Sobre la hernia durante el embarazo
Una hernia del embarazo es una hernia que aparece durante el embarazo. Una hernia ocurre cuando parte de un órgano interno sale por un área débil del tejido que lo rodea. En el embarazo, esto puede pasar cuando el útero (matriz) crece y presiona la pared del abdomen. Esa presión debilita un área, hace que se abulte y permite que una parte de un órgano sobresalga.
Las hernias del embarazo son más comunes en la ingle o en el ombligo, aunque también pueden ocurrir otros tipos. Es importante saber que la mayoría de las hernias no ponen en peligro la vida de inmediato. Pero no desaparecen solas y pueden necesitar cirugía para evitar posibles complicaciones.
Si sospecha que tiene una hernia del embarazo, consulte con su profesional de la salud para obtener un diagnóstico exacto y opciones de tratamiento adecuadas.
Las causas de una hernia durante el embarazo no están claramente definidas. Sin embargo, el aumento de la presión sobre la pared del abdomen durante el embarazo puede contribuir a que se formen hernias.
Factores de riesgo de una hernia durante el embarazo:
- Número de embarazos: Tener varios embarazos aumenta el riesgo de hernia. Las personas embarazadas tienen más riesgo de hernia umbilical que la población general.
- Obesidad: Las personas adultas con obesidad tienen un riesgo mucho mayor de desarrollar una hernia umbilical que quienes tienen un peso saludable.
- Tos: Tener tos persistente puede aumentar el riesgo de hernias por la presión que ejerce sobre la pared del abdomen.
Es importante saber que estos factores de riesgo no causan directamente una hernia durante el embarazo, pero sí aumentan la probabilidad de que ocurra. Siempre es mejor consultar con su profesional de la salud para recibir consejos y un plan de manejo personalizados.
Los síntomas tempranos más comunes de una hernia durante el embarazo incluyen:
- Un bulto en la zona afectada, por lo general cerca del hueso del pubis, donde se juntan la ingle y el muslo
- Notar el bulto más cuando está de pie, se agacha o tose
Cuando la hernia durante el embarazo avanza o se hace más grave, otros síntomas pueden incluir:
- Dolor o molestia en la zona afectada, sobre todo al agacharse, toser o levantar objetos
- Debilidad, presión o sensación de pesadez en el abdomen
- Sensación de ardor, burbujeo o dolor molesto en el sitio del bulto
- Reflujo ácido, que es cuando el ácido del estómago sube hacia el esófago (el tubo que conecta la boca con el estómago) y causa ardor
- Dolor en el pecho
- Dificultad para tragar
Es importante saber que algunas hernias durante el embarazo no causan ningún síntoma y pueden descubrirse solo en exámenes físicos de rutina o en estudios médicos por otros motivos. Si usted presenta algún síntoma o le preocupa una posible hernia durante el embarazo, consulte con su profesional de la salud para obtener un diagnóstico correcto y el tratamiento adecuado.
Para diagnosticar una hernia en el embarazo, los profesionales de la salud suelen usar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: El profesional de la salud le hará un examen físico. Puede incluir tocarle el abdomen con las manos para sentir si hay un bulto o algo anormal.
- Ecografía (ultrasonido): Se usa con frecuencia para crear imágenes del abdomen, el diafragma o los pulmones y detectar cualquier problema. Esto puede ayudar a detectar una hernia antes de que nazca el bebé.
Según lo que se encuentre al inicio o sus factores personales, se pueden recomendar otras pruebas o procedimientos.
Los objetivos del tratamiento de la hernia durante el embarazo son aliviar los síntomas, prevenir complicaciones y proteger la salud de la madre y del bebé. Estas son las opciones que pueden recomendarse:
Observación:
- Si la hernia es pequeña y no causa síntomas, el profesional de la salud puede sugerir vigilarla de cerca sin intervenir de inmediato. En algunos casos, pueden mostrarle cómo masajearla con suavidad para acomodarla de nuevo dentro del abdomen y así reducir las molestias.
Medicamentos:
- Analgésicos: Puede sugerirse acetaminofén (paracetamol) de venta libre para controlar el dolor. En general, debe evitarse usar antiinflamatorios no esteroideos (AINE) durante el embarazo. Es importante consultar con un profesional de la salud antes de tomar cualquier medicamento en el embarazo.
Terapias:
- Fisioterapia: Ciertos ejercicios y estiramientos pueden fortalecer los músculos del abdomen y aliviar los síntomas.
Procedimientos terapéuticos:
- Cirugía para reparar la hernia: Si la hernia está incarcerada (atascada y no se puede empujar de vuelta) o estrangulada (corta el flujo de sangre), se necesita cirugía de urgencia. Para hernias con síntomas, puede recomendarse cirugía programada. El momento de la cirugía depende de varios factores, como el tamaño de la hernia y la etapa del embarazo.
Autocuidado y cambios en los hábitos de salud:
- Control del peso: Mantener un peso saludable puede reducir la presión en el abdomen y disminuir los síntomas.
- Técnicas adecuadas para levantar objetos: Evite levantar cosas pesadas o use la técnica correcta al levantar para no empeorar la hernia.
- Prendas de soporte: Usar cinturones de maternidad o fajas abdominales puede ayudar a aliviar las molestias.
Es importante tomar las decisiones de tratamiento junto con un profesional de la salud. Ellos considerarán el tipo de hernia y otras circunstancias individuales. Pueden darle recomendaciones personalizadas según la gravedad de la hernia y la salud general de la madre y del bebé.
La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información del medicamento para conocer los efectos secundarios.