Síntomas del síndrome del intestino irritable (SII)

Síntomas comunes

El síndrome del intestino irritable (SII) es un problema de salud que afecta cómo funciona el sistema digestivo. Causa varios síntomas que aparecen juntos. Estos síntomas incluyen:

  • Cólicos (retortijones): Las personas con SII suelen sentir cólicos o dolor en el abdomen. Esta molestia puede ser leve o fuerte.
  • Dolor abdominal: Además de los cólicos, puede haber dolor general en el abdomen. Puede sentirse como un dolor molesto, fuerte o como pinchazos.
  • Hinchazón: Muchas personas con SII tienen hinchazón del abdomen, una sensación de llenura o presión. Esto puede hacer que el abdomen se vea más grande y cause molestia.
  • Diarrea: Algunas personas tienen episodios de diarrea, con heces blandas o líquidas. Estos episodios pueden pasar con frecuencia o de vez en cuando.
  • Estreñimiento: Otras personas tienen estreñimiento, con dificultad para ir al baño o con pocas evacuaciones. Las heces pueden ser duras y secas.

Si usted tiene síntomas continuos como dolor abdominal, hinchazón, diarrea o estreñimiento, es importante consultar a un médico. Solo un profesional de la salud puede diagnosticar el SII y ayudarle a crear un plan de tratamiento personalizado para controlar sus síntomas de forma eficaz.

Síntomas de un brote de una afección

Durante un brote del Síndrome del Intestino Irritable (SII), usted puede tener varios síntomas:

  • Dolor o cólicos en el abdomen. La intensidad varía y a veces mejora después de evacuar.
  • Diarrea. Evacuaciones sueltas o líquidas más frecuentes.
  • Estreñimiento. Dificultad para evacuar y menos evacuaciones.
  • Hinchazón del abdomen y gases. Aumentan durante el brote.
  • Cambios en las evacuaciones. Puede pasar de diarrea a estreñimiento o alternar ambos.
  • Urgencia para evacuar. Ganas repentinas e intensas de ir al baño.

Además de estos síntomas digestivos, algunas personas con SII presentan síntomas fuera del aparato digestivo durante un brote, como:

  • Cansancio. Sentirse cansado o con poca energía.
  • Ansiedad y estrés. Pueden aumentar y empeorar los síntomas.
  • Cambios de ánimo. Irritabilidad, tristeza o cambios bruscos de humor.
  • Dolor referido (dolor que se siente en otra parte del cuerpo). Por ejemplo, dolor en el lado derecho del pecho. No viene directamente del aparato digestivo, pero puede asociarse con los brotes de SII.

Estos no son todos los síntomas posibles. Usted puede tener otros durante un brote de SII. Los síntomas del SII varían en cada persona, por eso consultar al médico es clave para entender y manejar su caso de forma efectiva.

Señales de advertencia

Si tiene síntomas del síndrome del intestino irritable (SII), es importante saber cuándo llamar al médico o buscar ayuda. Estas son señales de alerta para comunicarse con un profesional de la salud:

  • Síntomas intensos: Si presenta síntomas muy fuertes, como cólicos intensos en el abdomen (vientre), hinchazón o diarrea, llame a su médico. Su médico puede evaluar sus síntomas y darle el tratamiento adecuado.
  • Pérdida de peso sin explicación o fiebre: Si baja de peso sin motivo o tiene fiebre junto con los síntomas del SII, busque atención médica. Estos síntomas pueden indicar otro problema de salud que necesita más pruebas y tratamiento.
  • Sangre en las heces: Si ve sangre en sus heces, llame a su médico de inmediato. La sangre en las heces puede ser señal de varios problemas del aparato digestivo que necesitan atención inmediata.
  • Dolor en el vientre con vómito, mareo o desmayo: Si tiene dolor en el vientre junto con vómito, mareo o desmayo, busque ayuda médica de inmediato. Estos síntomas pueden indicar un problema más serio que requiere pruebas y tratamiento urgentes.
  • Dolor en el vientre o diarrea que le despiertan del sueño: Si se despierta por dolor fuerte en el vientre o por diarrea, consulte con su médico. Puede ser un empeoramiento del SII u otro problema que necesita atención.

Recuerde: estas señales de alerta no reemplazan el consejo médico profesional. Siempre es buena idea hablar de sus síntomas con un profesional de la salud, quien puede darle orientación personalizada y crear un plan de tratamiento según sus necesidades.