Complicaciones de la enfermedad inflamatoria intestinal (EII)

Descripción general

La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) es un trastorno crónico que inflama los intestinos. La enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa son los dos tipos principales. La EII puede causar varias complicaciones que afectan distintas partes del cuerpo. Algunas complicaciones comunes son:

  • Anemia: La inflamación crónica en los intestinos puede causar anemia por falta de hierro. Se caracteriza por niveles bajos de glóbulos rojos. Para prevenirla o tratarla, mantenga una alimentación rica en hierro y tome suplementos de hierro si su proveedor se lo recomienda.
  • Desnutrición: La EII puede impedir que el cuerpo absorba bien los nutrientes y causar desnutrición. Para prevenirla, siga una dieta equilibrada y trabaje con una dietista registrada especializada en EII. Esta persona puede ayudarle a crear un plan de comidas personalizado según sus necesidades.
  • Obstrucción intestinal: La inflamación y las cicatrices pueden estrechar o bloquear los intestinos y causar una obstrucción. Para prevenirla, controle la inflamación con medicamentos y cambios en el estilo de vida. En algunos casos, puede ser necesaria una cirugía para quitar el bloqueo.
  • Fístulas: Las fístulas son conexiones anormales entre partes del intestino o entre el intestino y otros órganos. Pueden causar dolor, infecciones y otras complicaciones. El tratamiento puede incluir medicamentos para reducir la inflamación y ayudar a la cicatrización. En algunos casos se necesita cirugía.
  • Infecciones: Las personas con EII tienen mayor riesgo de infecciones por un sistema inmunitario debilitado y por el uso de medicamentos que lo suprimen. Para prevenirlas, practique buena higiene, lávese las manos con regularidad y evite el contacto con personas enfermas.
  • Mayor riesgo de cáncer de colon: La inflamación prolongada en el colon puede aumentar el riesgo de cáncer de colon. Las pruebas de detección regulares, como la colonoscopia, son importantes para detectarlo temprano y tratarlo si es necesario.

Para prevenir estas complicaciones o manejarlas si ocurren, trabaje de cerca con su proveedor de atención médica. Puede crear un plan de tratamiento individualizado que incluya medicamentos para controlar la inflamación, cambios en el estilo de vida como manejo del estrés y ejercicio regular, y seguimiento periódico con citas de control y pruebas de detección.

Recuerde: estas son pautas generales y pueden no aplicarse a todas las personas. Lo mejor es consultar con su proveedor para recibir consejos personalizados para su situación.