Acerca de la colitis
La colitis es la hinchazón o inflamación del revestimiento interno del colon, que también se llama intestino grueso. Puede deberse a infecciones (bacterias, virus o parásitos) o a enfermedades como la enfermedad inflamatoria intestinal (EII). Los dos tipos principales de EII relacionados con la colitis son la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa.
- La enfermedad de Crohn puede causar inflamación en cualquier parte del aparato digestivo, desde la boca hasta el final, por donde salen las heces.
- La colitis ulcerosa causa inflamación y llagas (úlceras) en el colon y el recto.
La colitis puede aparecer en distintas etapas de la vida. Es más común entre los 15 y 35 años y entre los 60 y 70 años. Aunque no tiene cura, hay tratamientos que ayudan a controlarla. Los síntomas pueden incluir dolor en el abdomen (barriga), malestar y diarrea. Es importante hablar con un profesional de la salud para recibir el diagnóstico correcto y orientación sobre cómo controlarla.
Las causas principales de la colitis se relacionan con la inflamación del colon. Esta inflamación puede empezar por distintos factores. Estos incluyen:
- Problemas del sistema de defensas: Una respuesta inusual del sistema de defensas del cuerpo puede atacar el colon por error y causar inflamación.
- Factores genéticos: Ciertos cambios en los genes pueden hacer que sea más probable tener colitis.
- Factores ambientales: Estar en contacto con ciertas bacterias o virus, o comer ciertos alimentos, puede influir en la aparición de colitis.
Los factores de riesgo no modificables de la colitis no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:
- Edad: La colitis puede presentarse a cualquier edad, pero es más común en adultos jóvenes y en personas mayores.
- Antecedentes familiares: Tener familiares con colitis u otras afecciones relacionadas aumenta el riesgo.
Los factores de riesgo modificables de la colitis sí se pueden cambiar. Incluyen:
- Fumar: Fumar se ha relacionado con un mayor riesgo de desarrollar colitis.
- Alimentación: Comer muchos alimentos procesados o pocas frutas y verduras puede influir en el desarrollo de la colitis.
- Factores ambientales: Estar expuesto a contaminantes o a ciertos medicamentos puede aumentar el riesgo de desarrollar colitis.
Es importante saber que, aunque estos factores de riesgo existen, no significa que usted vaya a tener colitis. Siempre es recomendable hablar con un profesional de la salud para recibir consejos y ayuda personalizadas.
Los síntomas tempranos más comunes de la colitis incluyen:
- Diarrea
- Cansancio
- Dolor abdominal
A medida que la colitis avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas comunes, como:
- Dolor abdominal o rectal (la zona del recto, por donde salen las heces)
- Heces con sangre
- Pérdida de peso
- Fiebre
- Estreñimiento (menos común que la diarrea): dificultad para evacuar o evacuar con poca frecuencia
- Espasmos rectales: calambres musculares repentinos y dolorosos en la zona del recto, por donde salen las heces
Es importante saber que los síntomas pueden ser diferentes en cada persona, y no todas tendrán todos estos síntomas. Si cree que puede tener colitis, hable con un médico para recibir el diagnóstico y el tratamiento adecuados.
Para diagnosticar la colitis, los médicos suelen hacer estos exámenes, pruebas y procedimientos:
- Revisión de síntomas e historial médico: Le harán preguntas sobre sus síntomas y su historial para reunir información importante.
- Examen físico: Sirve para buscar señales de colitis, como dolor e hinchazón en el abdomen.
- Análisis de sangre: Pueden encontrar señales de inflamación y revisar si hay anemia o infección. Algunas pruebas que pueden hacer incluyen:
- Hemograma completo: Busca anemia (nivel bajo de glóbulos rojos) y señales de infección o inflamación.
- Proteína C reactiva (PCR): Mide los niveles de inflamación en el cuerpo.
- Velocidad de sedimentación globular (VSG): Revisa si hay inflamación.
- Pruebas de función hepática (del hígado): Para descartar problemas del hígado que pueden relacionarse con la colitis.
- Pruebas de heces: Se analizan muestras de heces para buscar infecciones, sangre y señales de inflamación en los intestinos, incluyendo bacterias, virus o parásitos que pueden causar enfermedad.
- Estudios de imagen: Suele hacerse una tomografía computarizada (TC) para buscar colitis u otros cambios inusuales en el abdomen y la pelvis.
- Endoscopia: Este procedimiento usa un tubo flexible con una cámara (endoscopio) para mirar el revestimiento del colon. Permite ver de forma directa inflamación, llagas (úlceras) u otros cambios inusuales en los intestinos.
- Biopsia: Durante una endoscopia, pueden tomar pequeñas muestras de tejido del colon para examinarlas con un microscopio.
Es importante saber que la manera de diagnosticar su condición puede ser diferente en cada persona. Hable siempre con su profesional de la salud para recibir consejos adecuados para usted.
Las metas del tratamiento para la colitis son bajar la inflamación, controlar los síntomas, lograr la remisión (cuando la enfermedad está inactiva) y prevenir problemas. Estos son los tipos de medicamentos, terapias, procedimientos, cambios de hábitos de salud y otros tratamientos que pueden ayudar a lograr estas metas:
Tipos de medicamentos:
- Medicamentos antiinflamatorios (como corticosteroides y aminosalicilatos) que ayudan a reducir la inflamación del colon.
- Inmunosupresores: estos medicamentos calman el sistema inmunitario para ayudar a reducir la inflamación.
- Antibióticos: pueden usarse para tratar infecciones por bacterias que pueden empeorar la colitis.
- Medicamentos para la diarrea: ayudan a controlar la diarrea.
Terapias:
- Terapias biológicas: tratamientos que usan sustancias naturales hechas por el cuerpo o en un laboratorio para actuar sobre partes específicas del sistema inmunitario que causan inflamación en la colitis.
- Moléculas pequeñas: son medicamentos que pueden bloquear ciertos procesos del cuerpo. También se están estudiando como posibles tratamientos.
Procedimientos terapéuticos:
- Resección quirúrgica: en casos poco comunes, cuando los tratamientos habituales no han funcionado, puede ser necesario quitar la parte del intestino que está afectada.
Cambios en sus hábitos de salud:
- Prestar atención y evitar los alimentos que empeoran sus síntomas.
- Comer porciones más pequeñas, más veces al día.
- Evitar alimentos que aumentan las evacuaciones (cafeína, frutas y verduras crudas).
- Limitar el consumo de alcohol.
- Dejar de fumar.
Es importante trabajar con su profesional de la salud para encontrar el tratamiento adecuado para usted. Su profesional de la salud puede ayudarle a elegir los mejores medicamentos y terapias según sus necesidades.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis en su situación. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.