Acerca de la infección por rotavirus
La infección por rotavirus es una infección muy contagiosa causada por un virus que inflama el estómago y los intestinos. A esto se le llama gastroenteritis.
Se ve con más frecuencia en niños, sobre todo entre los 3 y los 35 meses de edad. El virus también puede afectar a adultos, aunque los casos más graves suelen ocurrir en niños que no han recibido la vacuna.
La infección por rotavirus puede causar deshidratación grave, que puede poner en riesgo la vida. Los síntomas comunes incluyen diarrea, vómitos, fiebre y dolor de estómago.
En los países de ingresos altos, las infecciones por rotavirus han disminuido mucho desde que se introdujeron las vacunas. Antes, el virus era más común en los meses de invierno y primavera, pero este patrón ahora es menos constante gracias a la vacunación.
Cómo actúa la infección por rotavirus:
- Muerte de enterocitos (células que recubren el intestino).
- Desequilibrio de líquidos que causa diarrea.
- Isquemia de las vellosidades: la infección puede reducir el flujo de sangre a las vellosidades intestinales (pequeñas proyecciones del intestino).
- Lesión de los vasos sanguíneos del intestino.
Factores de riesgo que no se pueden cambiar:
- Edad: los bebés y los niños pequeños son más propensos a infectarse por rotavirus.
- Predisposición genética: tener antecedentes familiares de infección por rotavirus puede aumentar el riesgo.
Factores de riesgo que sí se pueden cambiar:
- Mala higiene de manos: no lavarse bien las manos después de usar el baño o cambiar pañales aumenta el riesgo de infección.
- Objetos contaminados: tocar objetos con el virus y luego tocarse la boca puede causar infección.
Estos factores pueden aumentar la probabilidad de infección por rotavirus, pero no la garantizan. Tomar medidas preventivas, como tener buena higiene y vacunarse, puede ayudar a reducir el riesgo. Consulte con su proveedor de atención médica para recibir consejos personalizados.
Los síntomas tempranos más comunes de las infecciones por rotavirus incluyen:
- Diarrea muy líquida
- Vómitos
- Fiebre
- Dolor de estómago
- Pérdida del apetito
A medida que la infección avanza o se vuelve más grave, otros síntomas comunes que pueden aparecer incluyen:
- Deshidratación (cuando el cuerpo no tiene suficiente agua): Este es un síntoma grave, especialmente en bebés y niños pequeños. Las señales de deshidratación incluyen orinar menos, boca y garganta secas, mareo al ponerse de pie, llorar con pocas o sin lágrimas y mucho sueño o inquietud fuera de lo común.
- Fiebre alta: Es importante vigilar la fiebre y buscar atención médica si no cede o se vuelve muy alta.
- Cansancio intenso: Puede presentarse a medida que la infección avanza.
- Estar más irritable: Puede ser una señal de que la infección empeora.
Es importante recordar que las infecciones por rotavirus son más comunes en bebés y niños pequeños. Las personas adultas que contraen rotavirus suelen tener síntomas más leves. Si usted o su niño presenta cualquier síntoma de infección por rotavirus, se recomienda consultar con un profesional de la salud para una evaluación y tratamiento adecuados.
Para diagnosticar las infecciones por rotavirus, se suelen realizar los siguientes exámenes y pruebas:
- Detección de antígenos virales: Se usan inmunoensayos enzimáticos (EIA) o kits de detección de antígenos (ELISA, inmunocromatografía) para encontrar antígenos (sustancias extrañas en el cuerpo que hacen que el sistema inmunitario las ataque) en muestras de heces. Estos métodos dan resultados rápidos, detectan el virus con mucha facilidad y están disponibles en muchos lugares.
- Detección molecular: Métodos moleculares como la reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa (RT-PCR) y la reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa cuantitativa (qRT-PCR) pueden detectar el ARN del rotavirus (un tipo de material genético) en muestras clínicas. La secuenciación genómica (leer el material genético para entender sus características) también puede usarse para la genotipificación, es decir, para saber el tipo de virus según sus genes.
- Microscopía electrónica: Este método permite ver las partículas del virus con un microscopio electrónico. Es muy específica, pero es costosa, requiere personal capacitado y exige mucho trabajo cuando hay muchas muestras.
Es importante que estas pruebas las realicen profesionales de la salud para diagnosticar y evaluar con precisión las infecciones por rotavirus.
Los objetivos del tratamiento de las infecciones por rotavirus son controlar los síntomas, evitar la deshidratación y apoyar la curación natural del cuerpo. Estos son los tratamientos recomendados y cómo actúan:
- Terapia de rehidratación oral: Consiste en beber líquidos con agua, azúcar y electrolitos (minerales como potasio y sodio). Ayuda a reemplazar los líquidos y electrolitos que se pierden por la diarrea y los vómitos, y evita la deshidratación.
- Reintroducción temprana de alimentos y líquidos: Es clave para prevenir complicaciones y acelerar la recuperación. Consiste en volver a dar, poco a poco, una dieta equilibrada para asegurar una buena nutrición durante la enfermedad.
- Probióticos: Aunque aún se están estudiando, se investigan como posible tratamiento para la infección por rotavirus. Son bacterias beneficiosas que pueden ayudar a restaurar el equilibrio normal de bacterias en el intestino y mejorar los síntomas.
- Manejo de los síntomas: No se recomiendan los antidiarreicos de venta libre ni los medicamentos antivirales para tratar las infecciones por rotavirus. En su lugar, concéntrese en aliviar síntomas como la diarrea o los vómitos para que la persona esté más cómoda.
Es importante saber que actualmente no hay medicamentos específicos para curar las infecciones por rotavirus. Los cuidados en casa, como beber muchos líquidos, evitar alimentos azucarados o con mucha grasa y mantener buenos hábitos de higiene, también pueden ayudar a cumplir los objetivos del tratamiento. Recuerde: siempre hable con su profesional de la salud antes de comenzar tratamientos o medicamentos nuevos.
La dosis de los medicamentos (cómo y cuándo se toman) puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación.
Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los posibles efectos secundarios.