Acerca de la isquemia del colon
La isquemia del colon es cuando llega menos sangre al colon. Eso significa que el colon no recibe suficiente oxígeno ni nutrientes. Por esta falta de sangre, las células del colon dejan de funcionar bien y, con el tiempo, pueden morir. El primer y más grave daño ocurre en la capa interna del colon, llamada mucosa. Puede extenderse a la capa externa, llamada serosa.
Los síntomas pueden incluir retortijones repentinos, dolor leve en el abdomen, necesidad urgente de evacuar y expulsar sangre roja brillante o rojo oscuro, o diarrea con sangre, por lo general dentro de 24 horas.
La isquemia del colon se divide en dos tipos:
- Isquemia no oclusiva: ocurre cuando baja la presión arterial o se estrechan los vasos sanguíneos que llevan sangre al colon.
- Isquemia oclusiva: ocurre cuando un coágulo de sangre o un bloqueo impide que la sangre llegue al colon.
Las causas principales de la isquemia del colon incluyen:
- Endurecimiento de las arterias mesentéricas: Las arterias que llevan sangre a los intestinos se vuelven rígidas o se tapan. Esto puede pasar en personas con enfermedad de las arterias coronarias (estrechamiento de los vasos sanguíneos del corazón) o enfermedad vascular periférica (estrechamiento de vasos sanguíneos en zonas como las piernas).
- Coágulos de sangre en las arterias que van a los intestinos: Grumos de sangre que bloquean el flujo de sangre a los intestinos.
- Presión arterial muy baja (hipotensión): Cuando su presión baja demasiado, puede impedir que llegue suficiente sangre a sus órganos.
- Aterosclerosis: Ocurre cuando la placa (acumulación de grasas, colesterol y otras sustancias) se acumula en las arterias y reduce el flujo de sangre.
- Obstrucciones intestinales: Bloqueos en los intestinos causados por tejido cicatricial (de cirugías), tumores (crecimientos que bloquean los intestinos) o hernias (cuando parte de un órgano empuja a través de un punto débil del músculo).
- Afecciones que afectan la sangre: Como vasculitis (inflamación de los vasos sanguíneos) y anemia de células falciformes (un trastorno genético en el que los glóbulos rojos no tienen forma redonda normal; tienen forma de media luna o plátano y pueden bloquear el flujo de sangre).
- Procedimientos quirúrgicos del corazón, de los vasos sanguíneos, del colon o de áreas cercanas: A veces pueden afectar la sangre al detener el flujo normal hacia otros órganos, incluidos los intestinos.
- Uso de drogas como cocaína o metanfetaminas: Pueden reducir el flujo de sangre y aumentar el riesgo de colitis isquémica.
- En raras ocasiones, ciertos medicamentos: Entre ellos, antibióticos, quimioterapia (tratamientos contra el cáncer), medicamentos para el corazón, terapia hormonal, tratamientos para el síndrome del intestino irritable (SII), antiinflamatorios no esteroides (AINE) y medicamentos para la migraña pueden aumentar el riesgo.
Los factores de riesgo no modificables de la isquemia del colon no se pueden cambiar ni controlar. Estos incluyen:
- Edad: La edad avanzada es un factor importante porque, con los años, los vasos sanguíneos pierden flexibilidad y la sangre puede fluir con más dificultad al colon.
- Antecedentes familiares:
- Afecciones del corazón o de los vasos sanguíneos: Tener antecedentes de enfermedad del corazón, endurecimiento de las arterias u otros problemas relacionados en la familia puede aumentar el riesgo de isquemia del colon, porque afectan el flujo de sangre.
- Isquemia del colon: Si familiares cercanos han tenido isquemia del colon, puede haber un riesgo más alto de desarrollar esta afección.
Los factores de riesgo modificables de la isquemia del colon se pueden influir o cambiar. Estos incluyen:
- Hipertensión (presión arterial alta): La presión alta pone más fuerza sobre los vasos sanguíneos. Con el tiempo los daña y reduce el flujo de sangre al colon.
- Hiperlipidemia (colesterol alto): Demasiado colesterol, un tipo de grasa en la sangre, puede formar placa en las arterias. Esta placa dificulta el flujo de sangre al colon.
- Enfermedad de las arterias coronarias: Ocurre cuando se acumula placa en las arterias del corazón. Esto reduce el flujo de sangre y aumenta el riesgo de problemas de flujo en otras áreas, como el colon.
- Diabetes mellitus: El azúcar alta en la sangre puede dañar los vasos sanguíneos, lo que dificulta que la sangre llegue a zonas importantes, como el colon.
- Fibrilación auricular: Esta afección causa un ritmo irregular del corazón. Puede formar coágulos que bloquean el flujo de sangre al colon.
- Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC): Esta enfermedad de los pulmones puede bajar los niveles de oxígeno en la sangre y reducir el flujo de sangre al colon.
- Fumar: Fumar daña los vasos sanguíneos y dificulta que la sangre fluya con facilidad, lo que aumenta el riesgo de bloqueos.
- Diálisis: Las personas en diálisis por problemas de riñón pueden tener presión arterial baja durante el tratamiento, lo que reduce el flujo de sangre a los intestinos.
Es importante saber que estos factores pueden aumentar la probabilidad de tener isquemia del colon, pero no significa que vaya a suceder. Los cambios en el estilo de vida y los tratamientos médicos pueden ayudar a reducir el riesgo. Hable con su profesional de la salud para más información.
Los síntomas tempranos más comunes de la isquemia del colon (disminución del flujo de sangre al intestino grueso) incluyen:
- Dolor abdominal: por lo general en el lado izquierdo; puede ser de leve a moderado.
- Sensibilidad en el abdomen: el abdomen duele o está sensible al tocarlo; a menudo ocurre junto con dolor abdominal.
- Dolor abdominal después de comer: sucede porque la digestión necesita más flujo de sangre, que puede estar limitado en la isquemia del colon.
Otros síntomas comunes que pueden aparecer al empeorar la afección incluyen:
- Mayor sensibilidad en el abdomen: la molestia al tocar la barriga puede aumentar a medida que progresa la afección.
- Dolor abdominal después de comer: el dolor puede seguir o volverse más intenso al comer, por la reducción adicional del flujo de sangre al intestino.
- Urgencia para evacuar: ganas repentinas y fuertes de evacuar; puede volverse frecuente a medida que la isquemia del colon empeora.
- Hinchazón del abdomen: sensación de llenura o de barriga inflada por gas o líquido atrapado cuando el intestino se irrita.
- Mareo o sensación de desmayo: puede ocurrir por deshidratación, pérdida de sangre o menor flujo de sangre.
- Diarrea: heces sueltas o aguadas, que pueden presentarse cuando el intestino está inflamado o dañado.
- Náuseas y vómitos: sentirse mal del estómago o vomitar, a menudo por dolor intenso o por interrupción de la digestión.
- Fiebre.
- Sangre en las heces (hematochezia): presencia de sangre roja brillante o color vino tinto en las heces; sugiere daño grave en los intestinos.
Es importante saber que un sangrado muy abundante puede indicar otra afección y debe ser revisado por un profesional de la salud. Además, el dolor en el lado derecho del abdomen podría significar un bloqueo en las arterias que llevan sangre tanto al intestino delgado como al colon. Si presenta cualquiera de estos síntomas, es recomendable buscar atención médica para recibir una evaluación y un diagnóstico adecuados.
Para diagnosticar la isquemia del colon (falta de flujo de sangre al colon), los médicos suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Historial médico y examen físico: Le preguntarán sobre sus síntomas y factores de riesgo. Harán un examen físico para buscar dolor al tocar el abdomen, ruidos intestinales fuera de lo normal, señales de deshidratación, cambios en la presión arterial o el ritmo del corazón, hinchazón del abdomen y sangre en las heces. Esto ayuda a detectar flujo de sangre reducido u otros problemas del intestino.
- Pruebas de imagen: Pueden pedir estas pruebas para confirmar el diagnóstico y descartar otras causas. Pueden incluir:
- Ultrasonido o tomografía computarizada (TC) del abdomen: Permiten ver imágenes del colon y los intestinos.
- Angiografía mesentérica: Usa rayos X y un tinte especial para encontrar bloqueos en las arterias que llevan sangre a los intestinos.
Exámenes, pruebas y procedimientos adicionales para determinar la fase o la gravedad de la isquemia del colon pueden incluir:
- Análisis de sangre: Revisa si hay glóbulos blancos elevados o ácido láctico alto, lo que podría sugerir un problema de flujo de sangre al colon.
- Análisis de heces: Una muestra de heces ayuda a ver si hay sangre o si una infección está causando los síntomas.
- Colonoscopia con biopsia: Durante este procedimiento, se usa una cámara pequeña para mirar dentro del colon y se toman muestras de tejido para confirmar el diagnóstico y evaluar qué tan grave es la inflamación y cuánto daño ha causado la disminución del flujo de sangre.
Estos exámenes, pruebas y procedimientos ayudan a diagnosticar la isquemia del colon y a saber qué tan grave es. Es importante hablar con su médico para recibir orientación sobre su situación específica.
Los objetivos del tratamiento para la isquemia del colon son aliviar los síntomas, ayudar al cuerpo a sanar y prevenir problemas. La isquemia del colon puede poner en riesgo la vida y casi siempre se trata en el hospital. El tratamiento depende de la causa y de la gravedad. Estas son las opciones y cómo ayudan a lograr estos objetivos:
Tipos de medicamentos:
- Antibióticos: se usan para prevenir o tratar infecciones, sobre todo cuando hay daño en el intestino.
- Medicamentos para el dolor: ayudan a controlar las molestias relacionadas con la isquemia del colon.
- Anticoagulantes (medicamentos que evitan que la sangre forme coágulos): pueden indicarse si un coágulo causó la isquemia.
Terapias:
- Reposo del intestino: no comer ni beber por un tiempo es parte del tratamiento de la colitis isquémica.
- Hidratación: se administran líquidos por la vena (vía intravenosa) para mantener buena hidratación.
Procedimientos terapéuticos:
- Cirugía: en casos graves que no responden a otros tratamientos, puede ser necesaria. El procedimiento específico depende de cada caso, pero puede incluir reparar daños, quitar tejido cicatricial, despejar obstrucciones o colocar stents para mejorar el flujo de sangre.
Cambios en los hábitos de salud:
- Dieta líquida: en casos leves, se puede recomendar para que el colon descanse y sane.
- Tratar afecciones existentes: controlar afecciones como la diabetes y la insuficiencia cardíaca congestiva puede ayudar a prevenir nuevos episodios de isquemia del colon.
- Evitar medicamentos que estrechan los vasos sanguíneos: ciertos medicamentos pueden estrecharlos, así que es importante evitarlos cuando sea posible.
Recuerde: es fundamental hablar con su profesional de la salud antes de empezar cualquier medicamento o tratamiento.
Las dosis de los medicamentos pueden verse afectadas por muchos factores. Consulte a su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.