Acerca de la hernia femoral

Descripción general

Una hernia femoral ocurre cuando contenido del abdomen, como tejido o parte del intestino, sale por una zona débil de la pared muscular y entra al conducto femoral. El conducto femoral es un pasaje que está en la parte alta de la ingle, en la cara interna del muslo.

Este tipo de hernia es poco común. Representa alrededor de 2 a 4 de cada 100 hernias de la ingle. Es más frecuente en mujeres que en hombres.

A veces se confunde con una hernia inguinal, porque el bulto puede subir por encima del ligamento inguinal (una banda de tejido en la ingle).

Las hernias femorales tienen un mayor riesgo de complicaciones, como encarcelamiento (el bulto queda atrapado) y estrangulación (se corta el flujo de sangre). Estas complicaciones pueden causar una obstrucción intestinal (bloqueo del intestino). Por eso se recomienda una cirugía oportuna para evitar más complicaciones.

Causas y factores de riesgo

Las causas de una hernia femoral incluyen:

  • Debilidad en la pared muscular cerca de la ingle o la cara interna del muslo, que permite que los tejidos internos se abulten.
  • Debilidad estructural en la pared muscular con la que una persona puede nacer.
  • Hacer fuerza o aplicar presión excesiva sobre la pared muscular, como al levantar objetos pesados o tener tos persistente.
  • Afecciones que aumentan la presión dentro del abdomen (presión intraabdominal), como el estreñimiento crónico o la ascitis (acumulación de líquido en el abdomen).
  • Procedimientos médicos como la diálisis peritoneal (tratamiento para los riñones que usa el abdomen).

Los factores de riesgo no modificables son factores que no se pueden cambiar ni controlar. Los factores de riesgo no modificables para una hernia femoral son:

  • Sexo: Las hernias femorales ocurren aproximadamente 10 veces más en mujeres que en hombres, probablemente por diferencias en la anatomía de la pelvis.
  • Edad: Las hernias femorales son más comunes en adultos que en niños.

Los factores de riesgo modificables son factores que se pueden influir o cambiar. Los factores de riesgo modificables para una hernia femoral incluyen:

  • Embarazos múltiples: Las mujeres que han tenido varios embarazos tienen mayor riesgo.
  • Aumento de la presión dentro del abdomen: Afecciones como el estreñimiento crónico y la obesidad pueden aumentar la presión sobre la pared muscular.
  • Trastornos del tejido conectivo: Ciertos trastornos del tejido conectivo (problemas que afectan los tejidos que sostienen y unen partes del cuerpo) pueden debilitar la pared muscular y aumentar el riesgo de hernias.
  • Actividades físicas que aumentan la presión dentro del abdomen: Actividades como levantar peso o hacer fuerza pueden poner más estrés en la pared muscular y aumentar el riesgo de hernias.

Es importante saber que, aunque estos factores pueden contribuir al desarrollo de una hernia femoral, no garantizan que ocurra. Si le preocupan sus factores de riesgo o tiene síntomas, lo mejor es consultar a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y un manejo adecuado.

Síntomas

Síntomas comunes de una hernia femoral (un tipo de hernia en la ingle):

  • Molestia en la ingle que puede empeorar al estar de pie, al levantar cosas o al hacer fuerza
  • Dolor en el abdomen
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Un bulto sensible o doloroso en la parte alta de la cara interna del muslo o en la ingle

Es importante saber que, a veces, las hernias femorales no causan síntomas, sobre todo al principio. Sin embargo, si la hernia empeora, los síntomas pueden hacerse más evidentes. Si aparece un bulto nuevo en la ingle o en la cara interna del muslo, consulte con un profesional de la salud para evaluación y tratamiento adecuados.

Diagnóstico

Para diagnosticar una hernia femoral, suelen realizarse estos exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico: Un profesional de la salud le hará un examen para buscar señales de hernia femoral, como dolor, hinchazón o bultos en el área femoral (parte alta del muslo, cerca de la ingle). Puede hacer una prueba de estiramiento femoral. Esto consiste en estirar el canal femoral (un paso estrecho en esa zona) y evaluar si aparece dolor o molestia.
  • Pruebas de imagen: Se pueden pedir estudios como ultrasonido, tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RM) para ver la posición de los tejidos internos y diferenciar entre hernias femorales e inguinales.

Según los hallazgos iniciales o factores individuales, se pueden recomendar otros exámenes, pruebas o procedimientos.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de una hernia femoral son:

  • Disminuir el dolor causado por la hernia.
  • Evitar que la hernia avance y prevenir complicaciones, como el estrangulamiento del intestino.

Tratamientos para una hernia femoral:

  • Medicamentos:
  • Analgésicos: Los medicamentos para el dolor de venta libre pueden ayudar a aliviar las molestias por la hernia. Sin embargo, es importante consultar con su profesional de la salud antes de tomar cualquier medicamento, especialmente si tiene otras afecciones de salud o toma otros medicamentos.
  • Observación atenta: Si la hernia no causa síntomas, se puede optar por “vigilar y esperar”. Se hace un seguimiento regular para asegurarse de que no surjan complicaciones.
  • Reparación quirúrgica: Para hernias con síntomas o de alto riesgo, por lo general se recomienda la cirugía. La parte del intestino u otro tejido que se hernió se devuelve a su lugar y se repara el punto débil de la pared muscular. Esto se puede hacer con cirugía abierta o con técnicas laparoscópicas.
  • Autocuidado y cambios de hábitos:
  • Control del peso: Mantener un peso saludable reduce la presión sobre los músculos del abdomen y puede bajar el riesgo de hernias.
  • Evitar levantar objetos pesados: Limitar actividades que fuerzan el abdomen puede ayudar a prevenir que la hernia aparezca o empeore.

Es importante saber que las opciones de tratamiento pueden variar según su situación. Lo mejor es consultar con un profesional de la salud para decidir el plan más adecuado para su caso. La dosis de los medicamentos (cómo y cuándo tomarlos) puede verse afectada por muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para usted. Pueden presentarse efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los efectos secundarios.