Acerca de la infección por norovirus

Descripción general
Las infecciones por norovirus, también llamadas gastroenteritis viral o gripe estomacal, son causadas por un grupo de virus llamados norovirus. Causan inflamación del estómago y los intestinos, lo que produce síntomas como vómitos fuertes y diarrea. En personas sanas, la enfermedad suele durar poco. Puede ser más grave y durar más en niños pequeños, personas mayores y quienes tienen otros problemas de salud. La infección es muy contagiosa y puede propagarse rápidamente por contacto directo entre personas, por alimentos o agua contaminados y al tocar superficies contaminadas. Los antibióticos (medicinas que combaten bacterias) no sirven contra los norovirus porque son infecciones por virus. Para prevenir la propagación, practique una buena higiene: lávese bien las manos y desinfecte las superficies. Si sospecha que tiene una infección por norovirus, hable con un profesional de la salud para recibir el diagnóstico y tratamiento adecuados.
Causas y factores de riesgo

El norovirus es un virus muy contagioso. Se propaga sobre todo por la vía fecal-oral, es decir, cuando el virus presente en las heces llega a la boca. Puede transmitirse por alimentos, agua o superficies contaminadas, o por contacto cercano con una persona infectada. El virus afecta el estómago y los intestinos. Causa irritación e inflamación del revestimiento de estos órganos. La infección produce náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal y, a veces, fiebre.

Factores de riesgo que no se pueden cambiar:

  • Edad: los niños pequeños y los adultos mayores son más propensos a infecciones por norovirus porque su sistema de defensas es más débil.
  • Factores genéticos: ciertas características heredadas pueden hacer que algunas personas sean más propensas a las infecciones por norovirus.

Factores de riesgo que sí se pueden cambiar:

  • Higiene deficiente: no lavarse bien las manos después de usar el baño o antes de manipular alimentos aumenta el riesgo de transmisión del norovirus.
  • Lugares poco limpios o con mucha gente: vivir en espacios con hacinamiento o poca limpieza aumenta la probabilidad de exposición al norovirus.
  • Contacto cercano con personas infectadas: estar cerca de alguien que tiene norovirus aumenta el riesgo de contagio.

Estos factores se pueden modificar al practicar buena higiene, mantener un entorno limpio y evitar el contacto cercano con personas infectadas.

Síntomas

Los síntomas más comunes de la infección por Norovirus incluyen:

  • Náuseas
  • Vómitos
  • Heces líquidas o diarrea
  • Retorcijones en el estómago
  • Fiebre baja
  • Escalofríos
  • Dolor de cabeza
  • Dolores en todo el cuerpo

A medida que la infección avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:

  • Dolores musculares
  • Cansancio
  • Deshidratación (orinar menos, boca y garganta secas, mareo al ponerse de pie)
  • Sangre en las heces

Es importante saber que los síntomas suelen durar entre 24 y 72 horas. Si los síntomas continúan más allá de ese tiempo o si tiene deshidratación grave u otros síntomas preocupantes, busque atención médica.

Diagnóstico

Los métodos de diagnóstico de las infecciones por norovirus se centran en detectar el ARN viral (material genético) o el antígeno viral (proteína del virus). El método más común son las pruebas de reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa en tiempo real (RT‑qPCR) para detectar norovirus. Estas pruebas están disponibles en laboratorios de salud pública y en muchos laboratorios clínicos.

Otros métodos para conocer la etapa o la gravedad de la infección por norovirus incluyen:

  • Examen físico: El proveedor de atención médica hará un examen físico para buscar signos de un problema médico, como dolor, hinchazón o la presencia de bultos o acumulaciones de líquido dentro del cuerpo.
  • Pruebas de laboratorio: Se pueden recomendar análisis específicos, como análisis de sangre, para obtener más información sobre la infección.
  • Estudios de imagen: En raras ocasiones se pueden hacer estudios de imagen, como radiografías o resonancias magnéticas (RM), para evaluar la extensión del daño o las complicaciones causadas por la infección.

Recuerde hablar con su proveedor de atención médica para recibir asesoría y orientación personalizadas.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de las infecciones por norovirus se enfocan en el cuidado de apoyo y en prevenir la deshidratación. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estas metas:

  • Descanso: Descansar permite que el cuerpo se recupere y conserve energía.
  • Reponer líquidos: Beber muchos líquidos es clave para reemplazar lo que se pierde con los vómitos y la diarrea. Las soluciones de rehidratación oral se recomiendan para todas las edades, especialmente en bebés y niños. Estas soluciones ayudan a restablecer el equilibrio de electrolitos (las sales minerales del cuerpo).
  • Continúe su alimentación: Los bebés deben seguir con la lactancia materna o la fórmula mientras se rehidratan. En niños y adultos, a medida que regrese el apetito, se recomienda comer alimentos fáciles de digerir, como sopas, fideos simples, arroz, pasta, huevos, papas, galletas saladas o pan, fruta fresca, yogur, verduras cocidas y carnes bajas en grasa como pollo y pescado.
  • Antidiarreicos de venta libre (sin receta): Se pueden usar en adultos, pero no si hay fiebre, diarrea intensa o heces con sangre. Hable con un profesional de la salud antes de dar medicamentos de venta libre a bebés o niños con vómitos o diarrea.

El enfoque principal del tratamiento del norovirus es el cuidado de apoyo: descansar, reponer líquidos, mantener una alimentación equilibrada y considerar antidiarreicos de venta libre en circunstancias adecuadas. Recuerde hablar con su proveedor de atención médica antes de probar cualquier medicamento. La dosis de los medicamentos (cuánto y cuándo se toma) puede verse afectada por muchos factores. Consulte a su proveedor sobre la dosis para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su proveedor de atención médica o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.