.
  4. Estreñimiento: dificultad para evacuar las heces.

Es importante recibir un diagnóstico rápido y el tratamiento adecuado para prevenir problemas y ayudarle a recuperarse.

Causas y factores de riesgo

Las causas principales de la colitis isquémica (falta de flujo de sangre al colon) incluyen:

  1. Endurecimiento de las arterias mesentéricas: Las arterias que llevan sangre a los intestinos se vuelven rígidas o se tapan. Esto puede pasar en personas con enfermedad de las arterias coronarias (estrechamiento de los vasos del corazón) o enfermedad vascular periférica (estrechamiento de vasos en zonas como las piernas).
  2. Coágulos de sangre en las arterias que van a los intestinos: Grumos de sangre que bloquean el flujo hacia los intestinos.
  3. Presión arterial muy baja (hipotensión): Cuando la presión baja demasiado, no llega suficiente sangre a los órganos.
  4. Aterosclerosis: Placa (acumulación de grasas, colesterol y otras sustancias) que se deposita en las arterias y reduce el flujo de sangre.
  5. Obstrucciones intestinales: Bloqueos en los intestinos causados por tejido cicatricial (de cirugías), tumores (crecimientos que bloquean los intestinos) o hernias (cuando parte de un órgano sobresale por un punto débil del músculo).
  6. Enfermedades que afectan la sangre: Como vasculitis (inflamación de los vasos sanguíneos) y anemia de células falciformes o drepanocitosis (enfermedad genética en la que los glóbulos rojos no son redondos; tienen forma de medialuna o plátano y pueden bloquear la sangre).
  7. Cirugías del corazón, de los vasos sanguíneos, del colon o de zonas cercanas: A veces pueden afectar el flujo normal de sangre a otros órganos, incluidos los intestinos.
  8. Uso de drogas como la cocaína o las metanfetaminas: Estas drogas reducen el flujo de sangre y aumentan el riesgo de colitis isquémica.
  9. En raras ocasiones, ciertos medicamentos: Algunos antibióticos, quimioterapia (tratamientos contra el cáncer), medicamentos para el corazón, terapia hormonal, tratamientos para el síndrome de intestino irritable (SII), antiinflamatorios no esteroides (AINE) y medicamentos para la migraña pueden aumentar el riesgo.

Los factores de riesgo no modificables de la colitis isquémica no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:

  1. Edad: Con los años, los vasos sanguíneos se vuelven menos flexibles. Esto dificulta que la sangre fluya con facilidad al colon.

Los factores de riesgo modificables de la colitis isquémica se pueden influir o cambiar. Incluyen:

  1. Presión arterial alta (hipertensión): La presión alta ejerce más fuerza sobre los vasos sanguíneos. Con el tiempo los daña y reduce el flujo de sangre al colon.
  2. Colesterol alto (hiperlipidemia): Tener demasiado colesterol, un tipo de grasa en la sangre, favorece la acumulación de placa en las arterias. Esto dificulta el flujo de sangre al colon.
  3. Enfermedad de las arterias coronarias: Ocurre cuando hay placa en las arterias del corazón. Reduce el flujo de sangre y aumenta el riesgo de problemas de flujo en otras zonas, como el colon.
  4. Diabetes mellitus: El azúcar alta en la sangre daña los vasos sanguíneos. Esto dificulta que llegue sangre a zonas importantes, como el colon.
  5. Fibrilación auricular: Latido irregular del corazón que puede formar coágulos y bloquear el flujo de sangre al colon.
  6. Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC): Esta enfermedad de los pulmones puede bajar el oxígeno en la sangre y reducir el flujo de sangre al colon.
  7. Fumar: Fumar daña los vasos sanguíneos y aumenta el riesgo de bloqueos, lo que puede causar colitis isquémica.
  8. Diálisis: Las personas en diálisis por problemas de riñón pueden tener presión baja durante el tratamiento. Esto puede reducir el flujo de sangre a los intestinos, incluido el colon.

Se recomienda mantener un peso saludable, estar físicamente activo y comer una alimentación saludable. Sin embargo, hable con su profesional de la salud sobre su situación antes de hacer cualquier cambio.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de la colitis isquémica (cuando no llega suficiente sangre al intestino grueso) incluyen:

  1. Dolor abdominal: por lo general, el dolor está en el lado izquierdo del abdomen y puede ser de leve a moderado.
  2. Dolor al presionar el abdomen
  3. Dolor de abdomen después de comer

A medida que la colitis isquémica avanza o se vuelve más grave, pueden presentarse los siguientes síntomas:

  1. Sangre en las heces (hematoquecia)
  2. Necesidad urgente de evacuar
  3. Hinchazón del abdomen
  4. Mareo
  5. Fiebre
  6. Náuseas o vómitos

Es importante saber que la colitis isquémica es una urgencia médica. Si tiene dolor abdominal continuo o intenso, heces con sangre o cualquier otra preocupación, busque atención médica de inmediato.

Diagnóstico

Para diagnosticar la colitis isquémica, los médicos suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  1. Historial médico y examen físico: Los médicos le preguntarán sobre su historial médico para entender sus síntomas y sus factores de riesgo. Le harán un examen físico para buscar dolor al tocar el abdomen, ruidos intestinales inusuales, signos de deshidratación, cambios en la presión arterial o en el ritmo del corazón, hinchazón del abdomen que pueda indicar un flujo de sangre reducido u otros problemas del intestino, y sangre en las heces.
  2. Pruebas de imagen: Los médicos pueden usar pruebas de imagen para confirmar el diagnóstico y descartar otras afecciones. Estas pruebas incluyen:
  3. Ultrasonido o tomografía computarizada (TC) del abdomen: Estas pruebas permiten ver el colon y los intestinos.
  4. Angiografía mesentérica: Esta prueba usa rayos X para encontrar obstrucciones en las arterias que llevan sangre a los intestinos.
  5. Análisis de sangre: Un análisis de sangre puede revisar si hay más glóbulos blancos o ácido láctico, lo que podría sugerir un problema con el flujo de sangre al colon.
  6. Análisis de heces: Una muestra de heces puede ayudar a identificar si hay sangre en las heces o si una infección está causando los síntomas.
  7. Colonoscopia con biopsia: Durante este procedimiento, se usa una cámara pequeña para mirar dentro del colon. Se pueden tomar muestras de tejido para ayudar a confirmar el diagnóstico y revisar qué tan grave es la inflamación y cuánto daño ha sido causado por el flujo de sangre reducido.

Es importante saber que estos exámenes, pruebas y procedimientos deben ser realizados por profesionales de la salud.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento de la colitis isquémica (cuando baja el flujo de sangre al colon) son aliviar los síntomas, ayudar al cuerpo a sanar y prevenir problemas. La colitis isquémica puede poner en riesgo la vida y casi siempre se trata en el hospital. El tratamiento depende de la causa de la colitis isquémica. Estas son las opciones de tratamiento y cómo ayudan a cumplir estas metas:

  1. Tipos de medicamentos:
  2. Antibióticos: Se usan para prevenir infecciones cuando hay daño en el intestino.
  3. Anticoagulantes (medicamentos para adelgazar la sangre): Se pueden dar si un coágulo de sangre causa la colitis isquémica.
  4. Medicamentos para el dolor: Ayudan a controlar las molestias.
  5. Terapias:
  6. Reposo del intestino: No comer ni beber nada es parte del tratamiento.
  7. Hidratación: Se administran líquidos por vía intravenosa (IV) para mantener el cuerpo bien hidratado.
  8. Oxígeno suplementario: Dar oxígeno puede mejorar el flujo de sangre al área afectada y apoyar la curación.
  9. Procedimientos terapéuticos:
  10. Cirugía: En casos graves que no responden a otros tratamientos, puede ser necesaria. El procedimiento específico depende del caso. Puede incluir reparar daños, quitar tejido cicatricial, destapar obstrucciones o colocar un stent (un pequeño tubo) para mejorar el flujo de sangre.
  11. Cambios en hábitos de salud:
  12. Tratar afecciones médicas: Controlar enfermedades como la diabetes y la insuficiencia cardíaca congestiva (cuando el corazón no bombea bien) puede ayudar a reducir el riesgo de colitis isquémica.
  13. Evitar medicamentos vasoconstrictores (que estrechan los vasos sanguíneos): Deben evitarse porque pueden empeorar los síntomas.

Es importante hablar con un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados sobre los tipos de medicamentos, terapias, procedimientos, cambios en hábitos de salud u otros tratamientos para la colitis isquémica.

La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.